
Pura pasión por el teatro
Juan Carlos Puppo participa de las obras Eva y ¿Cuento puro, o puro cuento?
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A los 17 años, decidió ser actor y, desde entonces, puede decirse que no ha parado de actuar, siempre en producciones exitosas y con trabajos muy destacados. Hoy, Juan Carlos Puppo confiesa tener 74 años y la misma entrega y pasión que lo llevaron a venirse de Pergamino a Buenos Aires para subirse a un escenario y mantenerse vigente en los más diferentes géneros.
Actualmente, se destaca en el musical Eva haciendo el papel de Don Jaime (Jaime Yankelevich), en el que comparte escenas con Nacha Guevara, una actriz a la que admira profundamente y ha seguido con interés en cada uno de los espectáculos que ella ha presentado a lo largo de su carrera. Es algo muy común en él: le gustan los artistas y, si un espectáculo lo moviliza, no tiene problemas en verlo en más de una oportunidad. "Soy muy cholulo de los actores -confiesa-. Ahora, eso sí: me siento en la platea y me dejo arrastrar. Y cuando eso sucede, cuando me arrastran, el placer es muy grande. Hay trabajos que veo tres veces y siempre con el mismo interés."
Después de una exitosa temporada con Cabaret, el director Ariel Del Mastro lo invitó a participar del casting de Eva . Cuenta que tuvo unas escenas muy conmovedoras con Nacha Guevara y sintió que podía quedar. Pero, por esos días, Kive Staiff lo convocó para hacer un reemplazo: "Albertito Segado estaba con problemas de salud y me pidieron si lo podía reemplazar por unos días en Tres hermanas de Chejov. No me podía negar. Tuve tres ensayos y salí, y fue maravilloso. Tuve que pedir disculpas en la producción de Eva, pero ellos me volvieron a llamar y me confirmaron que tenía el papel de don Jaime".
Meterse en el mundo del peronismo no fue para nada extraño. Proviene de una familia peronista y, siendo muy joven, a poco de llegado a Buenos Aires, hizo el papel de Juan Domingo Perón en una pieza en el Cervantes (Soldado blanco), que contaba la historia del abuelo del ex militar: Tomás Liberato Perón, un médico reconocido en tiempos de la fiebre amarilla. El mismo general lo mandó llamar y lo invitó a Olivos. Años después, también junto a Nacha Guevara, participó de un homenaje a Eva Perón, en Canal 9, recreando al ex presidente.
Pura entrega
Ser sumamente sensible, actor de raza, Juan Carlos Puppo lleva la conversación promoviendo imágenes entrañables. Desde su lugar de nacimiento, Atucha, al mundillo infantil en Pergamino, sus primeros estudios de arte escénico por correspondencia en Buenos Aires, un papá al que no le gustaba mucho tener un hijo actor, sobre todo porque tenía temor a que se la creyera y él ansiaba que sus hijos mantuvieran siempre la humildad. Sus regresos anuales a Pergamino para dirigir teatro -desde hace 20 años-, algo que no hace en esta ciudad, y el recuerdo conmovido de un hermano desaparecido al que buscó hasta el cansancio y con mucho dolor.
Puppo se formó con Maruja Gil Quesada, Juan Oscar Ponferrada, Alberto D´Aversa, Oscar Fessler, María Rosa Gallo, Alejandra Boero y Pedro Asquini. Ha recreado múltiples mundos de autores nacionales e internacionales. Impuso en los 60 aquel texto tan definitorio, Hablemos a calzón quitado, de Guillermo Gentile, y hoy no sólo está en Eva, sino que los lunes hace ¿Cuento puro o puro cuento? en el Centro Argentino de Teatro Ciego. Un día fue a ver La isla desierta y le gustó la idea de hacer su experiencia unipersonal a oscuras. Textos de Borges, País, Blázquez, Arlt, Cortázar, entre otros, van definiéndose de una manera especial. "Me gusta buscar nuevas cosas y esta propuesta me apasiona -dice con felicidad-. Amo que llegue el lunes para poder decir estos textos desde un lugar distinto, porque sé que el público está ahí, pero no lo veo, y eso me obliga a encontrar otras posibilidades de expresión. Es que no he perdido el poder del asombro. A mi edad, a veces siento que recién estoy empezando."
Pero también su gran pasión por el teatro lo lleva a expresar: "No he perdido, gracias a Dios, ni la energía ni el asombro ni el amor ni la entrega en el teatro. Hacer esto es lo mejor que me puede haber pasado en la vida. Siempre les digo a mi familia, a mis amigos: «El día que me vean en un escenario haciendo algo de taquito, afuera. Hay otros actores que están esperando. No tengo derecho a estar ocupando ese lugar». Cada noche se abre el telón y hay un público nuevo, que pagó una entrada. No podés mecanizarte y perder la emoción".
Una vida en la actuación
En teatro. Se destacó en Hablemos a calzón quitado (1968), Cabaret bijou, La inhundible Molly Brown (1991), Los rústicos (1976), Hamlet (1977), Don Gil de las calzas verdes (1983), Calígula (1995), Una visita inoportuna (1993), Mil años, un día (1993), La pulga en la oreja (1995/96), Cabaret (2007/08), Eva, el musical argentino (2008/09).
En la pantalla chica. Participó de El pulpo negro, El solitario; Mía, sólo mía; Resistiré y Culpable de este amor.
En pantalla grande. La resistencia, Los superagentes contra todos, Pubis angelical, El crucero del placer, Facundo, la sombra del tigre y El día que Maradona conoció a Gardel.






