
Top 5: los grandes antihéroes de la tele actual
Hacemos un repaso sobre los protagonistas que luchan por el bien, pero con herramientas del mal…
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Pareciera que los Punisher coparon la pantalla, porque los héroes modernos están muy lejos del Zorro y otros paladines de la época. A fuerza de asesinatos, torturas, violencia y un muy flexible sentido de la ética, muchos de los héroes televisivos más populares debieron convertirse en antihéroes por fuerza de las circunstancias y de un público que pedía personajes dueños de un mayor abanico de colores. Por ese motivo, hacemos una lista de antihéroes televisivos que cambiaron para siempre la forma de entender el "bien"….
1. Jack Bauer
Puede que se trate del primer gran antihéroe de la pantalla chica. Cuando la mítica 24 comenzó a emitirse, muchos se sorprendieron ante un agente especial que si bien luchaba contra el terrorismo, muchas veces empleaba métodos más propios de sus rivales que de sus aliados. Para el personaje de Kiefer Sutherland, matar a sus enemigos era apenas el primer escalón en una escalada de violencia que lo llevó a torturar a centenas de terroristas a lo largo de las nueve temporadas que duró la serie. Con tal de salvar al presidente de Estados Unidos (en sus muchas encarnaciones), Bauer no dudó en torturar a su hermano, en eliminar a un colega de trabajo (al que le pegó un tiro en la cabeza) o a muchos compañeros y viejos amigos devenidos en traidores. Por otro lado, aparte de la violencia ejercida contra sus rivales, Bauer coqueteó con ciertos vicios bastante peligrosos para el buen desempeño de su trabajo, como el consumo de drogas duras. Y entre tanta desgracia ajena y propia que debió enfrentar, imposible no destacar el tiempo que pasó preso en una cárcel etranjera, otro condimento que ayudó a construirlo como un antihéroe sanguinario. Todas y cada una de las circunstancias que el personaje atravesó, sirvieron para curtirle la piel, endurecerlo y llevarlo hacia límites cada vez más extremos en su lucha por la justicia. Por todo esto, Jack Bauer es por lejos uno de los grandes antihéroes televisivos.
2. Jack Shephard
Lost fue un antes y un después. El enigma sobre qué pasaba en esa isla, derivó en millones de discusiones que distanciaron amigos y forjaron alianzas foreras en cuanto portal de discusión hubiera en internet. Y en el centro de la acción, se encontraba un hombre: Jack Shephard. Él era un médico noble atormentado por una compleja dinámica con su padre, pero que ante todo se caracterizaba por poder distinguir con claridad el bien del mal…hasta que su avión cayó en la dichosa isla. En la búsqueda por sobrevivir, y más importante aún, por coordinar a un grupo de náufragos en un lugar que presentaba osos polares y otras amenazas imposibles de explicar, Jack debió romper varios de sus principios en el afán de salvar a sus compañeros. De esa forma el personaje se erigiría como el gran sostén de una serie que mutaba constantemente, y Jack parecía definirse siempre a través de las diferencias que le planteaban sus rivales. Donde Sawyer decía "violencia", Jack le discutía desde la razón; donde Locke habla de "misticismo", Jack le respondía con "racionalidad", y donde Ben jugaba con el poder, Jack le respondía con la inteligencia. En esa eterna lucha por reinventarse a sí mismo, Jack debió muchas veces utilizar métodos non sanctos, recursos con los que en un primer momento jamás hubiera estado de acuerdo, pero que de repente se volvían habituales. Escapar de la isla, volver a la isla y sumergirse en el alcoholismo repetidas veces, por eso y mucho más es que Jack fue un héroe torturado que en pos de concretar lo que él entendía como el bien mayor (y que muchas veces, no necesariamente lo era) fue capaz de superar sus propios límites en su lucha por comprender qué sucedía en esa isla.
3. Tyrion Lannister
Y así como Jack Shephard, en la búsqueda de su objetivo, parecía ir de cierta nobleza hacia cierto egoísmo, Tyrion Lannister hizo el camino exactamente inverso. El famoso personaje de Game of Thrones, comienza sus aventuras siendo un bon vivant que solo piensa en beber y acostarse con mujeres. Él no tenía demasiadas aspiraciones y cargaba con la pesada mochila de saber que era la vergüenza de su padre, pero poco a poco, su vara moral comienza a emerger, revelando que a su manera, Tyrion era un héroe con una muy personal forma de entender la justicia. En algún punto de la historia, el personaje comprende que la carnívora batalla hacia el poder absoluto es un sinsentido atroz, y procura utilizar la política como forma de lograr cierto equilibrio. Obviamente eso no quitó que Tyrion utilizara las armas cuando la situación lo requiriera, y así es cómo el personaje despliega una notable habilidad para la estrategia bélica en episodios como el de la batalla de Black Water, o cuando mata a su padre al concluir que ese hombre era el gran responsable de tanta muerte y tanta violencia. Con el tiempo, se hizo evidente que las intenciones de Tyrion siempre fueron nobles, y su habilidad para la política como así también para la violencia, lo convierten en otro de los grandes antihéroes modernos.
4. Rick Grimes
Hacer justicia matando, ese podría ser el slogan del protagonista de The Walking Dead, un policía devenido a asesino de zombies y humanos por igual. En el universo de esa serie, Rick define a los individuos preguntándoles no solo a cuántos zombies mataron, sino también a cuántos humanos. El naturalizar el homicidio como única herramienta válida de supervivencia, es algo contradictorio para un héroe que intenta defender la vida por sobre todas las cosas…o mejor dicho, la vida de quienes le importan. Rick Grimes era un sheriff de pueblo algo inocente, pero el nuevo orden mundial le trastocó absolutamente todos sus valores y principios. A fuerza de ver morir amigos (muchas veces en manos de humanos y no de zombies), Rick comprendió que la búsqueda de la humanidad era una batalla perdida, y que la única forma de salir adelante era no tomando riesgos de ningún tipo, aunque eso significara matar a un probable inocente. Momentos como la pelea final contra Shane, o cuando ve cómo un grupo de hombres pretende violar a su hijo, son puntos de quiebre para un personaje que abandona la racionalidad para manejarse de manera netamente instintiva, como un lobo que intenta defender a su cachorro sin importar qué. El beneficio de la duda es un privilegio que Rick ya no puede tomarse, y siguiendo fielmente ese credo, se convierte en el héroe trágico por excelencia, forzado a ejecutar decisiones que cada vez lo alejan más y más del ideal que soñó para sí mismo.
5. Gregory House
Lejos de los tiros, la muerte y la violencia, el doctor House era un héroe distinto, que combatía contra un villano concreto (la enfermedad) sin preocuparse ni de sus compañeros ni del portador de ese mal. Es un héroe en el sentido que desea derrotar al villano, pero se define como un antihéroe cuando elige manejarse de manera caprichosa y egocentrista, sin entender el trabajo en equipo como una pieza clave en la búsqueda de la solución concreta (es más, el trabajo en equipo siempre pareció motivarlo para encontrar buenas ideas en él, más que en sus compañeros). Con una evidente dificultad para relacionarse con las personas, rasgo que lo hacía aún más fascinante para sus espectadores, House se cansó de salvar vidas sin por eso conectar emocionalmente con sus pacientes. Es un héroe que no busca la simpatía de sus protegidos sino todo lo contrario, porque su sentido de la heroicidad proviene de una búsqueda totalmente egocéntrica: probarse a sí mismo que no hay reto que pueda superarle.
De Yapa: Dale Cooper: la nobleza del héroe en una serie mutante
Dale Cooper le graba a su secretaría Diane muchas conclusiones clave en la búsqueda del asesino de Laura Palmer. En Twin Peaks, una serie inundada de personajes inclasificables, Cooper emergía como un héroe tradicional, noble a más no poder y con un sentido de la justicia y el deber totalmente inquebrantable. Con una sonrisa de oreja a oreja que se alimentaba a fuerza de café, Cooper era el paladín de caballo blanco en un pueblo lleno de asesinos y conspiradores, y por ese motivo él es uno de los grandes héroes de la televisión moderna (porque a pesar de su vejez, ¿quién se animaría a decir que Twin Peaks tiene un estilo clásico?). Cuando el año que viene vuelva esta querida serie, será interesante ver qué tanto evolucionó (o no) un personaje así de carismático en una época televisiva en la que sobra tanto cinismo.





