Leo Bosio, un hombre osado
Cercano al musical, el actor participa de dos proyectos teatrales y uno televisivo
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¿Atrevido? ¿Temerario? Leo Bosio prefiere denominarse "osado". La audacia es su marca registrada y hoy lo demuestra como protagonista de proyectos tan originales como Sr. y Sra. Camas, que vino a irrumpir en la televisión con un formato y una estética no convencionales; El pasajero , musical que rompe todos los esquemas; y una tercera obra cuyo sólo nombre despierta intriga: Ehh?no sé cómo decirlo .
"Creo que la osadía en este trabajo es fundamental. Hay un camino un poco tramposo que tiende a llevarte a hacer lo que ya está hecho. Pero creo que hay que ser osados, no creo que en el teatro tenga que haber un lenguaje acabado", reflexiona Leo y su currículum da cuenta de que siempre va por más: no conforme con ser un actor multifacético, se dedicó a escribir y a dirigir.
Rosario, 1996. No había cumplido los 20 años cuando un amigo le recomendó presentarse para una beca con Franco Zeffirelli en Italia. Vivió seis meses en Nápoles y volvió a la Argentina para echar raíces en la meca local del musical. Pero no todo fue color de rosas. Tuvo que acostumbrarse a la vida del no quedaste : "Hubo casos en que audicioné diez veces y no quedé para nada".
Buenos Aires, 2011. Dirige las puestas musicales de Sr. y Sra. Camas , junto a su amiga Florencia Peña, con quien ya trabajó en distintos proyectos ( Flor de palabra , Alicia maravilla ). En la misma serie interpreta a Juan Bordenave, personaje que llega para poner tensión como aliado del villano que encarna Diego Ramos. "Me toca coreografiar a Mirtha Busnelli, Carola Reina, el Puma Goity?, es genial", comenta extasiado con la posibilidad creativa que le permite el formato kitsch y absurdo de la serie.
Canal 7 no queda muy lejos del Tabarís. Pero tampoco cerca. A Leo le toca hacer ese trayecto apurado de miércoles a domingo, para llegar a prepararse para El pasajero , obra que pasó a protagonizar en lugar de Diego Reinhold, quien acaba de desvincularse del proyecto por diferencias con la producción. "Estoy muy feliz por encarnar este papel, es una oportunidad tremenda para mí", dijo profundamente agradecido ante un cambio totalmente imprevisto. Hasta ahora, Leo era parte del elenco, interpretaba cuatro papeles y ya amaba la obra. "Me conmueve todas las noches", sostiene con cierto temor a la frase hecha, pero con los ojos vidriosos de sólo evocar esas escenas del musical creado en el off Broadway por Stew y Heidi Rodewald.
En el mismo teatro, encara las funciones de Ehh? no sé cómo decirlo , obra escrita, actuada y dirigida por él mismo, Seku Faillace y Diego Corán Oria. Una joyita muy personal basada en una carta de amor, con música de Roxette y Nirvana. "Creo que la gente sale transformada de la obra. Nos lo dicen y eso es lo que buscamos. Que el arte sea transformador".
Satisfecho, pero nunca conforme, Bosio prepara ahora su segunda mitad del año con dos proyectos propios: llevará a escena El cartero del rey , texto que él considera su Principito , y ya terminó de escribir France, l'armée, Josephine , una obra sobre la vida de Napoleón, personaje que lo cautivó profundamente.
Con la autogestión tatuada en los brazos, ya consiguió cómo hacer realidad estas ideas que tanto lo motivan. "Prefiero hacer un bochorno pero hacerlo. Mis dos grandes gigantes son Shakespeare, en el teatro, y Woody Allen, en el cine. Son referentes de la osadía. Buscar qué queres contar vos, experimentarlo y compartirlo. Eso es ser osado".




