
Nuevo ciclo del programa "Hora clave"
"Hora clave 2003", programa de actualidad con la conducción de Mariano Grondona. Equipo periodístico: Gerardo Rozín, Fernando Carnota y Diego Valenzuela. Producción periodística: Myriam Passarello, Pablo de Francesco, Alexia Barchigia, Patricia Ferrante, Alejandro Rey, Juan Martín Tamini, Marcos Tamini. Producción ejecutiva: Mariana Bachiller. Edición: Javier Oudri. Dirección: Renato Kahn. Por Canal 9, los domingos, a las 21.
Nuestra opinión: bueno.
Hay una escenografía nueva, con abundancia de tonos rojizos y cubos como elemento preponderante en materia de diseño. Y el "tercer tiempo", aquel espacio final para las confidencias y las indiscreciones que discurría entre música suave y el humo de un cigarro, parece haber quedado definitivamente atrás. En el comienzo de su decimocuarto año televisivo, "Hora clave" reapareció anteanoche por Canal 9 con algunas modificaciones formales y la perseverancia en una fórmula que moldea desde hace un tiempo el tono de los programas de actualidad: la política dejó de ser la prioridad número uno para convertirse apenas en un elemento más (importante, pero no excluyente) de una suerte de revista periodística en la que las cuestiones sociales y la información policial ganan cada vez más atención.
Es posible que en las próximas semanas, por la cercanía de las elecciones y por el propio peso del perfil tradicional del programa, "Hora clave" dedique su espacio medular a la política. Pero si las circunstancias lo requieren -como se vio anteayer- veremos a Mariano Grondona y a su equipo atender estas cuestiones sólo en una módica parte del programa.
Lo mismo cabe para los temas económicos, que en este programa inaugural estuvieron completamente ausentes. Esto llevó a que Fernando Carnota y Gerardo Rozín, más duchos en atender temas mundanos y de la crónica roja, tuvieran anteanoche mayor protagonismo que Diego Valenzuela, el especialista en economía. Los tres integran el mismo equipo -armado después de algunos cambios durante el ciclo 2002- que se había despedido el último domingo de diciembre antes del receso de enero; anteanoche, Grondona los presentó orgullosamente como "mis herederos".
Lo que también conservó el conductor de "Hora clave" es uno de los puntales del programa: un sólido plantel de productores que logró, por ejemplo, abrir el programa mediante una comunicación telefónica con los Estados Unidos para que Mario Acuña, ingeniero argentino que trabaja en la NASA, hablara de la tragedia del transbordador Columbia en compañía de Marcos Machado, funcionario de la Comisión de Actividades Espaciales local, presente en el estudio.
Lo mismo puede decirse de la extensa entrevista con el predicador evangélico Luis Palau, aunque una de las tantas leyendas de tamaño significativo que aparecieron al pie de la pantalla advertía que "el hombre del que habla el país" iba a estar "por primera vez en TV". La mención sonó exagerada si se tiene en cuenta que Palau tuvo a su disposición durante la semana última, antes de los actos que encabezó en Palermo, un espacio diario de 60 minutos en vivo por Canal 7.
Aunque no faltaron definiciones sustanciosas y comentarios de interés, en ambos bloques quedó ratificada otra vez una tendencia que viene caracterizando a "Hora clave" en los últimos tiempos: la ansiedad del panel por pasar a la pregunta siguiente cuando el entrevistado todavía no terminó de responder la anterior. Esta circunstancia -que se manifiesta sobre todo en el caso de Carnota- llevó, por ejemplo, a que un asunto que merecía tanta atención como el modo en que Palau financiaba sus actividades debiera ser formulado dos veces porque cuando se planteó inicialmente el evangelista fue rápidamente llevado a otro tema antes de poder responder.
En vivo y en directo
La tercera parte de la emisión -y la única en la que apareció una placa sobreimpresa que indicaba "vivo"- transcurrió con una conexión desde la unidad móvil ubicada en el domicilio de Hugo Conzi. Si la idea original era obtener declaraciones fuertes de éste por primera vez después del confuso episodio en el que estalló allí un artefacto explosivo, el objetivo se logró a medias, porque el empresario sólo aceptó hablar a regañadientes y por lo general a través de su abogado. De todas maneras, "Hora clave" logró mostrarlo, quizá por primera vez, con gesto reconcentrado y parco, una imagen muy diferente de la que paseó por TV en los días subsiguientes a la tragedia del restaurante Dallas.
El tratamiento del tema se cerró -otro mérito de la producción- con la presencia en el estudio de tres amigos de Marcos Schenone, víctima del hecho en el que está presuntamente involucrado Horacio Conzi, hermano de Hugo y aún prófugo, y sin solución de continuidad comenzó un debate sobre el enfrentamiento interno en el PJ entre Adrián Menem y el duhaldista Carlos Brown en el que saltó a la vista la ausencia de figuras políticas de envergadura, a diferencia de lo que había ocurrido un año atrás, cuando "Hora clave" inició 2002 con Adolfo Rodríguez Saá rompiendo un extenso silencio. "Todos los políticos están en la playa", ironizó Rozín, que se encarga de las frases más irónicas e intenta hacer las preguntas más punzantes.
Esta polémica se cerró al filo de las 23 y dejó al descubierto que, tal como son tratados aquí, no parece posible acometer en las dos horas de programa más de cuatro temas centrales. Esto dejó afuera -pese a las promesas hechas hasta antes de la última pausa- un informe largamente anunciado sobre las hipótesis que manejan los investigadores del caso García Belsunce.
Ni en el comienzo ni en el cierre Grondona hizo mención alguna de cambios sustanciales en el programa, más allá del renovado diseño escenográfico. Por el contrario, al subrayar que está acompañado por el mismo equipo junto al cual cerró el ciclo 2002 prefirió implícitamente marcar una clara idea de continuidad.
Con ese propósito, "Hora clave" consiguió picar en punta entre los programas de sus características en un año que promete ser rico, cambiante y vertiginoso en materia de información y debates. Por esa misma razón se impone un ajuste en los tiempos para evitar, de aquí en adelante, el poco feliz trámite de anunciar un tema que luego, por la razón que sea, tiene que ser dejado de lado.
9,5 puntos
Con ese promedio, se convirtió en el programa más visto de Canal 9, el domingo
El más visto de Canal 9
- El rating promedio que hizo anteayer "Hora clave" fue de 9,5. Ese puntaje le alcanzó para ser el programa más visto de Canal 9 durante todo el domingo y para superar la marca (7,2 puntos) con la que se cerró el ciclo 2002, el último domingo de diciembre. Además, el rating de anteayer fue muy parecido a los 9 puntos logrados en el programa inaugural del año pasado, en marzo, con la presencia de Adolfo Rodríguez Saá.







