Realismo adolescente con estética de clip

Marcelo Stiletano
(0)
24 de abril de 2004  

"Frecuencia 04", comedia dramática escrita por Claudio Lacelli. Con Ludovico Di Santo, Diego Vicos, Juana Repetto, Sebastián Francini, Arturo Frutos, Esteban Colletti, Florencia Otero y elenco. Dirección: Daniel Aguirre, Rodolfo Cela y Maxi Gutiérrez. Dirección general: José Luis Massa. Por Telefé, de lunes a viernes, a las 18.

Nuestra opinión: regular

Las historias de ficción que persistentemente dedica la TV a quienes "dejaron de ser chicos pero todavía no son adultos", según rezan los anuncios de prensa de "Frecuencia 04", enfrentan desde hace un tiempo una curiosa paradoja que a estas alturas es, casi, un problema sin solución: cuando más pretenden acercarse a un estilo crudo, descarnado y realista, más artificiosas y forzadas resultan las situaciones.

Como si no alcanzara para la franca descripción de la conflictiva vida adolescente el tono melodramático y efectista al que nos habían acostumbrado títulos expuestos a justificadas controversias como "Verano del 98" y "Rebelde Way", ahora llega a Telefé "Frecuencia 04", en el que detrás de un vistoso ropaje visual asoma un mundo generoso en conflictos, dudas e indefiniciones.

El ciclo, que como es habitual incluye un abanico múltiple de personajes e historias paralelas, adopta desde el mismo comienzo una postura suficientemente audaz como para pensar si no sería más adecuado emitirlo bien entrada la noche, en vez de mostrar en plena tarde escenas y planteos ciertamente incómodos para los menores que a la misma hora, por Canal 13, siguen a la candorosa "Floricienta".

A través de imágenes vertiginosas, propias de un videoclip, en los primeros instantes de "Frecuencia 04" vemos a un grupo de adolescentes a medio vestir que aprovechan una fiesta musical para sus escarceos sexuales, precipitadamente interrumpidos por las sirenas policiales.

Minutos después, el locutor estrella de una radio clandestina (alguien llamado Jagger, de visibles coincidencias con el personaje que Christian Slater encarna en "Suban el volumen") juega a masturbarse a través de un micrófono oportunamente amplificado. Situaciones y lenguajes de ese tenor, con tono explícito, marcarán desde allí buena parte del clima central del relato.

Pero de ese comienzo casi irreverente (y visiblemente incómodo, insistimos, para el horario elegido por Telefé) se pasa casi inmediatamente a un registro más atenuado, ligero, en el que se mezclan las búsquedas artísticas del estilo de "Fama" (instaladas en una suerte de espacio multiuso de expresión artística identificado como "El galpón") con conflictos afectivos, precarios apuntes de carácter social y una manifiesta y casi absoluta ausencia de personajes adultos y de instancias de educación formal, aunque por lo que se ve (indumentaria de marca y muchos elementos de confort a disposición) a la mayoría de los protagonistas de la historia no le falta nada en términos materiales.

Ese desordenado ir y venir entre la supuesta mirada "transgresora" surgida de algunas situaciones fuertes y el tono light y hasta cómico que se propone en otros momentos no hace más que quitarle identidad al relato. También desaprovecha la potencial naturalidad que nace sobre todo del lenguaje gestual y de los modos del elenco, que más allá de esos movimientos ampulosos y exagerados que parecen inevitables en este tipo de relatos, refleja en sus mejores momentos con bastante certeza buena parte de la conducta adolescente de todos los días en la vida real.

Hay también un exceso de virtuosismo en la forma en que se plasman algunas situaciones, ilustradas con música estridente y retratadas con recursos propios del cine publicitario, cuyo riesgo siempre latente (y aquí concretado en más de una ocasión) es reemplazar el sentido dramático por una banalización que es puro efectismo visual.

Pero nada en "Frecuencia 04" resulta tan molesto y perjudicial como el hecho de haber planteado con el tono liviano que caracteriza a esta propuesta (aún con el atenuante de una resolución favorable) un tema tan sensible y delicado como el del suicidio entre los adolescentes. Como si el programa entero tomara al pie de la letra la afirmación del locutor pirata Jagger, para quien todo vale con tal de llamar la atención de sus oyentes.

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.