Ríase, la comedia está grabada
En el Teatro Roma se registraron los monólogos del programa que conducirá Pinti
1 minuto de lectura'

El Teatro Roma de Avellaneda está raro, como encendido. Es un día de semana y los vecinos tendrán que olvidarse de la siesta porque la televisión tomó por asalto el viejo teatro. Los dos camiones de exteriores estacionados sobre la calle Sarmiento dan una idea del tamaño de la producción que trabaja puertas adentro para que mañana, a las 21, por Canal 13, comience la segunda temporada de "El club de la comedia".
El ciclo de la productora Promofilm tiene nuevo conductor, Enrique Pinti, pero la estructura del programa es la misma que en el primer ciclo, que había conducido Jorge Guinzburg: doce capítulos, tres monólogos por emisión a cargo de actores conocidos y escritos por guionistas expertos, la banda de músicos sobre el escenario y el público en la platea.
Como en todo espectáculo teatral que se precie, lo que sucede frente a los espectadores está a un mundo de distancia de las pasiones que se agitan detrás de escena. En este caso habría que marcar nuevas fronteras porque, cuando se trata de grabar un programa de televisión, las cámaras no respetan los límites establecidos por la sala teatral. Los equipos de la TV invaden el hall, los pasillos y hasta los palcos del teatro. Para grabar "El club de la comedia" se utilizan nuevas cámaras que, además de registrar lo que sucede arriba del escenario, con grúa incluida, se ocupan de seguir al conductor y a sus invitados entre bambalinas.
Entre los actores que pasarán por el programa ya grabaron su participación Moria Casán, Gustavo Garzón, Andrea Politti y Matías Santoianni -que aparecerán en el primer capítulo-, Horacio Fontova, Julián Weich, Juan Carlos Mesa, Mirta Wons, Javier Lombardo, María Fiorentino, Miguel Angel Rodríguez, Pablo Rago, Graciela Alfano, Laura Oliva, Diego Peretti, Betiana Blum y Fabián Gianola, entre otros. Muchos ya estuvieron el año último y repetirán la experiencia y hasta el autor. Oliva, por ejemplo, volverá a decir las palabras que le escribe Cristina Wargon, mientras que Garzón, Fiorentino y Mesa redactaron su propio monólogo.
Por cada invitado sobre el escenario se deberá contar con un guionista pensando, con el actor en mente, los textos que luego se escucharán y se verán en pantalla. Así, el monólogo de Fontova, una suerte de historia apócrifa de sus comienzos como músico, fue escrito por Manuel González Gil, su director en la obra teatral "Orquesta de señoritas".
"Se trabaja en los textos con un mes de anticipación. En el caso de Juan Carlos Mesa, que se hizo su propio monólogo, sólo charlamos con él para saber cómo hacer el trabajo de cámara. En general les ofrecemos a los invitados dos o tres monólogos y ellos eligen el que más les gusta. Una vez elegido, charlan con los guionistas, hacen sugerencias y se redondea el texto definitivo", contó a La Nación Pablo Martins, productor ejecutivo del ciclo.
Detrás del telón
El equipo de producción de "El club..." trabaja largas jornadas, en las que se graban de corrido todos los monólogos y presentaciones del ciclo. Así, por esas cosas de la televisión, en uno de los rincones de la sala, entre uno y otro monólogo, Pinti, Fontova, Weich, Mesa y Lombardo charlan sobre bueyes perdidos mientras Fiorentino se peina, las maquilladoras retocan a quien lo necesite y Rodríguez busca un lugar tranquilo para ensayar su parte.
"Somos actores, queremos actuar", bromeaba el conductor de "¿Quién quiere ser millonario?" por la larga espera que tenía por delante.
Desde las primeras horas de la mañana hasta las últimas de la tarde, el programa se graba con tanta efectividad como un mecanismo de relojería. Los actores se suceden sobre el escenario con buen ritmo entre una risa y otra. Mientras Fontova cierra su participación entre las carcajadas del público entusiasta, que hizo una extensa cola para entrar, Mirta Wargon (la Titi de "El sodero de mi vida") se relaja charlando con Pinti, el maestro de ceremonias de este circo de una sola pista. Para que todo funcione como se espera, la producción de este ciclo de origen español empezó a trabajar en el teatro dos días antes de la grabación. Esa preparación implicó el trabajo de más de 15 técnicos que iluminaron la sala y hasta revistieron el piso de madera con una alfombra de plástico, porque "sale mejor" en cámara.
"Esta preproducción apunta a que todo esté coordinado. Nada puede fallar porque muchos de los actores están grabando otras cosas o hacen teatro, y si las cosas no funcionan se complican para todos", explica Martins.
"Ahora no camines..."
Con esa premisa, entonces, los nervios deben quedar para otro momento, porque cerca del escenario y con el micrófono hábilmente colocado desde la oreja hasta la altura de la boca ya no queda tiempo para dudas. La efectividad del monólogo dependerá de lo bien que se conozcan las palabras, sin que éstas parezcan ensayadas. Ese parece ser el mayor desafío de los invitados: practicar un tipo de comedia que, salvo en el caso del humor político, no se ha popularizado en la pantalla chica local.
"Ahora no camines", dicen los asistentes de producción, tan preocupados por que todo salga bien durante la grabación que imaginan que detrás del escenario jugar a las estatuas es la mejor solución.
Ahí sentados, tal vez porque no se escucha el monólogo con claridad o porque están pendientes de lo próximo y no de lo actual, casi nadie se ríe, hasta que todo termina y es tiempo de preparar lo que sigue. Se sabe: hacer comedia no es fácil y, en este caso, en este club que mañana vuelve a la pantalla, el esfuerzo se reparte entre los que trabajan sobre el escenario y los que se esconden detrás de bambalinas con los dedos cruzados hasta que se escucha la primera carcajada.
- 1
2La despedida de Susana Giménez a Marikena Monti: “Nadie la podría haber cantado como vos”
3Julieta Ortega habló de la recuperación de Palito y reaccionó, contundente, a una pregunta directa de Mirtha
- 4
Charly García y Luis Alberto Spinetta: la intención de hacer un disco juntos, el incendio que cambió los planes y “Rezo por vos”, el clásico que cumple 40 años


