
La TV, fábrica de cantantes
Crece la oferta de programas consagrados a descubrir noveles talentos de la canción; un fenómeno que también se da en Europa y en los Estados Unidos
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Decir que la televisión se repite a sí misma es una obviedad. Que en términos de géneros no hay nada nuevo bajo el sol y que cada tanto algunos vuelven a tener éxito después de años de destierro no sorprende a nadie. Ahora parece que la suerte del regreso recayó en los programas que se ocupan de buscar talentos en los lugares menos pensados.
Hoy, a las 21, por Telefé, comienza la nueva temporada de "Popstars", el segmento "La oportunidad de tu vida" de "Sorpresa 2002" ya está en marcha y hasta los más chicos tienen su chance en "Super pop kids". Pero claro, en tiempos de una pantalla chica globalizada, el fenómeno es mundial.
Inglaterra, España, Polonia, Sudáfrica, Brasil y Estados Unidos son sólo algunos de los países en los que miles de aspirantes a estrellas de la canción tienen la posibilidad de triunfar o al menos ilusionarse con ello.
Pero aunque la tendencia haya comenzado afuera, lo cierto es que "Si lo sabe cante" llegó primero. Roberto Galán es, en la televisión local, el más recordado precursor en la tarea de poner frente a un micrófono a quienes buscaban mostrar su talento amplificado de la ducha a la pantalla de TV. Pero mientras Galán premiaba al mejor postulante con un canario, hoy los concursos ofrecen cambiar la vida del ganador o ganadores para siempre. Y además mostrar en detalle todo el proceso. De ilustres desconocidos a estrellas de la canción y la TV, la fiebre del reality show convirtió a un género olvidado en el formato más solicitado del momento.
"Hoy hay muchos concursos de talento en el aire, como en otro momento estuvieron de moda los programas de preguntas y respuestas. En la TV ya está todo inventado, pero ahora lo novedoso es el elemento de reality show que se le agrega. Todo lo que ya existía se tiñe de él", explica Pablo Martins, productor responsable de "La oportunidad de tu vida".
Como ejemplo sólo basta con tomar un poco de distancia y recordar un tiempo no muy lejano en el que una bandana era apenas un adorno para el cabello y no el nombre de un grupo de chicas pop que en estos días editará su nuevo disco, "Noche".
La repercusión de aquel programa que emitió Azul TV lo transformó en la sorpresa del año último y hoy cuando comience el ciclo por Telefé se verá que el impacto de "Popstars" se puede medir en las expresiones de los más de 4000 chicos de entre 16 y 25 años que se presentaron a la convocatoria. El programa será el mismo, pero con algunas diferencias básicas: los participantes son hombres que mostrarán su talento -o la falta de él- en una pantalla caliente como la de Telefé. Además, esta vez no sólo el grupo ganador llegará al estudio de grabación, sino que todos los finalistas tendrán la posibilidad de grabar sus voces de manera profesional.
La oportunidad de triunfar
A pesar de que comparten género y estarán desde hoy al mismo tiempo en el aire -aunque no compitan directamente-, "Popstars" y "La oportunidad de tu vida" tienen una diferencia básica: donde el primero muestra la convivencia entre los participantes, el segundo sólo tiene clases compartidas. Según Gustavo Yanquelevich, productor general del ciclo de Telefé, ese detalle no sólo es funcional para el programa, sino que sirve a largo plazo para el éxito del grupo. Seguramente entonces la casa color rosa chicle de Bandana aparecerá en la nueva temporada, aunque pintada de un tono más acorde con los gustos de los varoncitos seleccionados.
En el caso del segmento de "Sorpresa 2002" ya se vio cómo los 16 participantes se entrenan para la competencia que los espera. Del sistema de elección se sabe, porque ya salió al aire, que a la convocatoria se presentaron 3500 personas con sus demos, cintas grabadas con su voz. En una primera selección citaron a 350 participantes para una audición. Allí, el número se redujo a 80 y después de una segunda prueba quedaron los 16 seleccionados para el entrenamiento, que incluye canto, música, baile y expresión corporal. Esas clases ocupan de cuatro a ocho horas diarias de los aspirantes, que debieron acomodar su vida normal a esa exigencia.
Por lo que se vio el domingo que pasó, los concursantes debieron dividirse en dos para empezar a competir. "Cada uno de los equipos postula a dos cantantes que los represente. Se entrenan toda la semana y en el programa los jurados los evaluarán. El equipo ganador se salva de la eliminación y el perdedor queda postulado", cuenta Martins que se cuida mucho de no decir "nominados". Es que en el universo de los reality shows esa palabra es casi un sinónimo de "Gran hermano".
Sin embargo no estaría mal relacionar la búsqueda de talentos con el programa de la casa repleta de cámaras. Después de todo, su sistema de votación y eliminación de participantes por parte del público fue lo que inspiró a los creadores a "Operación triunfo", una suerte de "Popstars" para solistas que se convirtió en el programa más exitoso de la TV española.
"El programa "Gran hermano" tiene, en el fondo, un contenido cruel donde el público interviene, se desahoga eliminando gente, rompiendo parejas. Con los mismos elementos queríamos hacer algo positivo", explicó al diario español La vanguardia Josep María Mainat, uno de los creadores del ciclo. Así, tomaron la fórmula de "Gran hermano" y la combinaron con "Fama", aquella película -y serie de TV- que mostraba la vida de los estudiantes de una escuela de música, baile y teatro. El resultado de semejante mezcla fue un suceso rotundo. Casi 13 millones de espectadores siguieron la final del concurso que se transformó en el programa más visto desde 1992, año en que se empezaron a medir los índices de audiencia en la televisión española. Tal vez la forma más acabada de determinar el éxito de este programa, que ya prepara su segunda temporada para el canal público TVE, sea la polémica que generó el hecho de que el Partido Popular, de José María Aznar, haya querido capitalizar su suceso diciendo que "Operación triunfo" defendía los mismos valores que esa agrupación política.
Además el formato tendrá sus versiones en la Argentina (sería emitido el próximo año por Telefé), Portugal, Chile, Venezuela, Polonia, Rumania, Rusia, Holanda y en Brasil, donde ya fue estrenado con el nombre de "Fama" por la cadena O Globo.
TV verdad
"Es muy difícil trasladar el impacto de un programa de un país a otro. Con "Expedición Robinson", por ejemplo, en Estados Unidos resultó que el ganador se convirtió en una celebridad con programa propio, mientras que acá no pasó lo mismo. La popularidad de los participantes duró el tiempo que el programa estuvo en el aire", dice Martins. Si bien es cierto que la repercusión de estos ciclos no es exactamente la misma de un país a otro, sí se parece bastante.
Las experiencias de Ivonne, Valeria, Lourdes, Lisa y Virginia -las chicas "Popstars" argentinas- son similares a las que les tocaron vivir a los muchachos de O Town, la banda de hombres que salió de "Making the band", el reality de MTV. Claro que mientras que la sensación pop local llena función tras función el Gran Rex, los chicos salen de gira con Britney Spears.
A medida que la moda de los reality en busca de futuras estrellas se instala en las pantallas del mundo, empiezan a surgir extrañas combinaciones. "Este programa, "American Idol" es "Popstars" más crueldad", escribió un periodista de la revista especializada Media Life.
El ciclo es la versión norteamericana de "Pop Idol", un reality británico que, en la final, recibió los votos de cerca de nueve millones de televidentes. Más personas de las que votaron al partido conservador de ese país en las últimas elecciones.
Y hasta uno de sus creadores, Simon Cowell, se transformó en poco tiempo en el enemigo número uno de los televidentes ingleses y norteamericanos. Es que el hombre es integrante del jurado encargado de preseleccionar (la última palabra la tiene el público) a los cantantes de estos dos ciclos y se ocupa de atormentar a quien se cruce en su camino. En nombre del entretenimiento se despacha con frases como: "¿Realmente pensaste que podías ser el ganador de "American Idol?" Si es así, además de mal cantante sos sordo". O: "Hay que tener talento para progresar gracias al entrenamiento y al estudio. No creo que tengas talento, estás desperdiciando dinero con todas esas clases".
Más allá de las particularidades de cada ciclo, alrededor del planeta el público no resiste los encantos de esas historias protagonizadas por gente común que gracias a la televisión se anima a creer que es una estrella. Tal vez no sea éste el concepto más nuevo, pero parece que es el más exitoso que la TV globalizada y en clave de reality puede ofrecer.




