
Mirtha Legrand: el regreso de una fórmula incombustible
Hoy, por América, comienza la temporada 41 del ciclo de almuerzos, con una impronta acorde con los tiempos electorales
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-No le voy a peguntar si éste va a ser el último año de los almuerzos. Ni hace falta. Los lectores ya se imaginan la respuesta.
-No crea. Por ahí, este año es verdad...
Mirtha Legrand acompaña la respuesta con una risa franca y uno de sus característicos y pícaros guiños. Le gusta tanto jugar en estas cosas al misterio como reconocer, una vez más, los sentimientos contradictorios que la atrapan cada vez que está por iniciar una nueva temporada televisiva.
La que se inicia hoy por América, a las 13.30, es la número 41 de una fórmula incombustible. "Como dice mi hermana, todos los programas aparecen y de a poco van declinando. El único que siempre conserva el aspecto del comienzo es el tuyo", señala a LA NACION en su luminoso departamento, con una privilegiada vista a la Avenida del Libertador, rodeada de fotografías y retratos familiares y artísticos que dan cuenta de sus distintas etapas.
La inclusión de algunas de esas imágenes, a modo de panel, será una de las novedades escenográficas de este nuevo ciclo. Pero tratándose de una estrella tan clásica y moderna como Legrand, el resto será lo que todos conocen: dos horas de charla sobre temas de la actualidad -más frívolos o más serios- alrededor de una mesa muy bien servida. Los primeros invitados serán Enrique Pinti y Ricardo Darín, y dos veces por semana habrá mesas consagradas a la política.
-Es un momento ideal para volver. A mí me encanta la política.
-Coincide este regreso con el comienzo pleno de la campaña electoral.
-Pero no lo elegí yo. Terminé en febrero, en Mar del Plata, y tenía que descansar un poco. Venía de un año agotador, sin parar. Las cosas se dieron así, de común acuerdo con el canal. El destino lo quiso así. Tampoco sabíamos que iban a adelantarse las elecciones. Todo bienvenido, porque, reitero, me gusta mucho hacer programas políticos. Y van a estar todos los políticos. Seguramente Daniel Scioli y Nacha Guevara van a aparecer en algún momento.
-¿Estarán todos o siempre va a estar esperando a alguna figurita difícil que le volverá a decir que no?
-Esa que usted está pensando. Mire, la gente de mi equipo siempre llama a Presidencia y, desde allí, nos contestan muy amablemente que no, que ya vamos a ver, que quizá más adelante. Son muy remisos a nuestros pedidos.
-Le podrán objetar que América tiene como uno de sus dueños a un importante candidato de la oposición, Francisco de Narváez.
-Sí, puede ser. Pero los dueños del canal jamás influyeron en la elección de los invitados. Jamás. Reconozco que tuve algunas dificultades para invitar a Jorge Lanata, porque estaba en juicio con el canal, y eso sí les preocupaba. Pero voy a volver a hacerlo. Por lo demás, De Narváez me agrada, me parece un hombre honesto. Voy a decir algo horrendo, terrible: es rico, no va a robar. Y Elisa Carrió también, porque es valiente. La gente la critica, pero ella se anima a decir lo que muchos callan.
-Igualmente no va a invitar sólo a políticos opositores.
-Sí, por supuesto. [Sergio] Massa siempre viene. Lo llamamos, y no le gusta mucho, pero viene. Aunque, en general, los del oficialismo se resisten. O juegan de temerosos. ¿Qué irá a preguntar esta señora?
-¿Y cuál cree que será la pregunta que más veces le tocará hacer en este ciclo?
-La política, la continuidad del Gobierno, sobre la que naturalmente estoy a favor. Qué reprocharía de este Gobierno; qué admira de él, porque algo deben haber hecho bien. Pero, como le decía, creo que la gente tiene miedo de decir lo que piensa. Por ahí, se meten con uno, mandan a la AFIP. Y eso está mal.
-¿Usted vincula ese estado de ánimo con el ciclo kirchnerista?
-Sí, y es una lástima. Yo hice dos programas con ellos, uno aquí, en Buenos Aires, y otro, en El Calafate, y las dos veces fueron muy amables conmigo. A la Presidenta la vi en marzo, en la última Fiesta de la Vendimia, y me trató muy cordialmente. Pero eso no quita que, como ciudadana que paga los impuestos, me prive de decir lo que siento.
-¿Y qué pasará en las elecciones?
-En el segundo cordón del Gran Buenos Aires va a ganar el kirchnerismo. Y usted ya sabe qué ciudades le son adversas: la Capital, Bahía Blanca, Rosario, Córdoba, Santa Fe, Bahía Blanca. Lo que pasa es que quien gana La Matanza gana las elecciones generales.
-¿Qué dirá cuando le toque hablar de las candidaturas testimoniales?
-Decir la verdad. Que no están bien. A Scioli lo aprecio muchísimo. Conocí a su padre cuando estaba en Canal 9, con Romay. Les tengo mucha simpatía a Daniel y a Karina [Rabolini], son muy buena gente. Pero no he visto en ninguna parte que un gobernador se postule a diputado. Igualmente, le digo que la gente es injusta cuando se mete con Nacha [Guevara]. Pobre, déjenla tranquila. Es una mujer muy inteligente. Seguramente Scioli intervino para convencerla.
-Será un año picante en lo político.
-Sí, pero tampoco quiero que quede la idea de que soy una opositora al Gobierno. Yo no hago política ni periodismo. Conduzco un programa de TV y digo siempre lo que pienso. Hay cosas que se han hecho bien, pero otras me parecen terribles, como haberse apropiado del dinero de los jubilados o dejar avanzar tanto la epidemia del dengue. Además, el conflicto con el campo me pareció el traspié más grande de este gobierno. Y la inseguridad es terrible, no le veo solución.
-¿Va a decir a quién va a votar?
-Una vez dije que iba a votar por [Ricardo] López Murphy y eso me trajo muchos disgustos. Por eso, esta vez no lo voy a decir. Pero usted sabe muy bien por quién no voy a votar. Se lo estará imaginando?
-¿Vio "Gran Cuñado"?
-Sí. Muy gracioso, muy divertido. Tinelli es muy vivo. En algún lugar, nos da vuelta a todos. Hace lo que quiere. Paraliza la Argentina con esto. La mejor, lejos, fue Nacha. Hay que imitar esa voz. ¿Se fijó que en vez de las elecciones se habla de eso? Y Marcelo sabe que a él le conviene tener a Cristina dentro. ¿Usted cree que va a salir?
-El ministro Aníbal Fernández sugirió "dejarla a un costado".
-Sería terrible, ¿no? La Presidenta estuvo muy bien caracterizada, pero quizás habría que suavizarla un poquito. Yo nunca la hubiera puesto hablando a los dos micrófonos. A mí también me han caricaturizado y nunca es agradable verse así, porque una caricatura acentúa los defectos.
-¿Volverá al teatro, como se dijo tantas veces?
-Tengo dos ofrecimientos, pero ¿para qué hacerlo? Yo no tengo apetito de dinero, puedo vivir muy bien hasta el fin de mis días. Pero para eso tendría que dejar de hacer televisión.
-Y usted no quiere dejar de hacerlo? Volvemos al comienzo.
-Yo no presiono en nada. Estoy muy bien. Hacer tele todos los días es una lucha terrible, pero también es un ejercicio mental y físico fabuloso. Me renueva. Mi cerebro está muy alerta, muy al día. Mi familia insiste en que trabaje menos, pero yo no presiono en nada. Dejo que la vida me vaya llevando...
Una vida en los medios
- Mirtha Legrand también será protagonista de otro debut, el del programa Medio de vida , que se estrenará esta noche, a las 21, por Canal (á), con la conducción del periodista Pablo Sirvén. Por ese ciclo pasarán semanalmente los principales referentes de la TV argentina, y hoy será el turno de la diva de los almuerzos.





