Fue un director paradigmático
Falleció a causa de un cáncer de garganta que padecía desde hace más de 30 años
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A los 73 años, murió ayer a la madrugada el director y maestro de actores Carlos Gandolfo, a causa de un cáncer de garganta que padecía desde hace tiempo. Su deceso se produjo en la porteña clínica de la Trinidad, donde se hallaba internado, y sus restos serán llevados al Crematorio del Norte, ubicado en San Fernando.
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El maestro Carlos Gandolfo había nacido el 27 de marzo de 1931. Realizó sus primeros estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes y estuvo tres años en la Escuela Privada de Psicología Social, fundada por Pichon Rivière. Su último trabajo, la dirección de "En casa/En Kabul", la pieza del norteamericano Tony Kushner, se estrenó en la Casacuberta, del Teatro San Martín, sala que lleva el nombre justamente de su tatarabuelo. De ese parentesco, se enteró a los 20 años por un comentario dicho al pasar por su padre luego de ver actuar a Juan José de los Santos Casacuberta.
En 1950, inició su carrera como actor. "Empecé con el legendario grupo del Teatro de Los Independientes, que dirigían Alejandra Boero y Pedro Asquini. Mis primeros pasos fueron en el campo de la actuación. Mucho después viene la tarea de dirigir y la de enseñar teatro, más como novedad y producto de las circunstancias que como deseo personal", sostuvo en una entrevista. A lo largo de su extensa trayectoria, integró del grupo Nuevo Teatro, otro grupo fundamental en la historia del teatro argentino.
Como actor, formó parte de 17 obras a lo largo de las décadas del cincuenta y sesenta. En cine, trabajó como actor en dos films y como director de actores, en "Una mujer", de Juan José Stagnaro, con la actuación de Federico Luppi y Cipe Lincovsky. En televisión, se hizo cargo de la dirección y puesta en escena del ciclo de Teatro Argentino y de diversos programas semanales y diarios. Pero su trabajo como actor quedó truncado cuando hace 32 años un cáncer de garganta lo alejó de las tablas. "Me vi obligado a dirigir y enseñar -apuntó en una entrevista realizada este año-. Fue muy duro, realmente horroroso, me llevó años y mucha terapia. Cuando uno pierde algo en el cuerpo no gana nada. Sólo la posibilidad de generar un cambio, de ser capaz de enfrentar las adversidades. Y además, cuando uno tiene hijos dice «tengo que vivir para ellos»."
Todo indica que siguió viviendo para sus dos hijos (Emanuel, el conocido mago, y Matías), para su mujer (la actriz Dora Baret) y hasta se podría suponer que para el teatro, su pasión. Esa tradición familiar de algún modo tiene su continuidad cuando su hijo Matías, en mayo de 2001, fundó la sala Actor Studio, en pleno barrio del Abasto.
Como director, su trayectoria es sencillamente impresionante. Su primera puesta fue "La condena de Lucullus", de Bertolt Brecht, en 1956. A partir de ese montaje, hubo algo más de 25 espectáculos, entre los cuales se puede nombrar a "Dan tres vueltas y luego se van", de González Tuñón, en 1958; "Cándida", de Bernard Shaw, en 1959 y en colaboración con Hedy Crilla; "El gran deschave", de De Cecco y Chulak, de 1975; "Panorama desde el puente", de Miller, y "Encantado de conocerlo", de Viale, con China Zorrilla, ambos del 78; "Y por casa... ¿cómo andamos?", de Dragún, en 1979; "Gris de ausencia", de Cossa, en 1981; "Hughie", de O´Neill, en 2000; "Copenhague", de Michael Frayn, en 2001; y "En casa/En Kabul", de Tony Kushner, en 2004. El listado abarca trabajos en la escena independiente, comercial y oficial, aquí y en España.
Para el momento del estreno de "Hughie", que protagonizó su amigo Lito Cruz, Gandolfo mismo confesaba en una entrevista publicada en estas páginas: "Después de «El gran deschave» (con Federico Luppi y Haydée Padilla), que fue la primera obra que me catapultó al medio comercial, inicié un camino que me metía en el medio profesional. Me daban obras con elencos armados. Así empecé a trabajar durante muchos años, con éxitos, alegrías, dolores. Hasta que llegó un momento en que me dije «esto no va más» y llegó la hora de que empezara a decidir yo otra vez: qué obra quiero dirigir y con quién voy a trabajar. Siento que «Hughie» es el comienzo de esta nueva etapa (...). Tanto en lo profesional, en lo actoral y en lo personal, esto me permite recuperar la alegría de hacer, en una sala chica, con poco público, donde el espectáculo esté rodeado por un espacio marcado por el ser humano y no por la taquilla". Justamente, "Hughie" se estrenó en Andamio 90, la sala de Alejandra Boero, con quien se inició en Nuevo Teatro, cuando tenía 19 años.
Luego de ese trabajo que reconoció como fundante de un nuevo período, dirigió "Copenhague", quizás el trabajo más premiado del desaparecido maestro que se convirtió en un verdadero mojón entre las producciones del Teatro San Martín por la impresionante respuesta de público. Una respuesta quizá similar a la que había obtenido con "El gran deschave", que estuvo 6 años en cartel.
Maestro de maestros
Claro que el Gandolfo actor, director y escenógrafo se completa con su actividad como docente en ámbitos privados o estatales de la Argentina y España (en nuestro país, entre 1975 y 1976, fue rector de la Escuela Nacional de Arte Dramático). Desde hace décadas, por sus cursos pasaron buena parte de las generaciones de intérpretes argentinos. Gandolfo fue una verdadera fábrica de generar actores de prestigio.
"Como educador, he sentido siempre la necesidad de conducir a mis alumnos a que descubran la verdad latente en su interior. El actor debe vivir una vida interior, fruto de una elaboración ardua y paciente, si quiere transmitir al espectador una emoción escénica genuina y auténtica. No creo que exista ningún otro medio para alcanzar este fin que el creado y elaborado por Stanislavski", sostuvo.
Con fama de cascarrabia, de tipo exigente consigo mismo pero de una calidez que asomaba detrás de esa fachada, Gandolfo la peleó hasta el final. "He tenido que hacer muchos esfuerzos para mantenerme vivo, porque la muerte me estaba invitando constantemente a que fuera de paseo. Elegí la vida y dejé de pelear por ciertas estupideces como ser famoso, tener éxito, ganar dinero", apuntó no hace tanto.
El Teatro San Martín programó para este año la reposición de "Copenhague".
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