Turandot: por qué la última ópera de Puccini estuvo prohibida en China hasta 1998

Turandot vuelve a subir a escena en el Teatro Colón, a partir de hoy, con la soprano rusa Maria Guleghina en el rol central
Turandot vuelve a subir a escena en el Teatro Colón, a partir de hoy, con la soprano rusa Maria Guleghina en el rol central Crédito: PRENSA TEATRO COLÓN / ARNALDO COLOMBAROLI
Helena Brillembourg
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25 de junio de 2019  • 09:52

En China, país en el cual se inspiró Giacomo Puccini para desarrollar la historia de la fría y malvada Turandot, hubo una prohibición para escenificarla que estuvo en vigencia por más de setenta años. No fue sino hasta 1998 cuando finalmente pudo vérsela en una inmensa producción al aire libre en la Ciudad Prohibida de Pekín, con régie del cineasta Zhang Yimou y la dirección musical de Zubin Mehta. Hasta ese momento, las autoridades consideraban que esa fábula mostraba al país bajo una perspectiva negativa, en la que la crueldad de la princesa reflejaba el peor de lo prejuicios contra la cultura china y en cambio quien la desafía y termina venciéndola al ser extranjero, simbolizaba la superioridad de la cultura occidental. En la Argentina la historia fue muy diferente, ya apenas pasados solo dos meses de su estreno en la Scala de Milán, la obra póstuma del compositor italiano llegaba a Buenos Aires y subía a escena en el Teatro Colón el 25 de junio de 1926.

En el programa de la temporada oficial de ese año, además de las más de veinte óperas de repertorio anunciadas, se destacaba como "novedad" el estreno de Turandot. "En la obra que se estrenó anoche, Puccini sacrificó en parte su don más personal: la vena melódica, la célebre idea "pucciniana" que muchos tratan de imitar. Difícil resulta vaticinar si esta ópera tendrá el éxito duradero y popular de sus hermanas mayores ( Manon Lescaut, Madama Butterfly y Boheme)", se decía en la crítica aparecida al día siguiente en el diario La Prensa. El tiempo demostró que sí lo tuvo, y para ello basta repasar las diferentes producciones que se realizaron a partir de esa fecha que contó con la célebre Claudia Muzio como protagonista: 1929, 1932, 1939, 1940, 1949, 1958, 1961, 1964, 1965, 1969, 1977, 1993, 1994, 2006 (Luna Park) y la que ahora está por estrenarse.

Con la lectura de todos esos programas que se encuentran archivados en la biblioteca del primer coliseo se puede viajar a través del tiempo repasando elencos y producciones. En varias oportunidades, Turandot fue el título seleccionado para la conmemoración de fechas patrias y en esas ocasiones especiales antes de la representación, se cantaba el Himno Nacional. Rosa Raisa, la soprano que estrenó la obra en Milán, hizo de nuevo el papel de la princesa en 1929. Luego en 1949 aparecen los nombres deMaria Callas y Mario Del Mónaco como protagonistas y en 1965 Birgit Nilsson como Turandot y haciendo el papel de la esclava Liú, la gran cantante fallecida este año, Montserrat Caballé . No menos conocidos son los nombres de quienes estuvieron al frente de la orquesta: Gino Marinuzzi, Héctor Panizza, Ferruccio Calusio, Tulio Serafin, Fernando Previtali, Mario Perusso, Julius Rudel, entre otros. Toda una lista interminable de talentos que pasaron dejando testimonio en el teatro.

Los últimos cuatro años de su vida, Puccini los dedicó en exclusiva a componer su Turandot. El libreto se lo encargó a Giuseppe Adami y Renato Simoni quienes se basaron en la tragicomedia escrita en 1762 por Carlo Gozzi y fueron quienes terminaron delineando la historia que hoy más se conoce sobre esa princesa y su terrible aversión a los hombres. El compositor les dio muchos problemas a sus libretistas, desesperado por tener la historia completa y poder terminar la música sabiéndose ya muy enfermo, algo que no fue posible. "Pienso hora tras hora, minuto tras minuto, en Turandot, y toda mi música hasta ahora me parece otra cosa ¿Será esto buena señal? Creo que sí", escribía. Víctima de un cáncer de garganta, murióantes de concluir la obra, que tuvo que completar Franco Alfano. El día de su estreno en la Scala, Toscanini bajó la batuta justo en el momento de la muerte de Liú, que fue hasta donde compuso Puccini. Solo en la función siguiente es que se pudo conocer el final con el que hoy mayormente se la presenta. Otros dos finales más han sido compuestos a lo largo de estos años: en 2002 por otro italiano, Luciano Berio, y luego en 2008, cuando el compositor chino Hao Weiya también cambió el destino de la princesa redimida.

Esta producción, que se estrenará esta noche en el Teatro Colón , tendrá nueve funciones y es la misma que realizó Roberto Oswald para la temporada de 1993 en colaboración con Aníbal Lápiz. Una producción que tuvo gran éxito y que se repitió la temporada siguiente y luego en 2006 en el Luna Park. Fue con esta la primera vez que el Teatro Colón viajó con una producción completa de ópera al exterior. Ahora, la revisión de la puesta está a cargo de Matías Cambiasso y colaborando con él y a cargo del vestuario está Lápiz nuevamente. Son tres elencos, con María Guleghina, Nina Warren y Monica Ferracani interpretando a Turandot. Como Calaf, el único hombre que pudo ser capaz de resolver los tres enigmas sin morir en el intento, están Kristian Benedikt, Arnold Rawls y Enrique Folger. La dulce y maravillosa Liú, quien sacrifica su propia vida para que su amor secreto no muera, estará interpretada por Verónica Cangemi, Jaquelina Livieri y Marina Silva.

"La ópera como expresión de arte alcanza su culminación cuando trata de expresar lo indecible y lo irreal, para llegar a una sublimación de la realidad. El escenario presenta un decorado que sólo pretende indicar, insinuar el marco para lo esencial: las diversas maneras de expresión del hombre por medio de la música", así describía Ernst Poettgen quien tuvo a su cargo varias de las producciones de Turandot en la década del 60, lo que para el significaba la puesta en escena de una ópera.

Christian Badea es el director musical invitado y frente a la Orquesta Estable interpretarán la obra para cuya composición Puccini se documentó sobre diversos instrumentos y figuraciones de la música china. Su amigo el Barón Fassini había residido varios años en Oriente como cónsul italiano y tenía entre sus recuerdos un carrillón chino que tocaba el Himno Imperial, fascinado por esta melodía el compositor la utilizó en el segundo acto. Hay también momentos corales magníficos, de una monumentalidad impresionante, pero solo bastan los primeros acordes de la obertura para saber que estamos situados en medio de un régimen de terror.

Turandot. Ópera en tres actos de Giacomo Puccini con libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni. Fue completada por Franco Alfano. Teatro Colón, Libertad 621. Funciones: martes, miércoles, viernes y sábado a las 20, domingo, a las 17 y martes 2, viernes 5 y sábado 6, a las 20 y domingo 7, a las 17. Entradas, desde 250 pesos.

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