
El poder femenino, en la obra de Schiller
Correa dirige "María Estuardo"
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La célebre obra "María Estuardo", de Friedrich von Schiller, se estrenará el sábado en una versión de Roberto Cossa, dirigida por Rubens Correa.
Schiller ubica la acción en los dos últimos días de los diecinueve años de cautiverio de la Estuardo, y coloca a las antagonistas, que además son primas, María Estuardo e Isabel de Inglaterra, en situaciones límite: una, acusada de traición y enfrentada a la muerte, y la otra agobiada por la decisión de cargar con la responsabilidad de matar a una monarca que fue ungida reina.
Esta obra de Schiller basa buena parte de su atractivo en el imponente duelo actoral que deben sostener sus dos protagonistas principales. Schiller la escribió en 1799, un fin de siglo marcado por los ideales de la Revolución Francesa. Por eso es que en su retrato de las dos reinas enfrentadas por el trono de Inglaterra están muy presentes sus propios ideales de libertad, y de cambios religiosos, así como el conflicto entre las exigencias del poder y la libertad de acción de quien lo ejerce. María Estuardo, católica, ya era reina de Escocia cuando reclamó su derecho al trono de Inglaterra, habida cuenta de que su prima Isabel I (protestante) -hija de Ana Bolena y Enrique VIII- fue declarada bastarda. Mal asesorada por sus consejeros, María cae finalmente en manos de su mortal enemiga, quien luego de someterla a 19 años de cautiverio, acusada de conspirar contra la corona, ordena su ejecución. Según fuentes históricas, las dos reinas nunca llegaron a encontrarse cara a cara, pero ésa es una de las felices licencias que se tomó Schiller, que en el tercer acto de su obra involucró a ambas mujeres en un feroz y apasionado combate.



