El poder de las princesas
Comenzó su gira en Chile y llegará a Buenos Aires el 14 de julio, para actuar en el Luna Park con Cenicienta, Blancanieves, Jazmín y otros personajes
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SANTIAGO, Chile.- Belén se trasladó 460 kilómetros, desde La Serena, en autobús, hasta Santiago. No fue así nomás. Se vistió de princesa. Y así, tratando de arrugar su vestido lo menos posible, llegó a la capital chilena e, inmediatamente, se trasladó hasta el Espacio Riesco. Era su cumpleaños y su mamá quería festejárselo en forma especial. La intención era cumplirle un sueño: que pueda ver de cerca a sus heroínas favoritas. Y pagó sin titubear los 31.000 pesos chilenos (58 dólares) que le costó cada entrada para ver "Princesas", el nuevo espectáculo de la compañía Disney on Ice, que comenzó su gira sudamericana en esa ciudad, y que llegará a la Argentina el 4 de julio, donde están previstas más de 40 funciones entre Córdoba y Buenos Aires.
Y a Belén el sueño se le hizo realidad. No sólo estuvo puntual para ver a Jazmín, Blancanieves, Bella, la princesa Aurora, Mulán y la Sirenita, sino que cuando el Gran Duque salió de la pista con la zapatilla de cristal en busca de Cenicienta para probársela a algunas pequeñas "doncellas" privilegiadas, fue una de las elegidas. El rostro de Belén expresaba todo eso que provoca la magia de Disney en los chicos. Una emoción indescriptible. Y se llevó un cumpleaños que perdurará en su memoria para siempre.
Disney on Ice es una compañía que ya lleva varios años de existencia y que tiene, actualmente, siete espectáculos girando por distintas ciudades del mundo: "Buscando a Nemo", "El viaje mágico de Mickey y Minnie", "Monsters Inc", "Aventuras en la jungla", "100 años de magia" (que se vio en la Argentina el año último), "Los Increíbles: aventuras en el Reino Mágico" y "Princesas", la 23» producción, que ya comenzó su gira por Chile y la Argentina.
El show de dos horas de duración comienza con el "jefe" Mickey Mouse y su compañera Minnie, como anfitriones del viaje mágico sobre hielo, que echará miradas coreográficas sobre siete distintas películas clásicas de Disney. En este orden: "Aladín", "La bella durmiente del bosque", "La sirenita", "Mulán", "Blancanieves", "La Bella y la Bestia" y "Cenicienta".
Eduardo Sicangco, un destacado profesor de diseño de la Universidad de Nueva York, que trabajó en el Radio City Music Hall y el Kennedy Center, creó un maravilloso castillo de fusión híbrida que no sólo recrea el ámbito escenográfico de cada historia, sino que refiere a épocas y países, mientras se arma y desarma. Es como una gran caja mágica que va adoptando formas diferentes. Eso es lo primero que ven los chicos al entrar al estadio, además de la pista de hielo de 43 por 21 metros.
Allí los patinadores interpretan cada cuadro, con sus voces en off, en castellano neutro. Y es acertado comenzar con "Aladín" para que los chicos varones no se sientan relegados de esta propuesta. La simpatía de Aladín y el Genio ya redime su presencia entre tantas nenas vestidas de princesitas. "No es un espectáculo hecho sólo para niñas porque las princesas tienen príncipes. Además, tenemos a los personajes secundarios de Disney que son muy divertidos, y muchas veces, los más festejados por los niños: el Genio, Sebastián, los enanitos de Blancanieves, las hadas de la Bella Durmiente y los ratones de la Cenicienta", explica Susan Brodie, directora del espectáculo.
Y las proezas coreográficas sobre el hielo ya se ven en los primeros dúos de Jazmín y Aladín, y con la música inspirada en el ballet de Tchaikovsky que bailan la Bella Durmiente y el Príncipe Felipe. Para los grandes es un reencuentro con los cuentos del pasado y con los que disfrutan los hijos. Un intercambio de infancias muy interesante para vivir en familia.
La elaborada puesta de luces de Peter Morse (que trabajó desde Madonna hasta Kenny Rogers), queda manifiesta en su mejor momento en el cuadro de "La Sirenita", elaborado con luz negra y con un efecto que da la sensación de estar en el fondo del mar, con patinadores que visten trajes fosforescentes pintados a mano. A eso, se le suma la gracia de la langosta de mar Sebastián, que canta su clásico "Bajo el mar", en un ritmo latino que despierta palmas. A su vez, Ursula, el calamar gigante y maligno se suma a una galería de villanos muy graciosos, como Maléfica, la Bruja de la manzana, Gastón, la Madrastra y, sobre todo, Anastasia y Griselda, las torpes hermanastras de Cenicienta, que dan tumbos sobre el hielo despertando las mayores carcajadas, no sólo por la gracias sino por el virtuosismo de las intérpretes. "Tiene que estar todo perfectamente sincronizado. Tenemos rodilleras y protectores en distintas partes del cuerpo para no golpearnos, pero sabemos perfectamente en qué lugar hay que caer, o hasta dónde hay que llegar", aclara la patinadora mexicana Gladys Orozco. "No es fácil trabajar con muchos elementos de vestuario. Algunos incluso, no permiten una visión muy amplia. Pero se ensaya durante muchas horas para llegar a la perfección", expresa Brodie.
"Princesas" cuenta con un staff de 38 patinadores de distintos países. "Aquí en Chile audicionaron tres, en la Argentina también le daremos su oportunidad a los que se presenten", aclara Marlene Hebert, una psicóloga fanática de Disney que dejó su carrera para ser coordinadora del tour. Casi todos en el elenco son afiatados competidores de patinaje artístico. "Llegan excelentes patinadores, pero aquí deben sumar la técnica del baile y también de la actuación. La expresividad es imprescindible en un show como éste", agrega Brodie, que también fue patinadora de la compañía y del popular Holiday on Ice.
Un equipo millonario
Disney on Ice es una producción de la multinacional Feld Entertainment, asociada en América del Sur con RGB ("Chiquititas", "Floricienta"). Aunque preguntar por números puede llegar a generar hasta comezón en los productores, los responsables de este espectáculo no tienen inconvenientes en admitir que han hecho una inversión de 3 millones de dólares para llevar Disney on Ice a la Argentina y Chile. Arribó al Cono Sur un equipo de 67 personas, con 20 contenedores con más de 300 toneladas de equipo, y esperan reunir alrededor de 320 mil espectadores en los dos países. El show comenzará sus funciones en la Argentina, del 4 al 9, en el Orfeo, de Córdoba, con 12 funciones; y del 14 al 30, en el Luna Park, con 30 funciones, y entradas que van desde los 18 hasta los 110 pesos.
La primera vez que llegó Disney on Ice a la Argentina fue en 1994, con el show "La Bella y la Bestia" (que volvió en el ´97), le siguieron "Aventuras Disney", "Aladín", "Hércules", "Toy Story", "Los clásicos" y "100 años de magia". "La decisión y la concepción de un show es según la película. No es fácil tomar un dibujito y contar la historia a través del movimiento y que impacte visualmente", explica María José Iribarne, directora de marketing de Feld. Sobre el final, ya se fueron todos del estadio. Menos una chica que no se quiere mover de su butaca. Quedó hipnotizada por los personajes.
Princesas en cifras
- 10 horas de trabajo para montar el show.
- 4 horas 30 minutos para desmontar el show.
- 6 computadoras utilizadas para coordinar el show.
- 176 trajes.
- 780 accesorios.
- 164 metros de tela pintada a mano.
- 4 trajes utilizados por cada patinador.
- 596 luces convencionales .
- 98 luces sólo en el castillo.
- 11,6 por 12,2 metros es el tamaño de la escenografía.
- 8 toneladas es el peso del castillo.
- 5 horas se necesitan para programar las luces para cada minuto del show.
- 115 personas se necesitaron para confeccionar los trajes.
- 568 litros de pegamento utilizados.



