Digna versión de "Castor et Pollux"
1 minuto de lectura'
Tragedia lírica en un prólogo y cinco actos. “Castor et Pólux” , de Jean-Philippe Rameau, con libreto de Pierre Joseph Bernard, en versión de cámara por la Compañía de las Luces, del Colegio Nacional de Buenos Aires. Cantantes: Bárbara Kunza, Ana Moraitis, Pablo Pollitzer, Norberto Marcos y Clodomiro Forn y Puig. Dirección escénica: Diana Theocharidis. Dirección musical y adaptación: Marcelo Birman. Planetario Galileo Galilei.
Nuestra opinión: buena.
Jean-Philippe Rameau fue la figura capital de la ópera francesa en el período que va desde Lully hasta la Revolución, además de haber sido el autor del célebre Traité de l´harmonie, en 1722. Su convencimiento de que la base de la estructura de la melodía residía en la armonía fue una de las razones elementales de las características de su estilo musical.
Para tener una idea de su importancia basta recordar que, a partir de 1733 y en menos de treinta años, se representaron no menos de 24 de sus títulos en los escenarios de la Opera, Versalles y Fontainbleau, de las cuales sólo cuatro fueron tragedias líricas y obras para la danza.
“Castor et Pollux” fue uno de aquellos espectáculos que asombraron a los espectadores con una gran escena inicial: un lamento prolongado ante la tumba de Castor establecía el carácter elegíaco de la obra, que sería la unidad distintiva de toda la obra, aspecto que bien pudo haber inspirado “Orfeo y Eurídice”, de Gluck.
De ahí que la idea de ofrecerla cuando existe una corriente mundial por hacer justicia con el compositor aparece como muy positiva y valiosa cuando, como en este caso, proviene de un grupo de jóvenes estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires, agrupados en la Compañía de las Luces, sugerente denominación que recuerda la célebre manzana donde se levantan ese colegio y otras instituciones de la cultura.
La empresa no fue fácil, porque “Castor et Pollux” es una obra sumamente compleja, mucho más de lo que aparentan su música delicada, la sobriedad de la expresión otorgada a la palabra en francés y el buen gusto de la orquestación, que resulta ser eminentemente descriptiva.
No obstante esa dificultad, la versión ofrecida alcanzó momentos de indudable calidad, en especial por el muy buen desempeño vocal y expresivo de los cantantes solistas. Excelentes Barbara Kunza y Ana Moraitis, por el buen estilo aplicado en los delicados adornos de la declamación; el tenor Pablo Pollitzer, dueño de una muy sofisticada experiencia como cantante y como actor; Norberto Marcos, de voz importante en el color y muy bien emitida, y Clodomiro Forn y Puig, de gran dignidad en el decir y buena estampa. Los jóvenes coreutas, muy gratos por su afinación y sonoridad.
Una vez más, como ha ocurrido con la versión de “El burgués gentilhombre”, de Jean-Baptiste Lully, se valoró la impecable y seria preparación del director musical Marcelo Birman. Pero, a diferencia de aquella oportunidad, hubo un resultado de menor eficacia en el rendimiento de los instrumentos del conjunto, seguramente por haberse adoptado un criterio camarístico que obliga al grupo a un mayor rigor individual en los tiempos de ensayos previos y por la condición acústica, sumamente desfavorable.
En el ámbito abovedado del Planetario se tropezó contra el diseño del lugar, en cuyo centro se yergue la parafernalia de las lentes de proyección, limitando las posibilidades de un escenario adecuado para el desempeño de los cantantes actores. También son escasos los recursos para una aplicación lumínica de diferentes intensidades.
No obstante, el talento indudable de la directora de escena, Diana Theocharidis, aprovechó al máximo el círculo central, recurrió a la entrada y salida de las figuras y del coro por la sala y aprovechó con soltura la muy buena predisposición de todos para ayudar a crear la atmósfera fantástica de la historia mitológica.
El cálido aplauso de los asistentes premió la labor realizada con el empeño, la entrega y la distinción intelectual que caracteriza la formación otorgada por el colegio dependiente de la Universidad de Buenos Aires.




