Regresó al país después de 20 años
Vino en 1984, integrando el grupo La Fura dels Baus, que aquí presentó "Accion"
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El artista español Marcel.lí Antúnez Roca hace exactamente 20 años que visitó la Argentina por primera vez. Llegó en 1984 integrando el grupo La Fura dels Baus, que entonces presentó "Accion" en el marco del primer Festival Latinoamericano de Teatro de Córdoba. Aquella experiencia fue emblemática y sin embargo, salvo el recuerdo, muy pocas otras cosas quedan. Siendo uno de los miembros fundadores Marcel.lí dejó a La Fura a comienzos de los 90 y el espacio cordobés donde el grupo se presentó entonces, hoy es un shopping. Hasta aquel fervor festivalero con que se saludó el retorno democrático al país se fue disipando con los años.
Ahora regresa con una experiencia individual, "Transpermia" y todo un bagaje de conocimientos sobre la utilización de nuevas tecnologías y una serie de reflexiones acerca de los cambios que esos medios van promoviendo en el ser humano. También se acumula en su discurso una serie de términos que en un comienzo pueden resultar complicados performances mecatrónicas (así denomina a sus construcciones escénicas), instalaciones robóticas, bodybots (robots de control corporal), sistematurgy (narración interactiva con ordenadores), dreskeleton (interfaz corporal en forma de vestido exoesquelético).
Sólo tres funciones darán a conocer la tarea de este creador. Sus presentaciones se dan dentro del marco del Festival Internacional de Arte Urbano Ris-toc que está presentándose en Buenos Aires, en distintos puntos de la ciudad, y con algunas extensiones en Rosario y Córdoba. Marcel.lí Antúnez ofrecerá "Transpermia" esta noche, a las 22, en El Teatro (Lacroze y Alvarez Thomas). Pasado mañana se trasladará al Polideportivo General Paz, de Córdoba, y el domingo en el Centro Cultural Parque de España, en Rosario.
Un poco de historia
Cuando La Fura dels Baus estuvo en Córdoba era ésa la segunda salida internacional de la compañía. "El gobierno socialista de entonces -cuenta Marcel.lí Antúnez- nos posibilitó llegar aquí, era una época muy provocadora. Pero eso pertenece a un tiempo en el que era muy joven. Cuando cumplí 30 años, la fuerza del grupo había comenzado a menguar y después de algunas discusiones opté por darle a mi carrera otra dirección. Quería sentir la libertad de estar solo y la verdad es que no me arrepiento."
El creador sostiene hoy que su trabajo se mueve "en terrenos fronterizos". Incorpora a su actividad las llamadas nuevas tecnologías y desde el 92 hasta la fecha "dispongo -aclara- de una serie de robots y performances mecatrónicas que son producto de la época en que se hicieron y se siguen presentando así".
Pero a la vez al artista le importa investigar en esa relación tan particular que se da entre el cuerpo del intérprete y los elementos tecnológicos. "En primer lugar es interesante observar cómo ese cuerpo aparece atravesado y hasta acaba siendo el motivo de todo un sistema tecnológico -dice-. Normalmente hay una tendencia a pensar en la mejora del cuerpo cuando se habla incluso de la pérdida del propio cuerpo como un elemento real y consustanciado para pasar a ser un robot. Se habla también de la realidad virtual como un ágora, una especie de arcadia donde todo puede ocurrir. También se ha introducido mucho la idea del robot o del autómata. Todas estas ideas, desde el punto de vista filosófico, suelen estar acompañadas de una mejora de nuestra especie en el sentido de que hay que trascender, de que existe una idea religiosa detrás de esto."
De todos modos, esa historia mucho no le va. "Yo no estoy de acuerdo con eso. Creo que a pesar de que uso esas tecnologías el cuerpo es una parte esencial de ese sistema, el cuerpo debe mostrarse tal como es en sus capacidades, sus emociones. También con sus miedos, con su vulnerabilidad. Mi guía de investigación plantea siempre eso. Enfrenta precisamente el cuerpo virtual con el real. Este último está mancillado mientras que lo virtual sigue estando siempre bien, esa paradoja asoma en algunos trabajos. De repente el cuerpo es él y algunas porciones sirven para otra cosa. Por momentos se transforma para deformar la voz, un mismo gesto puede servir para mover una imagen o un robot", se entusiasma.
La utopía
"Transpermia", una de las últimas investigaciones de Marcel.lí Antúnez Roca, está definida como una especie de "conferencia expandida o una performance híbrida". Está dividida en tres etapas, una primera de ejecución -"manejo sensores y botones y hago música con eso", cuenta el artista-; una segunda parte es documental, en la que se podrán ver experiencias que el creador vivió en la Ciudad de las Estrellas, en la Federación Rusa, y una última se propone "una serie de prototipos para la utopía". Hay cierta ironía también en este segmento, "por un lado asoma el avance científico y nuestra posición frente a él y, por otro lado, es indudable que a esta altura del siglo XXI uno debe revisar esta zona de la utopía, porque son muchas las que han fracasado".
En Rusia
Para este trabajo la experiencia en Rusia fue muy determinante. "El año pasado estuve en la Federación Rusa -relata- y tuve oportunidad de volar en un avión que te sitúa durante 30 segundos en otra dimensión. Hace una serie de parábolas y en ese tiempo es como si estuvieras en la microgravedad. Todo lo que está dentro del avión se levanta y flota. Eso forma parte de un tejido muy complejo. Ahí hay una gente que prepara a los astronautas valiéndose de un entramado tecnológico que ha quedado un poco viejo, de los años 60 y 70, cuando la Unión Soviética tenía el poder para mantener eso. Y si bien todo ha envejecido, sigue funcionando."
Sobre su línea de trabajo, el artista cuenta que lo suyo está apoyado en telefonía móvil o Internet. "Esa experiencia me obligó a resituarme, poder verbalizar y reflexionar aún más sobre mis propuestas. Ahí también asoma una idea de lo utópico. Mi trabajo tiene la voluntad de buscar, de romper", se entusiasma. Y hay algo más: "trabajar con ordenadores y todo tipo de prototipos propone no sólo ampliar el banco de la experiencia personal, sino el banco de la complicación y de la relación con los lenguajes".
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