Menem acaparó una emisión de TV

Mariano Grondona se trasladó hasta La Rioja para entrevistar al ex presidente
Mariano Grondona se trasladó hasta La Rioja para entrevistar al ex presidente
Marcelo Stiletano
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25 de junio de 2002  

A juzgar por lo dicho anteanoche desde La Rioja por Mariano Grondona, la TV política de los domingos se convertirá de aquí en más en caja de resonancia de la futura carrera presidencial. Para el conductor de "Hora clave", con la extensa charla que mantuvo con el ex presidente Carlos Menem en su tierra natal, "ha comenzado la campaña electoral en la Argentina".

Como suele ocurrir cada vez que Grondona deja los estudios y se desplaza hacia algún lugar en busca de reflejar temas de actualidad (ocurrió en el pasado con viajes a las islas Malvinas o los Hielos Continentales), la emisión de "Hora clave" alteró rotundamente su rutina. A tal punto que, excepcionalmente, la conversación con Menem ocupó anteanoche la casi totalidad de los 120 minutos del programa; el ex presidente sólo dejó de ocupar el centro de la pantalla cuando se emitió una charla previamente grabada entre Grondona, su equipo periodístico y el actor Nito Artaza, que lideró la semana última una marcha de las víctimas del corralito.

El resto fue todo de Menem, cuya presencia llevó a que se levantara del aire la presencia del sacerdote y ex candidato a senador Luis Farinello, anunciada al comienzo del programa y omitida sin explicación alguna. De todos modos, el programa tuvo buena repercusión y un rating promedio de 12.5 (591.000 espectadores, según Ibope).

Tal vez convencido de que la importancia de la charla con el ex mandatario y su propia presencia en La Rioja eran el hecho de valor periodístico más significativo, Grondona eligió ser fiel a su estilo cada vez que debe llevar adelante una entrevista en soledad.

Así, las definiciones en las que Menem defendió encendidamente su gestión (reflejadas ayer por LA NACION) no surgieron de preguntas propias, sino de expresiones críticas hacia el ex presidente de distintos políticos (Elisa Carrió, Luis Zamora o Adolfo Rodríguez Saá). Y el mayor desacuerdo visible que Grondona planteó explícitamente con Menem pasó por la fecha de las próximas elecciones.

Problemas técnicos

Las dificultades técnicas de la emisión, sobre todo la precaria conexión entre La Rioja y Buenos Aires, privaron al televidente de la posibilidad de tener una charla más intensa y picante, como la que sí se mantuvo con Artaza.

Los cuatro colaboradores de Grondona (Cecilia Absatz, Fernando Carnota, Diego Valenzuela y el recientemente incorporado Ari Paluch) sólo pudieron participar de a uno por vez y la posibilidad de la repregunta se hizo cada vez más ardua.

De ellos, sólo Paluch pareció poner en algún aprieto al ex presidente al reclamarle algún gesto de autocrítica o cuando dijo que su estrategia apuntaba a que las cosas empeoraran para sacar partido del caos.

Si en algún momento Menem pareció a sus anchas, fue porque a partir de su habitual desparpajo ante las cámaras se atrevió, primero en broma ("No me interrumpa el discurso") y más tarde en serio ("Las conclusiones las hacemos Mariano y yo") a escapar de su condición de invitado. De hecho, periodista y entrevistado compartieron el balance del programa.

Pero la ausencia más ostensible fue la falta de una mención precisa de los incidentes que ocurrían puertas afuera de la sede de Azul. Tal como lo informó ayer LA NACION, un grupo de manifestantes de asambleas barriales y grupos de izquierda realizó un cacerolazo en contra de Menem en la esquina de Conde y Dorrego.

Apenas Valenzuela hizo una brevísima referencia al paso, al señalar que una treintena de personas, sin incidentes, se quejaba frente al canal. A la misma hora, Crónica TV y Todo Noticias reflejaban en cambio las escaramuzas que los manifestantes protagonizaron con algunos simpatizantes menemistas, que además agredieron a un periodista y a un camarógrafo.

El grupo contrario a Menem se trasladó, a pocas cuadras, hasta la sede de América, donde encontró eco a sus quejas. Pudo hacerlo en la calle ante los micrófonos de "Periodistas" y en vivo con uno de sus conductores, Adrián Paenza. Mientras "Hora clave" salía al aire, el programa mostró dos veces un segmento de tono editorial de fuerte matiz crítico titulado "Menem, nunca más". Por lo visto, la competencia que reflejará de aquí en más la TV dominical tendrá color político en más de un sentido.

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