
Tu amor será refugio: un trabajo delicado con profunda poesía
Tu amor será refugio
Nuestra opinión: muy buena
Autor: Juan Ignacio Fernández. Dirección: Cristian Drut. Elenco: Luciano Ricio, Yanina Gruden, Matilde Campilongo, Aldana Illán, Ignacio Henríquez, Alejo Sulleiro. Sala: Cultural Morán, Pedro Morán 2147. Funciones: viernes, a las 23. Duración: 60 minutos
Como si fuera un diagnóstico de la existencia, hace más de un siglo, Freud sentenció: todo lo que hacemos en la vida adulta es una prolongación o una consecuencia de lo que fuimos cuando éramos niños. La idea sigue siendo difícil de asimilar: ¿hasta dónde nos determinan las heridas de la infancia? ¿En qué momento podemos empezar a elegir en supuesta libertad? Por suerte, el arte explora estos conceptos y quienes lo consumen casi que no pueden evitar pensarse a sí mismos.
Tu amor será refugio es un ejemplo de esta exploración, un viaje hacia los dolores más primarios de dos hermanos, que se enfrentan con la vida y la muerte al mismo tiempo. Escrita por Juan Ignacio Fernández y dirigida por Cristian Drut, combina el lenguaje poético con una puesta contemporánea, en la cual la actuación y la capacidad evocativa del teatro están puestas en un primer plano.
En la historia, dos hermanos en crisis se reencuentran en la casa de campo de la infancia para visitar a su madre enferma. Cada uno llega a ese hogar con su propio infierno y la madre, quien atraviesa el dolor más determinante de todos, trata de contenerlos como puede. ¿Por qué estas personas adultas viven con una angustia permanente? ¿Por qué sienten que no saben querer? ¿Por qué se preguntan si sus padres alguna vez los abrazaron? El delicado texto de Fernández pasa de interrogatorios hacia la madre acerca del pasado a planos oníricos en los que los hermanos se hablan en sueños. Desde la dirección, Drut expandió este universo y juega con distintos planos para representar: apenas un cambio de miradas y los cuerpos de los actores alcanza para entender si están en el campo mirando las estrellas, si viajan en moto, si el diálogo es en un sueño y hasta la sorpresiva llegada de un helicóptero. Todo se construye por alusión en el espacio escénico, la música la accionan los actores, los cuerpos refieren al paisaje y la sensibilidad de los artistas se impone para terminar de asimilar aquello que nunca se terminan de decir los que se aman, o los que reclaman ser amados o los que se preguntan cómo se hace para amar.
Luciano Ricio, Yanina Gruden, Matilde Campilongo, Aldana Illán, Ignacio Henríquez y Alejo Sulleiro arman este mundo poético, al que no le falta el humor y en el cual, para el final, las misteriosas formas que tiene el amor le ganan al resentimiento.





