Top Five: Colin Firth
El actor acaba de ser nominado al Globo de Oro por su interpretación en The King’s Speech, pero tiene una gran carrera digna de ser revisada; acá, solo cinco papeles destacados; mirá la lista y opiná; por Milagros Amondaray
1 minuto de lectura'


¿Cómo? ¿Colin Firth todavía no ganó un Oscar? No. El británico es parte de ese grupo de actores que van sumando grandes interpretaciones pero nunca encuentran el momento justo para subir al escenario y tomar la estatuilla dorada. Ya sea por falta de reconocimiento de la Academia o por las chances que pueda llegar a tener dentro de la competencia (como le sucedió al año pasado, al perderlo con Jeff Bridges), Firth es reconocido por la crítica pero no así en las premiaciones. El año que viene, sin embargo, las cosas podrían cambiar. Su actuación en The King’s Speech tiene todos los ingredientes necesarios para que el Oscar finalmente recaiga en sus manos y no en las de Jesse Eisenberg (el otro favorito). A continuación, un repaso por cinco papeles clave en su carrera:
1- Orgullo y prejuicio (1995)

Diez años antes de que apareciera Joe Wright y le diera a Matthew McFadyen la posibilidad de brillar bajo su hermosa concepción visual, el Sr. Darcy no era otro que Colin Firth. En la miniserie de seis episodios de Simon Langton, el actor interpretaba al adusto pero íntimamente sensible hombre que amaba a una mujer de carácter tan fuerte como el suyo: Lizzie Bennet. Firth, además, tuvo del otro lado a una gran actriz como Jennifer Ehle y ambos captaron a la perfección esas conductas tan desafiantes y encantadoras que supo plasmar Jane Austen en su inolvidable novela.
2- Shakespeare apasionado (1998)

Viéndola en retrospectiva, la película de John Madden termina resultando algo mediocre y más aún si uno recuerda que ganó el Oscar a Mejor película por sobre Rescatando al Soldado Ryan y La delgada línea roja. Sin embargo, si hay algo para destacar de esta comedia es que tiene un gran elenco, con cada actor en su punto justo. Entre la revelación que por entonces fue Joseph Fiennes y la perfecta (aunque sobrevalorada) intervención de Judi Dench, estaba Colin Firth. Con pelo más largo, sombrero, barba y ¡arito!, el británico era el malo de la película, el aristócrata Lord Wessex que llegaba hasta las últimas consecuencias para quedarse con el amor de Viola. Con El paciente inglés y Fever Pitch como trabajos previos, Firth armó una tríada y, de a poco, empezó a conquistar Hollywood.
3- El diario de Bridget Jones (2001)

Todo tiene que ver con todo. Así como Firth había sido el verdadero Sr. Darcy en la adaptación televisiva de Orgullo y prejuicio, acá formó parte de una película que, a la manera de Ni idea con Emma, también tomó a una novela de Jane Austen para contar las peripecias amorosas de una mujer. En este caso, las de Bridget, quien, hasta encontrarse con Darcy (sí, en el film el apellido es el mismo), tiene que pasar por el decepcionante Don Juan Daniel Cleaver (Hugh Grant). Firth encara de taquito el papel del seductor con costado sensible y personalidad férrea y se compra a los espectadores. No así en la secuela, de la cual hay poco y nada para destacar.
4- Realmente amor (2003)

Como podrán ver, la carrera de Colin Firth no está marcada precisamente por la acción o los thrillers. Su fuerte es la comedia romántica o el drama. Acá se trata de lo primero. En esta historia coral navideña, Firth interpreta a Jamie, un escritor quien, luego de un desengaño amoroson se muda a Francia para recomponer su vida. Allí conoce a Aurelia, una portuguesa en quien ve una segunda oportunidad. Con un desarrollo similar a otra película protagonizada por el actor (Hope Springs), Realmente amor tiene una gran escena protagonizada por Firth: aquella en la que, junto a todos los familiares de la chica de sus sueños, le dice lo que siente de manera tan genuina, que es imposible no comprarle el cuento.
5- Solo un hombre (2009)

La novela de Christopher Isherwood parecía inadaptable, tanto por su escasez de diálogos como por sus extensos momentos descriptivos (casi entomológicos, diría). Sin embargo, el ojo de esteta de Tom Ford pudo más. El diseñador logró trasladar esa precisión descriptiva de Isherwood en imágenes bellísimas y sofisticadas. Aún así, su ópera prima nunca pierde el foco. Lejos de ser fría, utiliza los flashbacks - esos momentos idílicos entre George y Jim antes de la muerte del segundo - para remarcar que Solo un hombre se trata, en definitiva, de la historia de una pérdida. Y la actuación de Colin Firth, acaso la mejor de su carrera, es de una laconia tan real como devastadora.
<b> Participación. </b>
<b> Otras listas cinéfilas en lanacion.com: </b>





