
Piñón Fijo vuelve a la TV, pero se queda en Córdoba
El payaso retoma su ciclo y ya prepara un nuevo disco
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CORDOBA.- Con nuevos personajes, nuevas canciones y desde un nuevo estudio de grabación, el payaso más exitoso del país vuelve hoy a la televisión abierta. "Piñón Fijo es mi nombre" saldrá al aire por Canal 13, de lunes a viernes, a las 11.30, y con importantes cambios. El más importante de ellos es que el programa ahora se hace en Córdoba -en los estudios de Telecanal- y no en Buenos Aires, con todas las ventajas que ello implica para Fabián Gómez, el actor y músico que encarna a Piñón.
Aunque él asegura que en su etapa porteña vivió "una aventura hermosa" y no quiere "quedar pegado con un discurso anti-Buenos Aires", lo cierto es que el año último estuvo tan cargado de reconocimientos y alegrías como de malas experiencias. Tantas que antes de lo previsto el payaso decidió no hacer más TV en la Capital Federal por "no compartir las reglas de juego de los medios".
En aquellos meses de 2003 a Piñón Fijo se lo acusó de evadir impuestos, de plagiar el nombre de su personaje y de no visitar a niños gravemente enfermos que reclamaban su presencia. Incluso algunos medios amenazaron con mostrar la cara del payaso sin maquillaje para dar a conocer su verdadera identidad.
Ahora, ya recuperado de aquellos tropiezos y refugiado en la tranquilidad de su hogar, Piñón cuenta a LA NACION que no hay nada mejor que "trabajar en el paisaje de uno, terminar de grabar y regresar al hogar y hasta darse el lujo de tener tiempo para correr ocho kilómetros diarios por el parque más grande de la ciudad".
Tan feliz está con su nueva vida de local que hasta instaló un miniestudio en su casa, donde compone las canciones de su nuevo disco, el quinto de su carrera, que saldrá a la venta en mayo o junio.
"Piñón Fijo es mi nombre" es una producción compartida entre Artear y Centraliza (la empresa que lo conduce desde sus inicios), que comenzó a grabarse en marzo último, tres días por semana. El material realizado en Córdoba se termina de armar en Buenos Aires, donde se edita y se le agregan los títulos y los copetes.
-¿Qué novedades tiene esta nueva etapa, además de la ya anunciada ausencia del Cabrito (personaje que acompañaba a Piñón)?
-Es cierto, el Cabrito está prófugo. Dice que no quiere dar la cara, que ha sido un año difícil. Me ha robado el discurso a mí [se ríe] y se ha tomado muy a pecho el tema del año sabático. Pero es un personaje entrañable y voy a hacer fuerza para que tarde o temprano esté en el programa.
-¿Habrá personajes nuevos?
-Algunos personajes se repiten, como La Gorda y Kenchu, y otros son nuevos. Piñón estará rodeado de títeres que tendrán una personalidad muy singular porque ahora hay gente de Córdoba, como Mario Devalis, con una larga trayectoria en la radio y en la imitación, y que enriquece a los nuevos personajes con su voz. Uno de los nuevos es el profesor Comosabe y otro es el Osito. La escenografía es una plaza de barrio con ventanitas de donde van saliendo personajes y está la habitación de Piñón, donde él trata de leer un cuento, entre comillas, de los clásicos.
-¿La idea es recuperar los cuentos infantiles de siempre?
-Ocurre que los clásicos a veces no comulgan mucho con lo que uno espera de los cuentos para chicos. Siempre hay uno que le corta la panza al otro, que lo mete en el horno y todas esas historias y se juega mucho con el tema del poder y de la belleza. Los feos siempre son malos y la belleza es sinónimo del bien. Entonces, el personaje que se llama Osito interrumpe todo el tiempo y va descomponiendo un poco a los clásicos. Es una manera de hacerles un guiño de comicidad a esas historias que están tan impuestas en la cultura de nuestra generación.
-En relación con la puesta técnica, el programa grabado aquí parece que no tiene nada que envidiarle al anterior.
-Sin entrar en esta historia de centralismo o federalismo, es un orgullo para alguien del interior poder generar algo de calidad desde su lugar. Está mal que cuente esta intimidad, pero nos habló gente de Buenos Aires, como Pablo Codevila, para decirnos que están muy copados con el producto. Nos hemos esmerado en la calidad, y no porque acá sea mejor, sino porque hay un crecimiento y un aprendizaje que hemos volcado aquí.
-¿Qué beneficios o ventajas da grabar en Córdoba?
-Antes que nada, hay un problema operativo, y es que trasladarse a Buenos Aires todas las semanas, como hacíamos el año pasado, es duro. Después surge la cuestión afectiva, que es la posibilidad de estar entre los amigos, poder terminar de trabajar y no tener que irse a la soledad de un hotel sino a la propia casa.
-¿Y qué evaluación hacés de tu experiencia en Buenos Aires?
-Fue espectacular y aprendí muchísimo. Siempre trato de aclarar que no tengo nada en contra de Buenos Aires. No soy un tipo que esté tratando de llevar un discurso anti- nada. Me desvela no quedar pegado con ese discurso. En Buenos Aires he tenido una aventura muy linda y algunas cosas que me han sucedido, que no eran las que esperaba, me han dado una lección de vida.
-¿Estás curado de las heridas que te causaron las falsas acusaciones?
-Uno convive en un ambiente que tiene que ver con la música y con los chicos, de mucho afecto, que ayuda a seguir creciendo e imaginando cosas lindas. Y las cosas fuleras sirven para fortalecerse y aprender. Sí, está todo superado y estoy muy entusiasmado con el programa y con el disco.
-¿El nuevo disco tiene nombre?
-Todavía no, pero estoy laburando muchísimo y algunas canciones van a empezar a salir en el programa. Algo lindo es que me he armado en mi casa un miniestudio con una guitarra midi que me da la posibilidad de hacerla sonar como quiera. Puedo jugar, y de eso se trata. El disco anterior lo hice arriba de los aviones.
- ¿Sigue habiendo canciones con un cierto perfil educativo?
-Me desvela eso. Siempre ando con las antenas paradas para captar qué es lo que los papás y los docentes piden. No soy tan pretencioso como para querer educar desde la canción, pero sí dar un mensaje constructivo. Que un niño tenga ganas de jugar con las vocales o de cepillarse los dientes porque lo asocia con una canción es muy lindo.
-¿Y los planes para llevar a Piñón a otros países?
-El año pasado estuvimos en Puerto Rico, pero hay que darle tiempo. Queremos fortalecer la relación humana del personaje con los chicos porque es otra cultura, con otros modismos y códigos, y se necesita tiempo. No es cuestión de ir e imponer un disco. Los objetivos de uno van más allá de la simple venta. También hay posibilidades lindas en España y muy buena onda con Uruguay, que tiene un capital cultural gigantesco.
-¿Qué se puede esperar de especial en este primer programa?
-Lo especial será el reencuentro con toda la gente. Hay una emoción muy fuerte y también un cierto orgullo de haber logrado un objetivo que un año atrás era una utopía. Si alguien me hubiera dicho que hiciera el programa desde Córdoba, yo hubiera pensado que era una locura. Y aquí estamos...






