Villanueva Cosse revisa "Lisandro"
Se estrenará la obra de David Viñas
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En 1974, Pepe Soriano protagonizó un gran éxito de la dramaturgia argentina: "Lisandro", de David Viñas. Esta obra histórica que relata momentos de la vida del creador del Partido Demócrata Progresista, Lisandro de la Torre, vuelve a escena desde hoy, en una renovada versión que dirige Villanueva Cosse.
Sobre el escenario del Regio estarán Manuel Callau (en el rol protagónico), junto a Norberto Díaz, Leandro Castello, Nicolás Abeles, Guillermo Arengo, Jorge Graciosi, Luis Herrera, Néstor Sánchez, Mariano Torre y Pablo Algañaraz, entre muchos otros.
"Me encontré con una obra enormemente extensa, pero fue adaptada", se aventura a aclarar Villanueva Cosse, una de esas personas con las que cualquier amante del arte podría estar horas charlando, con unos mates o un vaso de vino tinto de por medio. El año pasado estaba grabando en San Luis una telenovela cuyo nombre no quiere recordar, y recibió la propuesta de Kive Staiff para dirigir este drama histórico. Ya había dirigido elencos multitudinarios en "Luces de bohemia", "El inspector" y "La venganza de don Mendo", así que esperaba una obra más intimista, de unos tres actores, para la Cunill Cabanellas. Pero no: la propuesta venía con un elenco de 23. "No me arrepiento. Tengo unos actores de un virtuosismo increíble", aclara. Es que entre esos nombres están Horacio Vay, Hernán Boglione, Christian Alladio y Nicolás Abeles, por ejemplo, provenientes del ámbito del musical. "Le puse a la obra varias canciones que escribí yo mismo, con música de Luis María Serra. Reflejan los momentos de las tentaciones. Cantar es una forma insensata de vivir. A nadie se le ocurre ir por la calle cantando. Me gusta porque se dice cantando lo que uno no podría decir de otro modo. En casi todos los casos, son pensamietnos que habitan en la cabeza de Lisandro", explica el director.
"Quisiera que esta obra, que termina en un suicidio, no arrime piedras al edificio del desencanto, sino que plantee preguntas: ¿este tipo serviría? ¿Qué le tenemos que pedir a un político?", reflexiona el actor y director. "Lisandro es un tipo que molestó mucho. Fue el enemigo del fraude patriótico y tuvo un pensamiento que fue evolucionando, con una ética de fierro, incorruptible, intransigente y famoso por su calentura."




