
Mujeres de nadie , de vuelta en las tardes de Canal 13
La exitosa tira de Pol-ka presenta nuevos personajes
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"En los últimos años venimos comprobando que son las mujeres las que salen a la calle para pelear por sus hijos, por lo que creen justo. Su temperamento se ha fortalecido hacia el exterior. Es un tema de género y me parece que éste es un poco el centro de esta novela. Fue la coloratura del año pasado y se mantiene este año." Luisa Kuliok intenta, y acierta, una definición de la esencia de la segunda temporada de Mujeres de nadie . La tira de Pol-ka que probó que había lugar para el género en la pantalla de Canal 13 regresará mañana, a las 14.30, con un nuevo elenco, nuevas historias y el mismo escenario. O casi. Es que la acción de la telenovela transcurre una vez más en el hospital modelo Benito García, pero en un piso diferente del que se mostró en la ficción del año pasado. Y, de nuevo, las protagonistas serán cuatro enfermeras con diferentes y profundos conflictos.
"Es la primera vez que participo de una historia con responsabilidad compartida. Acá hay cuatro protagonistas fuertes; está muy bien repartida la responsabilidad del relato. Y me gusta mucho porque somos distintas mujeres, pero somos siempre una, el alma de la mujer en todos sus aspectos", detalla Kuliok, que con Mujeres de nadie regresa a un género que tanto le debe.
Esos distintos ejemplos del alma femenina estarán encarnados por Kuliok, Laura Novoa, Eugenia Tobal y Lucía Galán. Y cada una de ellas tendrá su historia de amor y de dolor creada por Ernesto Korovsky, que repite la tarea de escribir los libros de la ficción que marcó el debut de Pol-ka en las telenovelas de la tarde.
"Todo nace de un buen libro y una buena idea. Y acá, como dicen los jugadores de fútbol, la base está. En mi caso, han compuesto un personaje delicioso, porque además de que para mí es bárbaro hacerlo, también creo que generará opiniones. Pero claro: la gente quiere enamorarse y esta historia habla del amor en sus diferentes posibilidades. Mi parte no es la clásica. Eso les queda a las otras", cuenta Novoa, que será Virginia, aparente villana de la historia. Es que aunque se dedique a hacer cuanta maldad se les ocurra a sus compañeras de trabajo, especialmente cuando Raquel (Kuliok) sea elegida jefa, lo cierto es que más allá de su profesión la que sufra y mucho será ella.
"Le falta un par de caramelos en el frasco. Tiene algo de víctima-victimario que es muy interesante. Un personaje que tiene una bipolaridad no diagnosticada, porque nada en ella es diagnosticado, que se manifiesta en la relación enfermiza que tiene con su mamá. La madre es la titiritera; de hecho, la viste, la peina... Y después, cuando llega al hospital, toda esa tensión de la casa la manifiesta en un carácter horrible. Es una villana extraña porque es manejada por su madre, pero eso no quita que lo sea. Pero tiene una psicología que hace que sea una mala a la que le podés desear que se redima y que encuentre su camino por fin; que se libere de esa madre; que se afloje y que viva su historia de amor”. Ese amor del que habla Novoa, que podrá o no redimir a Virginia, será uno de los puntos más novedosos de Mujeres de nadie. Porque este personaje no suspirará por un hombre, sino por una mujer. Y todo mientras les hace la vida imposible a sus compañeras, vestida con la ropa que le eligió su madre, Nené, interpretada por Virginia Lago. “Todo el vestuario del personaje es de Las Oreiro”, se divierte Novoa.
Para Virginia, el trabajo es una vía de escape de su vida familiar, una tabla de salvación que también funciona como tal para el resto de las enfermeras. Especialmente, para Cecilia, la novata que interpreta Tobal. “En esta novela me dijeron que iba a tener que llorar mucho. Es muy lindo el personaje: la más jovencita, la más pichona, y tiene una historia difícil. Es una chica que fue entregada por su padre a un hombre mayor que ella, que la mantiene desde que era adolescente y termina siendo su amante, su mujer, su hija. Eduardo, interpretado por Antonio Grimau, la armó a su gusto y ella lo único que conoce es eso. Pero por una enfermedad que tuvo su madre estuvo en contacto con enfermeras y vio cómo la cuidaban y la mimaban, y de allí nació su vocación. Entonces, a escondidas para que no la lastimen, estudió enfermería”, explica Tobal. Entre el peligro de que se descubra su vida secreta y los avatares de su profesión, Cecilia se enamorará de Santiago (Juan Palomino), uno de los médicos que trabajan en el hospital (ver aparte). No será la única.
20 años son muchos
Mientras su vida familiar parece cada vez más complicada, con un marido que no logra levantar cabeza desde que la crisis económica lo hirió de muerte y una hija de 19 años, que parece odiar todo lo que su madre es y dice, a Raquel (Kuliok) la suerte se le inclina a su favor: en el hospital, donde trabaja sin descanso para sostener su casa, la nombran jefa de servicio. Claro que la buena fortuna no dura mucho, porque al sanatorio llega el doctor Diego Porta (Carlos Andrés Calvo), su amor perdido de la juventud del que se separó hace veinte años en una situación más que dolorosa.
Para compensar tanto dolor inesperado estará su mejor amiga Carmen, más conocida como la gallega, personaje que interpreta Lucía Galán. “Toda la familia de Carmen está en España y ella tiene como único propósito reunirse con ellos. Es una mujer muy noble y leal con sus amigos, y tiene muy claro lo que quiere hasta que conoce a Andrés (Federico Amador) y su vida cambia”, adelanta Galán.
Para ella, que seguía como televidente la primera temporada de la tira, aceptar hacer una novela no fue fácil. Es que los compromisos de Pimpinela la llevan por todo el país (y fuera de él también). Sin embargo, el entusiasmo de formar parte del elenco hizo que se pudieran compaginar las grabaciones con las giras. Y hasta combinarse. “En poco tiempo, me imagino que cuando suba al escenario algunos verán a Carmen y no a Lucía. Ya me di cuenta por los mensajes en el blog de Pimpinela que ya hay fanáticos de todas partes ansiosos por ver Mujeres de nadie”, contó Galán a punto de subirse a un avión para cantar en Bolivia.
Si hay algo en lo que coinciden las cuatro actrices que llevarán el peso de la historia es en que a sus personajes no les alcanzarán los pañuelos para secarse las lágrimas. Cada una, a su manera, sufrirá por amor: un factor que, todas acuerdan, no debe faltar en una tira.
“La historia de amor tiene que estar, porque en la vida de toda persona es el eje central. Tiene que estar en la telenovela, porque tiene que estar en la vida. Sin dar y recibir amor, en la forma que quieras, no somos. El amor es lo que nos hace ser. Si no pasamos por ese lugar, nada puede ser contado. En este caso, hay un conjunto de historias para desarrollar, muy interesantes y muy adultas”, se entusiasma Kuliok.
No es fácil para la segunda temporada de un programa seguir los pasos de la primera. Claro que en el caso de Mujeres de nadie, tal vez, no sea tan complicado, porque mientras aquélla, cuando nadie lo esperaba, se transformó en la novela favorita del público conocedor, ésta comenzará su camino con la confianza de que está todo dado para que suceda de nuevo.
Para agendar
Mujeres de nadie , con Luisa Kuliok, Carlos Andrés Calvo, Laura Novoa, Eugenia Tobal, Lucía Galán y Juan Palomino, entre otros.
Canal 13 , desde mañana, a las 14.30.




