Manuel Puig ilumina el 10º aniversario del grupo De Carencia Virtú

El grupo que integran Claudia MacAuliffe, Sonia Novello, Alejandro Vizzotti y Mario Ricobbene aborda un clásico del gran autor
El grupo que integran Claudia MacAuliffe, Sonia Novello, Alejandro Vizzotti y Mario Ricobbene aborda un clásico del gran autor Fuente: LA NACION
Moira Soto
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12 de agosto de 2018  

La compañía teatral se llama De Carencia Virtú, nombre que, claro, alude a la idea de arreglarse con lo que hay, sacándole el mejor provecho posible. Un compacto y al parecer indestructible grupo de cuatro integra el núcleo fijo: Claudia MacAuliffe, Sonia Novello, Alejandro Vizzotti, Mario Ricobbene. Este cuarteto cuenta con socios adherentes: los sonidos de Zypce, las luces de Mariano Dobrysz, las ropas de Merlina Molina Castaño, las escenografías de Ariel Vaccaro, las coreografías de Débora Zanell. Mancomunados, los Carencia han hecho a través de los años Tiempo atrás ellas también habían tropezado (de Susana Tale, reciente edición preciosa, junto a otras obras suyas, de la Editorial Universitaria de La Plata), Sketches de revista de Harold Pinter (trabajando sin parrilla de luces en la sala), Casi un feliz encuentro, de Griselda Gambaro?

Actualmente, la compañía presenta Misterio del ramo de rosas, la fascinante obra de Manuel Puig, que fue estrenada en Los Ángeles, 1989, por Anne Bancroft y Jane Alexander. "Hace unos años estuve viendo El beso de la mujer araña en la cátedra de Luis Cano, en el UNA. Me atrae mucho el mundo Puig", dice el director Alejandro Vizzotti. "Luego, leí Misterio? Lo primero que me cautivó fue la forma en que este gran escritor juega con los límites de la representación teatral".

Para la actriz Claudia MacAuliffe, formar parte del grupo De carencia? "es parte de las cosas de mi vida, mi familia paralela. Nos necesitamos mutuamente, queremos seguir juntos. Cuando vamos a alguna gira por el interior podemos ser bastante crotos, capaces de dormir en bolsas en el mismo teatro, si hace falta".

La otra intérprete fija de esta compañía (que puede llamar a otros actores llegado el caso), Sonia Novello, propone: "Me gusta la expresión patriada, tan nuestra, para definirnos: tenemos esa actitud. Mucha mística, espíritu aventurero, el afecto y el disfrute. También hacemos cada uno otras cosas a la vez". A lo que acota MacAuliffe: "Cuando bajó Casi un feliz encuentro en Buenos Aires y empezamos las giras, en simultáneo ensayábamos Misterio de un ramo de rosas".

Según Vizzotti, los mejores momentos de estos diez años que está cumpliendo el grupo "son los peores momentos, porque al advertirlos y superarlos, sumamos aprendizaje. Pero en conjunto, guardamos buena memoria de todas las obras. Y ahora estamos pensando en abrirnos a la posibilidad de producir un texto con ayuda de un dramaturgo".

"Ser parte de De Carencia -interviene el productor y asistente Marco Ricobbene- tiene una gran ventaja: cuando baja una obra, habitualmente el elenco se disuelve dejando mucho sentimiento de nostalgia. Pero sabemos que seguiremos juntos, encarando otro proyecto en el que participaremos creativamente todos. Obvio que cada uno cubre un rol de acuerdo con su especialidad, pero las decisiones son consensuadas, algo que nos fortalece como compañía".

En Misterio del ramo de rosas, una paciente rica y caprichosa, internada en una clínica, se enfrenta a una modesta enfermera que intenta mantener la calma, los buenos modos. No hay maniqueísmo en el planteo de Puig: no se trata de la villana millonaria y la pobrecita trabajadora: los roles fluctúan, se intercambian, aunque al comienzo, como describe MacAuliffe, "pareciera que la patrona tiene el dominio, todo el poder". Agrega Sonia: "Desde el vamos, la paciente deprimida por un duelo sin consuelo sabe que no tiene el poder total: está en mis manos, me necesita. Mi personaje, desde la práctica, sabe mucho de la psicología de los enfermos. Sin embargo, el texto tampoco marca una diferencia tajante entre sanos y enfermos".

Como de costumbre en Puig, Misterio? destila una finísima comprensión del universo femenino, está claro que el autor siente genuina estima, mucha empatía por las mujeres. "También aflora su mirada crítica sobre los mandatos que las limitan? Puig percibe cosas muy profundas de ellas, sus aspiraciones y deseos incumplidos", observa Claudia. Y cierra su compañera de escena: "Algo de la sensibilidad de este gran escritor nos conmueve hondamente. No sé si tiene que ver con su condición de homosexual esa percepción tan aguda. Hay algo del potencial femenino que él supo ver hace décadas, por eso su vigencia. Mucha apertura mental lo lleva a darles a la paciente y a la enfermera un final reparador en esta obra compleja en varios sentidos. Nos da mucho orgullo estar haciendo un Puig puro: no se tocó ni una coma".

Misterio del ramo de rosas

De Manuel Puig

En el Payró, San Martín 766.

Domingos, a las 18

Por: Moira Soto

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