
Campanella, de Asturias a la Argentina
El director de "Luna de Avellaneda" promedia el rodaje de la miniserie "Vientos de agua"
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Hasta ahora sin difusión, Juan José Campanella lleva adelante un nuevo proyecto, a un año del éxito de taquilla de "Luna de Avellaneda", una de las dos películas argentinas que lograron superar el millón de espectadores en 2004. Agradecido con el público, pero algo enojado con un sector de la crítica cinematográfica que lo maltrató, incluso cuando salió a la defensiva de la cuota de pantalla y media de continuidad, preocupado por la falta de afecto que mucha gente de los medios, dice, manifiesta por el cine argentino, pensó en abrir un paréntesis antes de volver al cine. Sin embargo, no paró de trabajar ni un minuto, esta vez para la TV, un medio que conoce y muy bien por dirigir, en Estados Unidos, y con frecuencia, episodios de series ("La ley y el orden"), y aquí mismo, cuando en 2001 fue guionista de "Culpables".
Tras rodar, durante todo julio en Asturias y Madrid, Juan José Campanella está en Buenos Aires, y, trabajando de sol a sol, ya llegó a la mitad de los episodios de su nuevo proyecto: la ambiciosa miniserie "Vientos de agua", coproducción entre Cien Bares (la empresa que conforman el mismo cineasta con Fernando Castets, el actor Eduardo Blanco y el productor Jorge Estrada Mora), Telecinco de España, que se encargará de su emisión en aquel país a principios de 2006, para después ser presentada aquí en Canal 13, a través de Pol-ka, la tercera pata del proyecto, en la temporada que comenzará en marzo. El director de "El mismo amor, la misma lluvia" y "El hijo de la novia" ya dirigió seis de sus trece episodios de más de una hora cada uno ("pequeñas películas", tal como él mismo las define) y supervisará muy de cerca el resto. En esas otras entregas estarán al frente Bruno Stagnaro (el codirector en cine de la recordada "Pizza, birra, faso" y en TV de la exitosa "Okupas") y Paula Hernández, que además tiene en carpeta un proyecto de largometraje también respaldado por Adrián Suar, en 2006 y Sebastián Pivotto.
La superproducción incluye la reconstrucción de un barco en el que llegan inmigrantes en 1934, y el devenir de la Argentina desde entonces hasta el presente, así como otros sets especialmente reconstruidos y una importante inversión en vestuario. El personaje principal de la historia, que se rueda en orden cronológico para acompañar más fácilmente el paso del tiempo en los personajes, es un joven minero asturiano, humilde y analfabeto, llamado José Olaya, interpretado por Héctor Alterio, se trate de pasado o presente. En 1934, después de un trágico accidente en la mina de carbón donde trabaja, Olaya se ve obligado a emigrar a la Argentina, utilizando la identidad de su hermano. Una vez en el Río de la Plata se refugia en un conventillo de La Boca donde irá fraguando diversas relaciones con personajes locales y extranjeros. Además, será partícipe desde la Argentina de cambios históricos en España, así como de movimientos sociales dentro y fuera de su país por adopción. El otro personaje importante es su hijo, interpretado por Eduardo Blanco, que ha sido uno de los coprotagonistas de las tres últimas películas de Campanella y también de "Conversaciones con mamá". Ernesto es un arquitecto de 45 años que en 2001, y tras el "corralito", decide abandonar la Argentina con rumbo a España, en busca de una solución a la crisis económica terminal que sufre el país. Repitiendo los pasos de su padre pero en el sentido inverso, Ernesto se instala en un departamento del barrio madrileño de Lavapiés, donde intentará legalizar su situación y conseguir trabajo. Allí entabla amistad con otros inmigrantes como él y con españoles que le ayudarán a pasar al frente.
El guión, del mismo Campanella con Castets, Juan Pablo Domenech y Aída Bortnik, cuenta dos historias en paralelo, aunque separadas en realidad por más de medio siglo, la de Andrés-José desde su partida de Asturias hasta su llegada a la Argentina y la de su hijo, en sentido inverso, en busca de un futuro aquí comprometido.
El reparto también incluye a Silvia Abascal ("A mi madre le gustan las mujeres"), que encarna a Henar, la novia de José en Asturias; Bárbara Goenaga como Felisa, la hermana más pequeña de los Olaya; Rubén Ochandiano como Vidal; Pilar Punzano, como Laia, una catalana a la que conocerá en el barco que lo trajo a Buenos Aires; Pablo Rago como Juliusz, un judío húngaro que también hace esa ruta, que se enamorará de Gemma, el personaje de Giulia Michelin. En el presente, además de Héctor Alterio, están Blanco, Claudia Fontán ("Amor en custodia") como la esposa de Ernesto, Joan Dalmau, Marta Etura, Angie Cepeda como Mara, una colombiana que también se gana la vida en Madrid, Iván Hermes, Felipe Vélez, Fernando Soto y Xavi Murúa. En otros rubros lo acompañan Félix Monti en la fotografía, Mercedes Alfonsín en la dirección de arte, Cecilia Monti en el vestuario, Camilo Antolin en la edición y Juan Vera en la producción ejecutiva.





