
Un matrimonio equivocado
Ficción alrededor de las vidas de Pablo Podestá y Olinda Bozán
1 minuto de lectura'
Dos actores emblemáticos de la escena nacional, y un período fundacional del arte dramático argentino conforman el núcleo de Pablo y Olinda, pieza escrita y dirigida por José María Paolantonio, que se acaba de estrenar en Andamio 90. En esta obra, según su autor y puestista, se recrean desde la ficción, situaciones vividas por dos figuras del teatro y el cine nacional: el actor dramático Pablo Podestá y la comediante Olinda Bozán. Todo, enmarcado en un momento fundamental de nuestra cultura, cuando el circo criollo deviene expresión dramática, según señala Paolantonio, quien convocó para la recreación de sus personajes a Miguel Avila, Tatiana Santana, Mariano Fernández, Eugenio Erretegui y Mariano Falcón.
Paolantonio sitúa la historia en Zárate, adonde Pablo Podestá llega con su propia compañía (después de separarse de sus hermanos). Allí se produce el encuentro de este hombre que ya pasó los 45 años, con Olinda Bozán, una precoz equilibrista de circo, de 15 años de edad, según describe Paolantonio en la presentación de la obra, que se ve los viernes, a las 20.30, y sábados, a las 22.30 (en Paraná 662 1° piso).
"Al comienzo del proyecto, leyendo acerca de Podestá y de su historia, surgió un episodio referido a una visita que le hizo Carlos Gardel, cuando Pablo estaba internado en una clínica, enfrascado en su locura. Le pidió a Gardel –que estaba con Razzano, pero sin guitarras– que cantara, y él se puso a tocar el violonchelo. Eso me pareció tan fantástico… Pero me resultaba demasiado histórico. No le encontraba la vuelta. Hasta que surgió una situación con Olinda Bozán, que tenía más sustancia dramática, más humus adentro", explica Paolantonio respecto del proceso creativo del texto. El humus al que hace referencia el dramaturgo es el fugaz matrimonio de ambos artistas. "Ese matrimonio totalmente equivocado, desarticulado, me interesó como punto de partida en la escritura. El tema Pablo Podestá no me costó demasiado; tenía más información. Además, uno lo siente como una figura de cierta impetuosidad y cosa trágica, a pesar de que hizo sainetes y humor. En cambio, con Olinda había que hacer a una chica, con la idea de que la gente mayor sabe quién es Bozán, pero ya de grande. Entonces, nuestra Olinda tenía que tener algunas características que tuvo la actriz ya de grande, para que el público pudiera reconocer en esa chica a Bozán", dice Paolantonio, cuyos personajes terminaron de perfilarse luego de un intenso trabajo con los actores. "Tanto Miguel Avila como Tatiana Santana se mataron haciendo un trabajo que no se hace frecuentemente: la composición", cuenta el director, quien destaca con satisfacción la construcción de personajes del elenco.
"Hice una ficción; no quise pegarme a la historia real. Entonces, se me ocurrió incluir personajes como el de un ex boxeador que anda de gira por la provincia con dos sobrinos mudos que actúan con él. Son artistas trashumantes, las figuras románticas, que me permitieron darle cierto humor a una situación, en definitiva, trágica. Por la locura en que terminó inmerso Pablo Podestá, y porque el matrimonio con Olinda duró apenas 15 días, entre otras cosas, por el maltrato de Pablo, que era muy mujeriego", dice Paolantonio. "Era muy buen mozo, talentoso; una suerte de Alfredo Alcón absolutamente salvaje."
SOBRE UN AMOR NO CORRESPONDIDO
Dos largos, La película (1975) y El juguete rabioso (1984), los guiones de ambos films, y de Quebracho, La Raulito y Bahía mágica (éste, con Ricardo Wullicher), además de algunos unitarios para TV en la década del 80, son los capítulos protagonizados por Paolantonio en el medio audiovisual. "Con el cine tengo un amor no correspondido", admite. "Para hacer cine –agrega–, hay que estar siempre metido en el cine. Y cuando estás filmando, si la realización total demanda seis meses, son a full. Y yo siempre tuve una vida de doble mano: estuve como secretario de Cultura, luego como director de teatro… Mis tiempos están repartidos. Hubo proyectos dando vueltas, pero tampoco me interesaba hacer cine por hacerlo. Incluso aún tengo algunas cosas que se podrían hacer. Pero los años van pasando… Y estoy más metido en el teatro."






