Personajes en primer plano
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La piojera o un procedimiento justicialista . Dramaturgia y dirección: Andrés Binetti. Con Paula Andrea López, Adriana Visintín, Gabriela Jost, Alejandro Lifstchitz, Enrique Porcellana, Teresa Murias y Osvaldo Djeredjian. Escenografía y vestuario: Teatro Los Calderos. Diseño de luces y banda sonora: Andrés Binetti. Asistente de dirección: Valeria Cavassa. Sábados, a las 21, en Anfitrión, Venezuela 3340. Duración: 60 minutos.
Nuestra opinión: muy buena
En un paraje perdido, que alguna vez fue paso obligado de viajantes de un tren que ya se ha perdido, un bar subsiste. En realidad sólo quedan la construcción y tres de las cuatro personas que se encargaban de manejarlo. Una de ellas se fue detrás del vendedor de gaseosas y los que quedaron apenas sobreviven, como pueden, repitiendo rutinas que poco los sostienen y recordando los tiempos en los que ese lugar se colmaba de personas y el trabajo les daba la posibilidad de tener una entidad mayor.
La llegada inesperada de algunas personas cambia el ritmo de los habitantes del lugar: una prostituta, el conductor de un tren acompañado por una mujer que recuerda los tiempos del peronismo en los años 50, un oficial de policía. Cada uno de los que arriban llega con necesidades distintas, pero, a su tiempo, irán modificando la rutinaria vida de los que allí están. Y hasta la posibilidad de un nuevo negocio los embarca en una delirante conspiración que quizá les dé buenos resultados.
Como en trabajos anteriores del autor y director Andrés Binetti ( Llanto de perro , Petit hotel Chernobyl ), quienes más sobresalen en su espectáculo son los personajes. Diseñados con suma minuciosidad, cada uno de ellos muestra una conducta particular y acabada que se potenciará en la confrontación con los otros, generando una intensa teatralidad. De esta manera, cada una de las situaciones que se irán encadenando tendrá una potencia particular. La sorpresa continua que provocan actos o dichos de esos seres conmoverá la atención del espectador y cargará las tintas sobre una intriga que siempre crecerá con intensidad y desparpajo. Hasta el humor asomará de situaciones en las que el patetismo es moneda corriente.
El elenco de La piojera o un procedimiento justicialista es muy homogéneo, y aunque algunos de los personajes son pequeños ello no quiebra el valor de una dramaturgia que está construida a partir del actor con resultados muy destacados.



