
Pinti se toma un respiro de sus monólogos
PUNTA DEL ESTE.- El año 2005 todavía está en pañales, pero Enrique Pinti acaba de bajarle el telón al año, al menos en lo que mejor sabe hacer desde siempre: el monólogo vertiginoso, imparable, cáustico, lleno de oportunas palabrotas, desopilantes anécdotas personales y lúcidos reclamos.
En efecto, su única presentación, anteanoche, en el Conrad, fue debut y despedida ya que será muy difícil verlo otra vez, en 2005, disparándose un unipersonal de hora y media sin puntos ni comas que lo puedan detener.
En la soledad de la habitación 601 del más célebre hotel, resort y casino de esta ciudad balnearia, a media tarde de anteayer, el humorista caía en la cuenta de su nueva situación: la letra de "Pinti remixado" (título que en realidad encubría a la ya conocida "Serenata argentina" -su espectáculo for export que se burla con ferocidad de Internet, los celulares y los contestadores automáticos; las cirugías estéticas y los personal trainers y en el que también maltrata merecidamente a toda la dirigencia argentina, sin distinción de banderías- se le entremezclaba con la de la exigente comedia musical "Los productores", que a partir del 28 de marzo coprotagonizará con Guillermo Francella en el teatro Lola Membrives.
Escapada a Punta
Para llegar con los tiempos previstos para estrenar la obra de Mel Brooks, Pinti y el resto del elenco ensayan de lunes a sábado, de 10 de la mañana a 6 de la tarde. Para poder actuar en Punta del Este necesitó de una dispensa especial. Pinti está expectante y ansioso con "Los productores". No es para menos: su último trabajo en un elenco teatral ajeno a su propio riñón creativo fue hace 33 años ("Juan Moreira Supershow", de Pedro Orgambide) y aún, reconoce, está en proceso de adaptación para acostumbrarse a ser sólo uno más de una gran maquinaria que ya no lo tiene como factor excluyente, aunque haya recaído en él uno de los dos papeles centrales.
Solo, sin lindas chicas a su alrededor ni bailarines; sin música -a excepción de su clásico "Quedan los artistas" dos minutos antes del intenso y largo aplauso final-, Pinti se metió en el bolsillo a la concurrencia que desbordaba el Punta del Este Ballroom del Conrad, que terminó vivándolo de pie, a pesar de que muchos de sus certeros dardos parecieron especialmente dirigidos hacia diversas "faunas" de turistas que se habían dado justamente cita en la sala y que, sin sentirse aludidos, aplaudieron a rabiar.
"Serenata argentina", que quien esto escribe, comentó ampliamente en LA NACION dos veranos atrás en ocasión de su primera presentación en esta ciudad, apenas tuvo un par de actualizaciones ostensibles (además de su nuevo título: "Pinti remixado") en sus breves alusiones a la tragedia en la disco República de Cromagnon y su indulgente mención al presidente Néstor Kirchner, muy contrastada con la serie de improperios que dedicó especialmente al resto de los mandatarios que pasaron por la Casa Rosada desde 1983 hasta el 25 de mayo de 2003.
Teatro, gráfica, radio y cine
A pesar del difícil desafío por delante de "Los productores", Pinti no se amilana y agrega más trabajo: a sus habituales columnas en la revista dominical de este diario y en "Magdalena tempranísimo", por Radio Mitre, sumará una participación especial en la película que Eugenio Zanetti filmará en San Luis donde encarnará a un cínico arzobispo ("a la panza hay que aprovecharla para algo", dice con picardía sobre su caracterización).
En la Feria del Libro, además, presentará "No sé por dónde empezar", retazos autobiográficos que editará Sudamericana, en los que contará cómo le impactaron diversos eventos nacionales e internacionales en distintos tramos de su vida. Esto no es todo: con los hermanos Sebastián y Alejandro Borensztein está redondeando la idea de armar uno o dos especiales televisivos, aún sin canal definido, aprovechando que sus monólogos brillarán por su ausencia en todo 2005 porque quien no estuvo en el Conrad anteanoche se perdió su despedida por un largo rato del género que más satisfacciones le ha dado en toda su carrera.




