La cocina del teatro entra en la pantalla de televisión
Acercar el teatro al mundo televisivo siempre ha sido un desafío complejo. Obra en construcción , la nueva propuesta de Canal (á), encontró una buena puerta por la cual entrometerse en ese mundo. A lo largo de tres emisiones/semanas, las cámaras muestran una hipotética primer reunión de un elenco para montar una obra de un autor clásico. El trabajo de mesa tiene lugar en la sala principal del Teatro Nacional Cervantes. Alrededor de ese espacio circula Fabián Vena en su rol de conductor y entrevistador a investigadores que contextualizan a los autores analizados.
Obra en construcción tiene momentos de gran atractivo como cuando tantos los actores y el director intentan darles las primeras formas al trabajo. Esa instancia de balbuceo aporta los elementos más originales, vivos y atrapantes de esta propuesta. Desde otra perspectiva, para el Teatro Cervantes (coproductor del programa, aunque su rol no esté del todo aclarado en los títulos) es una buena forma de hacer un programa de televisión sin caer en el formato de los programas institucionales. En ese sentido, el ciclo es una propuesta superadora que, como yapa no menor, propone una acertada elección de actor invitado y material dramático por montar.
En el primer programa, Claudio Gallardou se las vio con Arlequino , el texto de Goldoni. En el segundo -que se repite hoy, a las 23.30- Daniel Suárez Marzal desentraña con suma inteligencia y claridad las claves de La vida es sueño , de Calderón de la Barca, que Malena Solda y Sergio Surraco ensayan. El martes, a las 21, se emitirá el capítulo en el cual Rubén Szuchmacher tendrá que vérselas con Madre coraje .
Acompañado por un acertado manejo de cámaras, iluminación y guión, lo único que rompe con la naturalidad del trabajo de mesa es la acortonada conducción de Fabián Vena.





