Una argentina en Broadway
Es rosarina, tiene 21 años y será la protagonista de la nueva puesta de Amor sin barreras, dirigida por Arthur Laurents, autor de la obra
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Cuando Arthur Laurents, el veterano libretista de Amor sin barreras , le dijo a Josefina Scaglione, rosarina, de 21 años recién cumplidos, que el papel protagónico sería suyo, sus gritos y llantos se oyeron alrededor de la Gran Manzana. "Empecé a llorar como una loca y me tapé la cara con el libreto", dice, con sus ojos claros bien abiertos. Pero no fue la única en desparramar lágrimas en aquel momento. Laurents, director de la nueva versión teatral, y a los 90 años, también se quebró: hace casi un año había iniciado la búsqueda de una intérprete capaz de darle vida a la puertorriqueña María, y ninguna lo convencía, según le comentó a la elegida.
La voz argentina fue la salvación para la producción de Amor sin barreras , que se estrenará en marzo de 2009 en Nueva York. Es que a pesar de que el casting se inició en marzo último, el papel protagónico continuaba vacante hasta hace unas semanas, cuando un video en el que aparece la rosarina tarareando un tango de Piazzolla llegó a manos de Laurents.
"La verdad es que me cayó del cielo. Es increíble y no hago más que recibirlo con los brazos abiertos. El anhelo de todo artista es hacer carrera internacional y, si se trata de musicales, la meta es Broadway. No esperaba que fuera tan pronto y que se diera como se dio. Lo lógico es esto: voy y la remo, ¿no? Pero no había mandado nada mío. Fue una sorpresa", aclara Scaglione, que en el momento de la noticia no había visto la adaptación cinematográfica del musical, de 1961, en la que Natalie Wood ocupaba el papel que ella deberá memorizar en los ensayos que comienzan en octubre. "No había visto la película; sólo sabía de la música porque es hermosa. Llamé a varios videoclubes y no la tenían. La empecé a ver por YouTube", confiesa la cantante, que forma parte del elenco de Hairspray , encabezado por Enrique Pinti, como Barbie von Tussle, papel del que deberá despedirse dentro de pocas semanas.
Amor sin barreras ( West Side Story , en el original) el musical que transporta la historia de Romeo y Julieta de Shakespeare a las turbulentas calles neoyorquinas, se estrenó en Broadway en 1957. Escrita por Laurents, con música de Leonard Bernstein y letras de Stephen Sondheim, la obra retrata el enfrentamiento entre los Sharks, puertorriqueños, y los Jets, estadounidenses blancos, y el amor que nace entre María, que pertenece a la primera banda, y Tony, que revista en la segunda y que lucha por sobrevivir entre el odio y la violencia de las peleas callejeras.
Sobre la nueva versión del musical, Laurents informó a The New York Times : "Hablarán en español en las partes en que lo harían de manera natural". En la original, que alcanzó a las 738 funciones y que luego dio el salto a la pantalla grande con dirección de Robert Wise y Jerome Robbins, los puertorriqueños hablaban y cantaban en inglés.
A Scaglione le cuesta decidir qué remera usar para las fotos. Sentada en una butaca del Astral, que en breve abandonará para desplazarse con absoluta naturalidad sobre un escenario del soñado Broadway, muestra las opciones y espera la decisión del improvisado público. "Arriba del escenario voy a sentir felicidad. No me da nervios; soy medio extraterrestre. Me pasa desde chica. Cuando piso el escenario es como que vuelo a otro planeta, libero mi mente y me voy: vuelo", describe.
Nace una estrella
Criada a pocos metros del Monumento a la Bandera, Josefina sigue los pasos de los argentinos Elena Roger, Gerónimo Rauch y Aníbal Silveyra, que cosechan aplausos en el West End de Londres, en el teatro Lope de Vega, de Madrid y en Hollywood, respectivamente. Apenas escucha la comparación con Elena Roger, responde: "No, por favor; me da mucha vergüenza. Ella es una diosa; la tengo como referente. Me siento una chica con suerte".
"Empecé a cantar en el jardín de infantes. Mi primer protagónico fue en Annie , para una comedia musical del colegio, a los diez años", recuerda la actriz, que se educó sobre el escenario del teatro El Círculo, de Rosario. "Cuando terminé la secundaria, decidí mudarme a Buenos Aires. Mi idea era hacer una carrera universitaria en esto; perfeccionarme al máximo en todas las áreas. Empecé a estudiar danza en el estudio de Julio Bocca y me dediqué mucho a la ópera", destaca la soprano, que sigue las enseñanzas de Mónica Capra, su profesora de canto en el Colón, y que participó en concursos internacionales, como el de Bilbao, donde llegó a las semifinales. "Pero el musical es mi debilidad, con todo el brillo y el show que destila", aclara.
Hairspray no es la única obra que abandona por subirse a las tablas de Broadway. Scaglione fue elegida entre cien cantantes para ponerle la voz y el cuerpo a Christine, la joven que cree estar inspirada por un ángel de la música en El fantasma de la Opera , que se estrenará en marzo próximo en el Opera. "Era el sueño de mi vida; el papel de mi vida. Y a la vez, en este caso, lo busqué mucho. Di lo mejor de mí y lo conseguí, pero bueno Fue una decisión difícil dejarlo, pero protagonizar una comedia musical en Broadway te abre las puertas al mundo", razona. " El fantasma de la Opera va a ser lo primero que vea cuando pise Nueva York", responde, mientras se frota las pequeñas y blanquísimas manos.





