
Convivencia a la fuerza con ingredientes agridulces
"Durmiendo con mi jefe", telecomedia sobre una idea original de Adrián Suar. Libro: Ernesto Korovsky. Con Luis Brandoni, Guillermo Francella, Andrea Pietra, Betina O’Connell, Jorge Suárez, María Rosa Fugazot, Graciela Tenembaum y elenco. Producción ejecutiva: Silvina Fredjkes. Dirección: Rodolfo Antúnez. Por Canal 13, los lunes, a las 22.
Nuestra opinión: bueno
Al quisquilloso y susceptible Enzo Tempone (Luis Brandoni) el universo se le vino abajo en pocas horas. Su esposa le declaró la guerra, sus hijos lo ignoran, su secretaria y amante emprendió un oportunísimo viaje, y está a punto de cambiar el confortable hogar que acreditaba su condición de exitoso ejecutivo por un techo incierto.
Antes de enfrentar el colapso de la agencia de publicidad que fundó y preside, sólo le queda a Tempone la inalterable fidelidad de su gerente administrativo, Oscar Tzicas (Guillermo Francella), paciente y solícito hasta el punto de estar dispuesto a compartir hasta la casa con su jefe caído en desgracia –y en un potencial cuadro depresivo– con tal de evitar los presagios más funestos de su imaginación.
Pero Tzicas no parece estar en las mejores condiciones para garantizar ese sostén. Entre las secuelas de su separación matrimonial, alguna desconfianza de su nueva pareja y la eterna presión de una madre y una hermana manipuladoras en exceso, el hombre carga un peso incómodo que le impide todo el tiempo sostener las mismas convicciones y lo lleva a resignarse a que los demás avancen sobre su propio mundo.
En rigor, la trama de "Durmiendo con mi jefe" comienza exactamente en el final del primer capítulo emitido anteanoche, cuando la necesidad –mucho más que el azar– determina el comienzo de la forzada convivencia nocturna entre jefe y subordinado.
El rumbo parece claramente insinuado en las primeras pinceladas escritas por Ernesto Korovsky: en el estilo de las buddy movies, esas comedias en las que dos personajes masculinos llamados a coexistir ponen de manifiesto todo el tiempo rechazos varios y alguna coincidencia, veremos de aquí en más hasta dónde llega la capacidad de aguante de Tzicas y cómo Tempone sobrelleva el camino hacia el infierno con peripecias que se auguran tan agridulces como el tono general de la historia.
Quien llegue hasta aquí buscando momentos desopilantes, algún estímulo para la carcajada o la reiteración de los guiños y gestos pícaros a los que nos tenía acostumbrado Francella enfrentará seguramente alguna desilusión. La trama oscila entre la peripecia simpática y el giro amargo –el personaje de Patricia Palmer, esposa en la ficción de Brandoni, parece salido de un teleteatro–, mientras los dos personajes protagónicos se instalaron en el primer capítulo en un registro más melancólico que hilarante.
"Durmiendo con mi jefe" es un raro exponente para nuestra televisión de esas historias de convivencia a la fuerza con un predominante tono de comedia –pero no necesariamente el único– que encontramos a menudo en el cine norteamericano. El capítulo inicial se limitó a mostrar cómo Francella y Brandoni llegan a esa situación básica que luego irá desenvolviéndose: ese trámite, aún previsible, fue trabajado con minuciosidad y sin recursos forzados, lo que augura instancias futuras potencialmente atractivas.
Alrededor de un grupo de personajes apenas insinuados –entre los que ya sobresale el timing cómico del talentoso Jorge Suárez–, todo el peso recae en la extraña pareja protagónica: Brandoni sostiene lo suyo con la soltura que dan el oficio y un papel que parece escrito a su medida, y Francella, despojado casi totalmente de los tics usuales de sus anteriores trabajos televisivos, tiene la posibilidad de desplegar sus probadas dotes de comediante cabal en un personaje que a primera vista no parece nada cómodo.
Además de poner en práctica una convivencia inesperada en la ficción, parece claro que el desafío que los dos enfrentan en esta historia que puede depararnos más de una sorpresa es ir logrando entre ellos ese vínculo de confianza y ese intercambio recíproco que en el pasado (como ocurrió en las dos versiones de "Mi cuñado") entregó resultados notables.
- 20 puntos. "Durmiendo con mi jefe" se ubicó segunda en su franja horaria, detrás de "Matrix"





