
Artesano de la suerte
Mañana, a las 15, Julián Weich estrena su ciclo diario "Buena fortuna", por Telefé
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Hay, por lo menos, dos Julián Weich. El que aparece en la pantalla, sonriente, burlón, y con un chiste siempre a mano. Y otro, que con tanta seriedad como precisión se sienta a explicar su próxima aparición en la TV: el que enfrenta el grabador es una persona muy cuidadosa al hablar que poco se parece al de la pantalla. Quizá porque tantos años ante las cámaras le han ensañado los pocos pros y los muchos contras de la exposición pública.
En todo caso, Weich parece saber a la perfección cuál es la horma de su zapato: qué programas le gusta conducir y cuáles no; hasta qué límite llevar la exigencia del rating; y hasta cuándo estar en la pantalla. En pocas palabras: no parece ser una persona con muchas vueltas.
En ese sentido, su pasado no lo condena. La lista de programas que encabezó parecen hechos a imagen y semejanza del Weich de la pantalla chica: estuvo al frente de "El agujerito sin fin"; pasó por "Pelito" y "Clave de sol", fue la cara de "Sorpresa y media", el ciclo que cumplía sueños realizables a gente común; condujo, con igual dosis de simpatía, el programa de preguntas y respuestas "Quién quiere ser millonario"; viajó dos veces hasta un fuerte en Francia para jugar con "Fort Boyard"; se puso al frente del primer y mejor reality show ,"Expedición Robinson"; es embajador de Unicef, y después de muchos años de ser la cara de "Un sol para los chicos", en Canal 13, se mudó a Telefé, para hacer el exitoso "Trato hecho".
En ese plan, "Buena fortuna", el programa diario que conducirá desde mañana, a las 15, por la pantalla de Telefé, no escapa a su forma y sus gustos. "Es un programa de entretenimientos inédito. Va a haber 160 personas en el piso, jugando por 128 mil pesos, todos los días. La gente va a poder participar por teléfono, viniendo al canal o comprando un cartón para jugar como si fuera un bingo, desde la casa. Estos son los titulares más importantes", cuenta muy brevemente después de un largo día de ensayos, en Telefé.
-¿Tenías ganas de volver al programa diario, en vivo?
-No es una cuestión de ganas. Generalmente, lo que yo hice en TV siempre tuvo una lógica o un camino a seguir. Y me pareció que después de dos años de hacer "Trato hecho", los domingos a la noche, no había nada mejor, ni igual, para hacer en su lugar. Me parecía que "Trato hecho" estaba agotado, por un tiempo al menos: estuvo dos años sin parar, sin descanso en el aire.
-¿Estabas agotado?
-No. Yo sé que la gente lo seguiría viendo, pero la sensación era que estábamos repitiéndonos. Para renovarlo había que parar, y como no paramos, lo mantuvimos como pudimos. Para quedarme en el horario tenía que hacer algo mejor, o igual. Y no encontré nada para ese horario. Pero después apareció "Buena fortuna", que no era para los domingos; era para todos los días y a la tarde. Y entonces, me pareció que era bueno estar todos los días.
-¿Vos te buscás los programas?
-Más o menos. A veces los busco, a veces me encuentran. Cuando me pasé a Telefé no había programa hasta que apareció "Trato hecho", un programa que Claudio Villarruel (director de Contenidos de Telefé) trajo de un festival de TV y me dijo que esto era para mí, y me encantó. Eso surgió del lado de él. En cambio, "Buena fortuna" surgió de un desarrollo de Promofilm y Telefé Contenidos. Surgió la idea, y todos estamos trabajando en eso...
-Con "Buena fortuna" volvés a conducir para Promofilm.
-Nunca me fui de Promofilm.
-Pero el año último conducías un ciclo para otra productora...
-Es cierto. Pero yo nunca me fui de Promofilm. Soy parte del inventario. Tengo una relación más afectiva que efectiva: no soy ni dueño, ni socio, ni nada de eso. Tengo una muy buena relación. Soy creativo de Promofilm.
-¿Esperabas esa repercusión de "Trato hecho"?
-Yo nunca espero resultados. Pero no porque no lo quiera decir, sino porque no tengo nunca ni la más mínima idea de lo que la gente quiere ver. No puedo saber si la gente tiene ganas de verme a mí en "Trato hecho" o no, y eso es determinante. Vos podés hacer un programa divino, pero si la gente no tiene ganas de verlo, no lo ve. A veces, uno puede hacer un muy buen programa y eso coincide con el gusto de la gente, y a veces uno hace un programa que no está tan bueno y es un éxito.
-¿Qué opinás de la competencia que existe en este momento en la TV?
-Para mí, es una guerra entre canales, y no entre conductores y actores. Yo trabajo para hacer bien mi programa. Después, los gerentes de programación se ocupan de ponerlo en un horario u otro. Nosotros no nos metemos en eso...
-Pero te puede afectar...
-Yo no modifico mi programa por la competencia. Yo soy de los que defienden su programa lo mejor posible, pero no lo desvirtúo, ni desnudo a mis bailarinas para tener más rating. Nunca desvirtuaría el programa. Buscaría mejorar desde mi programa, pero no desvirtuarlo. A mí no me interesa que las bailarinas estén semidesnudas. Una bailarina en bolas no viene a mi programa. Pero básicamente porque eso no habla de mí. Todo lo que uno tiene en su entorno habla de uno. Los productos que yo hago me interesa que me reflejen a mí. Yo no podría hacer un programa a las doce de la noche que hablara de educación sexual. Tom Hanks, para hacer "Filadelfia", tuvo que pasar por un montón de cosas. Yo, para hacer "Trato hecho" o "Sorpresa y media" pasé por "El agujerito sin fin".
-¿Cómo quedó tu relación con Canal 13?
-Bien. Bah, ninguna. Me fui, chau, chau, y me fui. No fue ni una pelea, ni una puja. A veces es más difícil definir cuando no pasó nada que cuando pasó algo. Acá, no pasó nada, así que no hay nada que ocultar. Para mí lo importante no es estar en un canal o en otro. Lo importante es el proyecto.
-Tu cara estaba muy identificada con Canal 13, ¿tuviste miedo cuando te pasaste a Telefé?
-Mi mayor miedo era el producto. Yo paso de canal, ¿pero para hacer qué? La verdad es que a mí me habían llamado para conducir "Operación triunfo". Pero dije que no porque no me interesaba el proyecto. Y esto no lo digo en desmedro de "Operación triunfo", que es un éxito. Pero yo venía de hacer algo muy parecido en Canal 13, "La oportunidad de tu vida", y no me imaginaba presentando cantantes otra vez. La gente no me lo iba a creer. Y, además, para mí, pasar a Telefé, aunque fuera con un ciclo más grande y mejor, como era "Operación triunfo" en relación con "La oportunidad..." , no era un paso adelante sino un paso al costado. Claro que tuve la suerte de decir que no, y que después viniera "Trato hecho".
-¿Qué peso tiene el rating a la hora de evaluar un éxito?
-Mi mayor éxito es que la gente lo pase bien. A mí no me sirve hacer 40 puntos y que un tipo se vaya puteando porque la producción lo trató mal o yo le pisé un pie para que se riera. Mi mayor éxito personal es que la gente se vaya chocha. No me interesa el público tipo ganado. Y de hecho siempre he tenidos miles de mails de agradecimiento por el buen trato. Para mí, ésa es la prioridad.
Hora de juego
- En un horario copado ahora por los chimentos y las telenovelas, Telefé apostará al entretenimiento, de la mano de Julián Weich. Pero el juego no será sólo para los que vayan al estudio de TV. Los televidentes podrán participar de varias maneras: además de ir al estudio, podrán comunicarse telefónicamente o comprar en las agencias autorizadas el cartón de "Buena fortuna", que les permitirá jugar y ganar con las bolillas que extraiga Julián del bolillero. Obviamente, habrá premios: los que clasifiquen en la gran final se podrán hacer acreedores del premio mayor de 128.000 pesos. Pero, además, hay posibilidades de ganar hasta 500 mil pesos.




