
Sus días con Tato Bores
Dirigió al gran capocómico en plena dictadura militar
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En 1975, Tato Bores estaba en el Florida Garden junto con Jorge Shusseim, músico, guionista de teatro, cine, TV y avisos publicitarios y esposo de Jelin. El cómico había sido desplazado de la TV el año anterior por el gobierno de Isabel Martínez de Perón y quería regresar a los escenarios. No eran tiempos sencillos: casi todo el elenco había sido intimidado por la Triple A y muchos artistas habían emigrado. Shusseim le propuso escribir una obra, y así nació Hello Tato , un musical con Cristina Allende que dirigió Jelin, en el escenario del desaparecido Estrellas, con producción de Chacho Marchetti y Santo Biasatti. "El último número era «Réquiem para la clase media». Tato aparecía como sacerdote y las bailarinas, como monjas. Jorge estaba muy asustado, decía que nos iban a matar a todos. Horas antes de estrenar, decidí disfrazar más el mensaje, cambiarles el vestuario. Se me ocurrió algo sencillo y que no necesitase mucho tiempo de elaboración para el vestuario. Así que entraban con túnicas, como si fuese una tragedia griega, y las chicas, como si fuese el coro. Menos mal, Jorge no se equivocaba", recuerda.
Hello Tato fue un éxito y al siguiente el trío se reunió para Pobre Tato , en el teatro Del Globo, con Ana María Cores y Luz Kerz. "En uno de los números, en plena época de represión, Tato hacía de palomo, sentado en una cornisa de la Plaza de Mayo. Mientras sobrevolaban malvados Falcon verdes, Tato contaba a todos los presidentes que habían pasado por allí y empezaba a enumerar en tono irónico Los 10 Mandamientos dentro de nuestra política. Pero el Quinto Mandamiento, No matarás, aparecía al final. «¡Qué país, qué lo parió!», decía. Allí la luz se apagaba y hacía silencio", recuerda Jelin. Aquí Tato también cantaba "La calle Libertad", un himno netamente antifascista disfrazado en versos sobre la ciudad. Bores, Shusseim y Jelin burlaron a la censura con inteligencia y la alegoría que el régimen no detectó. Hasta el mismo Jorge Rafael Videla aplaudió de pie esta obra, sin jamás comprender que frente a él se había representado una puesta en abismo de lo que ocurría en la Argentina.
Trabajadora incesante y valiente, durante el Proceso Jelin hizo en 1976 una revista de Hugo Moser llamada Entre julepe y julepe llegaremos al 77 , con Juan Carlos Calabró, Don Pelele, Ulises Dumont y Beto Gianola.
Jelin también actuó junto a Tato en televisión. El cómico buscaba a una actriz que interpretase a su esposa, llamada Berta, como en la vida real. Fue la misma Berta Bores quien sugirió que no había nadie mejor para ese papel que Jelin. "Tato era un hombre muy generoso y más aún en la época del Proceso. Si le decía que había alguien que necesitaba trabajar, le sugería que fulano o mengana eran buenos. Entonces, enseguida, le pedía a Jorge [Shusseim] que le escribiese un papel", destaca.





