
Sofovich copó la calle Corrientes
Tiene en cartel dos obras y una revista y proyecta un gran musical para 2006
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Un nombre conocido volvió a la avenida Corrientes con más fuerza que nunca. Gerardo Sofovich es el causante de que varias noches a la semana haya largas colas en tres teatros porteños: el Broadway, el Multiteatro y el Metropolitan. Tiene en cartel un vodevil picaresco ("El champán las pone mimosas"), una comedia ("Soltero... ¡con dos viudas!") y una revista ("Corrientes esquina glamour"), y va por un cuarto espectáculo, por estrenarse en abril, en el Astral.
-¿Se quiere comprar la calle Corrientes?
-Es que soy de apostar a lo grande. Ya expliqué lo mío con el juego. Después de que me curé de la compulsión, juego nada más que cuando me voy de vacaciones. Pero apuesto fuerte en el trabajo porque encuentro ahí la adrenalina que antes encontraba en el juego. Pero es una apuesta lógica. Las temporadas brillantes de Mar del Plata eran antes. Estrené "El champán las pone mimosas" el 6 de diciembre de 1983 y estuvo en cartel hasta Semana Santa, de jueves a domingos y con tres funciones los sábados.
-¿Cuál es su apuesta?
-Los tres millones de habitantes de Buenos Aires y los 13 millones del conurbano, que no se van de vacaciones todos juntos. Además, es una meca turística para el interior y para los países vecinos, que quieren ver teatro en su idioma. Y es una apuesta cuando todos dejan vacía Corrientes y en algunos teatros ni siquiera ponen nada.
-¿Está conforme con el funcionamiento de los tres espectáculos?
-Sí, además ofrezco tres productos diferentes. No voy a competir conmigo mismo. Con "El champán..." pasamos los meses más difíciles para el teatro, que son octubre y noviembre, a sala llena. Con la revista le estoy ofreciendo al público un espectáculo de gran nivel. He invertido mucho dinero y puse todo lo que hay que poner en un teatro: talento y producción. Quiero asombrar a la gente. La escalera plegable del comienzo es un efecto fenomenal. Creo que es la primera vez que la gente aplaude una escenografía. Con la revista comenzó el boca en boca y "Soltero..." arrancó muy bien.
-Bueno, con semejante escándalo mediático...
-Que no fue buscado. Pero la culpa es mía. El productor de "Intrusos" quería sólo al Chino Volpato, a María Eugenia Ritó y a Iliana Calabró. Yo le dije que no, que no podíamos dejar afuera a Stella Maris Lanzani, para que no se sintiese disminuida. Entonces, como eran muchos, iban a ir en dos bloques. Apenas arrancó la nota con las dos, Stella hizo un gesto inadmisible entre dos figuras que iban a compartir una comedia esa noche.
-¿No sabía que se llevaban mal?
-Para nada, si no, no las hubiera llevado. Pero fue una paradoja del destino. A la primera que había convocado era a Ana Acosta, que me dijo que no porque tenía otro compromiso. Luego se le cayó ese proyecto y pudo hacer mi comedia. Volví a la actriz ideal. Una tía vieja hubiera dicho: "Era de Dios".
-¿Es inseguro con el teatro? A veces cambia sketches o incluso gente...
-No cambio tanto. Puedo levantar un sketch que no funcionó o a Daniela Cardone porque no encajaba ni estaba cómoda. Es que el público es el que termina de bordar el espectáculo. El autor escribe la comedia, vos la ponés en escena y los actores adornan sus papeles, pero el público la condimenta. Donde esperabas una risa, tal vez es sólo una sonrisa y donde creías que era para una sonrisa, es una carcajada.
-¿Le gustaría tener un teatro?
-No me hace falta. Hay dos vocaciones: la de Rottemberg y Gallo, que son gente de teatro y lo viven y sienten, pero no son creadores. Lo mío es la creación.
-¿Piensa siempre al teatro como negocio?
-Es posible que recupere lo que invierto. Si la revista es un éxito, lo haré en cuatro meses. Pero son satisfacciones personales que me doy. En mis 45 años de espectáculo hice televisión, cine, teatro y hasta radio. No me importa no ganar. ¿Sabés cuál es mi orgasmo? Entrar en la sala, asomarme y escuchar las carcajadas y los momentos más sublimes de mis espectáculos. Yo vivo con el teatro. Por eso este año se me ocurrió esta estrategia de llenar Corrientes con propuestas que otro estrenaría en abril.
-¿Nunca un drama o algún tema para salir reflexionando?
-Ganas no me faltan, podría hacerlo... Pero ¿sabés que pasa? Algunos van a decir: "¿Este de qué se las da?" Lo mismo que pasó con mi programa "Tiempo límite". Ahora descubrieron mi base cultural.
-¿La política le sacó público?
-Para nada. No he tenido un solo disgusto, ni una sola palabra dura, por el contrario. A quienes tenemos alguna popularidad, la gente siempre busca la forma de decirte algo ingenioso. Una frase recurrente es: "Usted a mí no me conoce, pero yo a usted sí". En los últimos años, se produjo otra frase conmigo: "Yo no soy menemista, pero me gustaría tener un amigo como usted". Y en un país de panqueques y de traiciones cotidianas, ahora parecería que sostengo mi amistad con Carlos Menem porque parece que quedara bien.
Tres son multitud
- "El champán las pone mimosas". Con Marcelo de Bellis, Silvina Luna, René Bertrand, Nazarena Vélez y elenco.
- "Corrientes esquina glamour". Con Carlos Perciavalle y Cecilia Milone.
- "Soltero... ¡y con dos viudas!". Con Chino Volpato, Ana Acosta, Iliana Calabró, María E. Ritó, E. Rella y elenco.
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