
El IFT y su intento de renacer
En una conferencia de prensa, las autoridades de la sala anunciaron un plan de renovación edilicia que levanta adhesiones y críticas
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"Refundición, no. Refundación, sí", tituló la comisión directiva del teatro IFT un comunicado que llegó a esta redacción a principio de esta semana cuando, desde hacía varios días, circulaban por las redes sociales denuncias que advertían sobre el supuesto cierre de la sala de Boulogne Sur Mer 549, un espacio emblemático del teatro independiente.
A la luz de estas voces, durante el último fin de semana fue tomando cuerpo una convocatoria en la puerta del teatro para defender al IFT. A último momento, la comisión directiva de la sala convocó a una conferencia de prensa que tuvo lugar anteayer, dos horas antes de la otra convocatoria. La conferencia de prensa tuvo más de asamblea que ámbito de preguntas para el periodismo. Allí estuvo el director Daniel Loisi, ex personal de la sala, que fue el primero en advertir sobre la situación.
Sea como se quiera contar esta historia, el nuevo proceso del IFT se inició con el despido de los cuatro trabajadores que tenían relación de dependencia. A ellos, según aseguró Jacobo Aisemberg, presidente de la Comisión Directiva, se les pagará lo que indica la ley.
Se ha llegado a esta situación por indisimulables problemas de gestión administrativa y financiera. El estado del enorme edificio es un claro reflejo de eso. El IFT está en bancarrota acosado por deudas con los bancos, la AFIP, sindicatos y siguen las firmas. En este marco, vino el plan Rescate (plan que suma adhesiones y rechazos).
Un grupo de amigos de la institución puso dinero de sus bolsillos (entre ellos, el empresario teatral y dramaturgo Miguel Rottemberg) para pagar las indemnizaciones. Paralelamente, la Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina se unió al IFT. Para sacarlo de la quiebra, la asamblea votó un plan de obra que incluye la construcción de un piso de garaje en el subsuelo del IFT, en donde hay otras salas de teatro. Según lo dicho a los medios, no modificará la fachada. Con la venta de esos garajes se devolverá el dinero aportado para las indemnizaciones y se pagarán deudas. El dinero restante será destinado a la puesta a punto de la sala. Sobre la sala principal, el comunicado dice: "Resulta excesivamente grande en su capacidad". En la conferencia, aseguraron que no se tocará. Lo cierto es que todavía no hay planos.
Hay otra cosa cierta: el IFT, después de demasiado tiempo, volvió a estar en el centro de la escena, en el centro de la discusión. Y eso, más allá de las adhesiones o rechazos al plan presentando, es una buena noticia.




