Tropezar con la misma piedra
"Cámara en mano" , ciclo de humor con la conducción de Matías Martin. Participan: Eduardo Massa Alcántara, Carlos López Pauluk, Pablo Galfré, Manuel Sarrabayrouse, Lucía Maciel e Ignacio Visciglia. Una coproducción de Endemol y Telefé Contenidos. De lunes a viernes, a la medianoche, por Telefé.
Nuestra opinión: Regular
Aquella cámara portátil de video con la que Roberto Pettinato acompañaba hace unos meses algunas de las humoradas de "Indomables" acaba de convertirse, corregida y aumentada, en el arma con la que Telefé sale en busca de la hegemonía en el rating de la medianoche, justamente con Pettinato como adversario central.
Anteanoche, "Duro de domar", la versión reciclada y reducida de "Indomables", que ocupa ahora la pantalla de Canal 13 al final de cada jornada, resignó el liderazgo en esa franja horaria frente al flamante "Cámara en mano", convertido por rara simetría con su competidor en una actualización de "Teikirisi".
Esta novedad de Telefé no sólo recupera de aquella fugaz y fallida experiencia al múltiple Matías Martin y a algunos de sus acompañantes (Eduardo "Cabito" Massa Alcántara, Lucía Maciel). Al mismo tiempo reincide en el error, al tropezar casi con las mismas piedras que hicieron trastabillar rápidamente a "Teikirisi" y acelerar su salida del aire.
Como le ocurrió a su antecesor, en "Cámara en mano" el todo no es una consecuencia lógica de la suma de las partes, por más que asome en ellas un aparente común denominador: la explotación de las posibilidades visuales que ofrece el empleo de las cámaras portátiles, hoy al alcance de cualquier usuario (de hecho, el programa convoca a televidentes y aficionados a acercar sus aportes).
"Y vos... ¿qué ves?", vocifera Martin mientras gira sobre su propio eje enfocándose con su cámara portátil y saliendo en busca de un televidente similar al que seguía "Fugitivos". Allí y aquí, la estrategia es buscar la complicidad de un público desprejuiciado, en el que se mezclan cierto aire de "modernidad" cool y la proverbial viveza criolla en la observación activa de un desfile de actitudes, comportamientos y situaciones que rompen los límites de la intimidad y pretenden erigirse, con exagerado voluntarismo, en una nueva forma de hacer periodismo de actualidad por TV.
Los resultados de esta convocatoria a manejar las trajinadas "camaritas" o exhibirse ante ellas resultaron simpáticos (Soledad Silveyra en un risueño backstage de su jornada cotidiana de trabajo), pletóricos de mal gusto (la vedette Jesica Cirio exponiendo en primer plano sus glúteos a un "tratamiento" con electrodos) o directamente inútiles, cuando uno de Los Auténticos Decadentes recibió la cámara para mostrar desde el escenario un megarrecital de rock y redujo su aporte, como era de esperar, a tres o cuatro imágenes ininteligibles que se agitaban tanto como el cuerpo del músico.
Tics repetidos
Además, ¿qué tienen que ver las "cámaras en mano" reivindicadas por este programa con las clásicas y antipáticas "cámaras ocultas" (que, como tales, están fijas) en las que se toma de punto a algún desprevenido incauto para que los artífices de la "broma" festejen a costa de su ingenuidad? A la vez, ¿hay algo menos divertido que salir a interrogar a quienes no tienen ganas de decir palabra (los futbolistas del seleccionado) y frente a esa situación recurrir a una frase de mal gusto como provocación?
Con los mismos tics de "Aunque usted no lo viera" y acompañado por un nutrido y juvenil equipo, Martin festeja esta desordenada sucesión de "ocurrencias" que tuvo en el debut sólo a la sección Car-aoke (con un taxista resuelto a exhibir su vocación de cantante) como muestra de originalidad y aproximación verdadera al título del programa.





