Los auténticos Juan Perugia de la TV
Como el personaje de Gastón Pauls, hay muchos actores jóvenes que fueron parte de algún gran éxito y aún siguen trabajando con la esperanza de volver
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En La invención de Morel , aquellas criaturas captadas por una mágica lente lograban la inmortalidad. Lo mismo ocurre con muchos actores de televisión, cuya imagen se proyecta en nuestros recuerdos. En Todos contra Juan , el protagonista, en la piel de Gastón Pauls, había participado de un éxito en los noventa hasta que las ondas catódicas le tendieron una trampa y quedó fuera de foco en el ambiente. A lo largo de aquella ficción, Juan Perugia le gritaba al mundo que seguía en pie y luchaba para que su imagen volviera a ser nítida. Como él, hay muchos artistas jóvenes que tuvieron un auspicioso comienzo en la TV pero que luego aprendieron cuán hostil puede ser la máquina de fabricar ídolos.
Una de las grandes divas infantiles de nuestro país es Lorena Paola. Desde los 6 años, nuestra Shirley Temple invadió los hogares argentinos con sus hoyuelos. Decenas de tiras y un personaje como la hermana de Guillermo Francella en De carne somos le abrieron un lugar en el corazón del televidente. Hoy, la actriz, que nunca se alejó del medio, encontró su refugio en el teatro y ya lleva cinco temporadas con la obra Solas y solas .
"No siento que el medio me haya expulsado. Siento que aún estoy en un programa de 40 puntos de rating, porque la gente se sigue acordando de mí. El verdadero éxito no es hacer un boom , sino tener el cariño de la gente", dice Lorena Paola.
Otra actriz que conoció el éxito desde muy temprano es Laura Tuny. Sus padres debieron cambiar varias veces el número de teléfono de su casa para eludir a los fanáticos de su hija, la niña debajo del delantal de Etelvina de Señorita maestra . "Es muy difícil pensar que alguien tan chico pudiera ser tan malo", se ríe del personaje que interpretó en el suceso de la TV entre 1982 y 1985. Tuny vivió en México durante un año, estudió diseño de indumentaria y tuvo participaciones en algunos ciclos, como Los cuentos de Fontanarrosa, y actualmente promociona su segundo disco, Mi causa . Tuny admite que se sintió identificada con muchas escenas de Todos contra Juan : "Es un medio muy hostil. Uno tiene que luchar constantemente para mantenerse entre tantos egos".
El teatro, mi segundo hogar
Nancy Anka, la inolvidable Jose de Grande Pa , el éxito que comenzó en 1991 por Telefé, es otro rostro recordado. "Quiero volver a la tele, pero no me llaman para hacerlo. Siempre son los mismos actores que van saltando de una ficción a otra -dice, desde Tierra del Fuego, donde se encuentra de gira con el infantil Bella y bestia-. No creo que haya quedado pegada a la imagen Grande Pa , no le encuentro sentido a ese argumento para explicar por qué no me convocan."
Quien también encontró su lugar en el teatro infantil es Giselle Pessacq, que en sus días de Montaña rusa fue bautizada con el nombre artístico Miró. Su personaje, Tamara, era la hermana de la chica más linda de la ficción, Celeste Pisapia, hoy retirada del medio. "Lo que más se conoce de la carrera del actor son sus trabajos en TV. Que no esté allí no significa que tenga las puertas cerradas. Es responsabilidad de cada uno cómo maneja su carrera", opina. Actualmente trabaja en un espectáculo infantil, Tres para el té , en el Centro Cultural de la Cooperación, y ha participado de muchas obras en el circuito off.
A su vez, Karina Buzeki, la contrafigura de Natalia Oreiro en Ricos y famosos , y parte del elenco de La familia Benvenuto , entre otras, ocupa sus días dictando clases de actuación. "No estoy retirada del medio. No creo que ningún actor decida alejarse del lugar de trabajo. A mí no me llaman para la TV. Así de fácil. Pero sigo con mi vida y no dejo de ser quién soy. Soy actriz", dice y recuerda los tiempos de Alejandro Romay en Canal 9, una época "en los que se valoraba más al actor". El teatro es su modo de expresión en la actualidad y el año pasado protagonizó Noche de perros , dirigida por Julio Ordano.
"Estuve muy teatrero en el último tiempo", dice Lionel Campoy, el actor que compuso a Bobby Goma, esa criatura torpe e ingenua que divertía en Ritmo de la noche , el show dominical de Marcelo Tinelli. "Ese personaje, que nació en el under porteño de los ochenta, cobró identidad propia. No estaba pensado para chicos", confiesa. Luego condujo un programa infantil en un canal de cable, dobló voces de filmes animados y actuó en teatro para chicos. Hoy se prepara para encarnar al mejor amigo de Luz Cipriota en Herencia de amor , por Telefé y admite que, gracias a la TV, los actores pueden vivir dignamente gracias a los buenos sueldos.
Otra experta en la TV es Marikena Riera, esa actriz y bailarina de ojos turquesa que interpretó a una desquiciada en Zíngara , con Andrea del Boca, y que se enamoró de Fabián Vena en La banda del Golden Rocket . "Me encantaría volver a la TV. Mentiría si dijera lo contrario. Yo elegí hacer ese parate, al cual hoy no le encuentro mucha explicación", se sincera y destaca que aprendió a amar este medio gracias a Nicolás del Boca. En aquel hiato que señala trabajó en teatro, en Acaloradas (con la que estuvo de gira por España) y también en Los riegos , de Martín Comán.
La vida del actor, como la de tantas profesiones, no es sencilla. Y en ese camino sinuoso, con colinas y valles, exponen su cuerpo para narrar historias, pero ninguna tan interesante ni tan esforzada como la propia.






