
Teresa Costantini, mujer orquesta
Nuevo papel: primero actriz, luego productora, ahora encara otra etapa en su carrera con un film que escribió y dirigió.
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Aunque los prejuicios del medio cinematográfico le resulten adversos, Teresa Costantini insiste en hacer cine: delante de las cámaras como actriz, y detrás también, primero como productora de sus películas, guionista y ahora hasta como realizadora. Aunque en el medio algunos vean en ella a una joven señora adinerada que produce sus películas -o la de otros- sólo para poder darse cada tanto el gusto de ser actriz.
Después de "Mar de amores", del que fue productora y actriz, Teresa Costantini se aventuró en el guión y en la dirección de su primer film que, de no haber sido porque el título elegido ya existía en una obra teatral de Griselda Gambaro, se iba a llamar "Sucedeloquepasa" (así, todo junto). Aún sin nuevo nombre, la película, cuyo rodaje acaba de terminar y que se estrenará en junio de este año, la tiene como protagonista junto a Virginia Innocenti, Cecilia Dopazo y Gabriel Goity. "Hay gente que me dice: "¡Qué suerte que estás produciendo una película cuando podrías estar tirada en tu casa o en el Caribe o viajando por el mundo!". Yo, para vivir, económicamente no necesito meterme en estos riesgos, pero sí lo necesito en lo emocional. Por eso no me importa lo que digan; hay que confiar en el tiempo", dijo en una entrevista a La Nación , antes de salir de vacaciones junto a su familia compuesta por cinco hijos y siete nietos.
Tener o no tener
Teresa Costantini tiene 45 años y abrió su productora, Buenos Aires Producciones, hace 12 con la película "Nunca estuve en Viena", de Beda Docampo Feijóo, en la que también trabajó como actriz. Luego produjo la miniserie de TV "Bajamar" dirigida por Fernando Spiner, en la que también se reservó un papel.
Costantini se resiste a adoptar la palabra hobby para describir su desinteresado vínculo con el cine. Ella bien sabe que posee algo que en éste y en cualquier medio otros desearían tener para evitar el depender de los demás: dinero. Pero no es el cine, precisamente, su principal fuente de ingresos. Según ella, "la productora se sostiene con ingresos que tienen que ver con inversiones financieras en otros negocios, fuera de la actividad artística, de los que no me interesa hablar".
Tampoco el negocio del cine no le quita el sueño. Ni se muestra demasiado interesada en las cifras de concurrencia de público que han arrojado sus productos cinematográficos. "Estoy al margen de todo eso. Mi productora no ha sido una empresa agresiva con el mercado. Venimos haciendo camino muy lentamente porque la urgencia no está en decir "tengo que hacer dinero mañana con esto" sino en hacer los proyectos que artísticamente nos interesan", contó.
Producir por necesidad
Actualmente, Teresa Costantini dice que recibe cientos de guiones de otros realizadores. Por ejemplo, la buscaron para producir "Plata quemada", la próxima película de Marcelo Piñeyro, proyecto que rechazó: "Yo leo todo, contesto cartas y hago sugerencias, pero en este momento no me interesa correr un riesgo altísimo para otros", explicó.
Curiosamente, fueron muy pocos los proyectos que produjo en los que no participó también como actriz. Aunque contesta que al producir una película nunca pone como condición sine qua non el reservarse un papel para ella.
Pero aunque más de uno envidie sus amplias posibilidades económicas, Teresa Costantini confesó que también ha padecido otro tipo de dependencia laboral, motivo que la impulsó a la autogestión en el rubro artístico. "Producir fue una necesidad. Yo sufrí bastante la no convocatoria del medio y me moví lo que pude. En TV trabajé en "Zona de riesgo", y en "Cartas de amor en casete". Después, no sé qué pasó, tal vez yo tuve el prejuicio de ir a pedir trabajo, tal vez me molestó que se interesaran por mí solamente porque los podía producir. El camino de cada persona es así: vas llegando por el lugar que podés llegar a las cosas."
Premios en dinero
Teresa dijo que su opera prima es "un homenaje a los sueños que el cine y sus artífices hacen posibles". Es por ello que la acción se desarrolla dentro de un set de filmación, que es a su vez el escenario de un circo "donde los personajes son protagonistas de una mágica historia de amor". "El relato gira en torno de Marisa (ella), una directora de cine que se prepara para dirigir una película. Para llevar a cabo ese proyecto tiene que vencer varios obstáculos: el rol femenino ideado para Lola (Innocenti), su mejor amiga, que es una actriz que ha quedado fuera de carrera por un conflicto sentimental. También hay problemas con el financiamiento que hace peligrar la película. Ficción y realidad se confunden, los personajes cobran vida dentro y fuera del set. Aman, sufren, se distancian, se reconcilian y sueñan", contó la flamante directora, que contrató a la prestigiosa escuela de Gerardo Hochman, ex miembro de La troupe, para filmar las escenas circenses.
Entre otros sueños que producirá Teresa, se encuentra el de llevar al cine la vida de Julieta Lanteri, una médica feminista, la primera sufragista en América del Sur. También planea la creación de una fundación llamada Arte Vivo "que organice concursos para otorgar premios en dinero para producir teatro y cine". En realidad, ella ya tiene su propio premio, el Teresa Costantini: 5000 pesos que entrega la Fundación del Teatro San Martín al mejor actor o actriz que se destaque en las obras producidas por ese teatro. "Es el premio en dinero más importante que reciben los actores. Ya lo ganaron Diego Peretti, Catalina Speroni, Rita Terranova y Ernesto Claudio. Lo de mi nombre fue una idea del teatro para que otros se sumen y el premio se agrande. Pero hasta el momento, sólo existe el Teresa Costantini".




