
Un risueño absurdo con pantalla de video
"¿Quién es Janet?". Idea original: Fontán, Peterson y Prömmel. Dirección general: Claudia Fontán. Directora adjunta de la versión 2005: Constanza Nacaratto. Elenco en vivo: Carla Peterson y Mariana Prömmel. Elenco en video: Pablo Ribot, Claudia Lapacó, Rita Cortese, Fita Pioti, Damián Dreizik, Elizabeth Vernaci y Susy Beltrán, entre otros. Escenografía: Fita Piotti y Natalia Moriones. Vestuario: Dolores Solá, Jimena Bueno y Lisandro Trevi. Coreografía: Fita Piotti. Música original: Acho Estol. Producción: Marcelo Boccia y Ariel Zappone. Edición de video: Adrián Pardo. En el teatro Concert, Corrientes 1218.
A mediados de 2000, en el Gran Lebowsky, aquel espacio artístico y gastronómico que alguna vez tuvieron Gastón Pauls, Florencia Peña, Martín Karpan y Diego Díaz, se estrenó esta disparatada pieza dirigida por Claudia Fontán, que se convirtió en una suerte de espectáculo de culto. Luego pasó algún tiempo al teatro Concert, donde se reestrenó hace algunos días.
Cuenta la historia de las hermanas Martins, dos famosas artistas de los años 80 muy venidas a menos, que sufren la pérdida de su popularidad y su rango, sumado a un hecho policial.
La obra está construida en dos planos, uno en vivo y otro en video, proyectado en una pantalla grande en uno de los laterales del escenario. Las hermanas despliegan su desparpajo, su patetismo y sus desventuras en el escenario, así como en otros ámbitos de la sala, como el bar. Entretanto, entre cuadro y cuadro, se proyectan imágenes del programa "Enigmas y estrellas", algo así como el "E! True Hollywood Story" o "Mysteries & Scandals", del canal de cable E! Entertainment. Allí, un desopilante Pablo Ribot personifica al conductor en imágenes filmadas en Nueva York. Otros artistas invitados componen a los distintos testigos de esta causa que el programa intenta resolver. Son excelentes las participaciones de Damián Dreizik y Rita Cortese (esta última se descubre como una comediante de primera línea). La inclusión de este recurso da respiro y, a su vez, agiliza la acción dramática.
El texto circula siempre por la línea del absurdo y Mariana Prömmel y Carla Peterson se mueven con mucha soltura por ahí. Desde la dirección, Claudia Fontán les permite el juego propio e, incluso, la improvisación. Prömmel (que se ganó muchos fans por su personaje Dulcinea en el programa "Los Roldán") es una comediante de esas que ya no se ven. Sería inútil compararla porque tiene un estilo muy propio. Conoce a su criatura y transita por la escena con absoluta seguridad. Por su parte, Carla Peterson está a su altura. La ex Brigitte de "Son amores" se atreve a jugar con los elementos que le otorga el texto, pero sin descuidar las necesidades y las realidades de su personaje. Tiene un monólogo brillante.
Tal vez la obra sea redundante en alguna escena, pero eso no opaca en nada este absurdo paródico, situado en una atmósfera retro, que se disfruta y relaja. La ambientación y el vestuario son acordes con la pieza.
Lo que sí enturbia un poco al show es la impuntualidad con la que empieza. Hay que estar prevenido para esperar un poco. Del mismo modo, se advierte a las personas mayores que al teatro Concert se accede subiendo un piso por escalera.




