
Pequeño viaje hacia la infancia
Entrevista con Gastón Cerana, autor y director de El gato que pesca , que estrena hoy
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Gastón Cerana es el director y autor de El señor Martín , su primer trabajo teatral, por el cual recibió varios premios. Estudió teatro, música, artes plásticas, danza y diseño gráfico. Y aunque lo que menos estudió fue teatro, hacia allí apuntó sus cañones. "Habría podido hacer cine, pero no me llevo bien con la electricidad", reconoce. La cuestión es que la magia del teatro lo deslumbró. "De chico, veía a Margarito Tereré y quería estar en esa cajita. En ese momento me rompía la cabeza", reconoce ahora, a los 33 años.
Su infancia transcurrió en medio de cambios geográficos. Si bien nació en Santa Fe, pasó unos años en Quilmes hasta que la dictadura militar hizo que su familia tuviera que mudarse a los Estados Unidos. Tanto en un lugar como en otro, fue al teatro como hacen todos los chicos. "Tengo muy buen recuerdo de espectáculos que pueden haber sido porquerías, pero que me gustaron mucho", recuerda.
-¿Qué pretendés que le pase al espectador con El gato que pesca , el espectáculo que estrenás hoy?
-Que vaya a su infancia, que se pegue ese viaje.
El título hace pensar que se trata de un espectáculo infantil. Pero no: nada más lejos. A lo sumo, diez minutos de la obra tienen ese tratamiento, pero ese pequeño viaje parece estar justificado dramáticamente. Antes y después, en la obra se cuelan cuestiones casi personales de la vida de Gastón. "Hace dos años tomé la decisión de irme de la infancia. Sí, ya sé: es un poco tarde -dice, con cierta cuota de pudor-. Lo que quedó en esta obra es el lugar de la infancia que hay que visitar para la creación."
Tres actores que cuentan
Durante la charla, el integrante de Teatro x la Identidad dirá que esa parte de la infancia está relacionada con los apegos afectivos. De todas maneras, la obra que se presentará en el teatro La Comedia posee otro nivel de relato, más lineal. "Son tres actores -cuenta ahora, como si pusiera una cassette- que se suben a un escenario para contarle al público una obra que van representando. La obra cuenta la historia de un tipo que compra a un pibe para ponerlo a trabajar. El pibe es un deportado de una región bombardeada de Irak que va a parar a la zafra tucumana. Cosas de la vida, el tipo castiga a la única persona que lo quiere, que es este pibe. Y este pibe se inventa un superhéroe que le hace saber que la vida puede ser un poco mejor. La clave para esa construcción fantástica se la da su propio victimario a partir de la leyenda del gato que pesca."
En lo que hace a sus búsquedas, Cerana dice que la obra que protagonizan Diego Alcalá, Hernán Muñoa y Horacio San Yar tiene su parte experimental que le fue costando definir. De hecho, la iba a estrenar en octubre del año pasado. Es más: hizo funciones para amigos, gente de teatro y programadores de sala. "Espacio Callejón me proponía presentarla ahí, pero no. Me ofrecían los domingos, a las 18; pero con este título todos iban a pensar que era un espectáculo infantil. Y paré la cosa porque algo no me cerraba. La mezcla de lenguajes que quiero lograr en la obra no estaba madura del todo. Y mirá qué loco: hace dos años que estoy ensayando y voy a estrenar con un elenco que conoció el texto hace un mes y medio", apunta, sorprendido de su propio relato.
-¿O sea que la obra tiene un mes de ensayo?
-Sí. En el medio, tiré todo a la mierda. Y estuvo bien.
Los titubeos no tuvieron que ver con ciertas presiones del medio, por hacer sí o sí algo que funcionara, que tuviera buenas críticas, que tuviera una buena vida. A lo sumo, eso dice que le pasó después de hacer El señor Martín . "Pero es imposible repetir la cosa. Lo que tenía esa obra era de esa obra. Ni el corazón que te hizo escribirla ni el público que me dijo que era fantástica están. Yo me la creía fácil", sostiene.






