Un final feliz para la niñera vernácula

Más allá de Natalia Oreiro, la telenovela tuvo papeles secundarios muy buenos
Natalia Trzenko
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13 de diciembre de 2002  

Se acerca fin de año y la televisión parece hacer honor a aquella canción que decía: "Todo concluye al fin, todo termina". Al menos eso es lo que indican las grillas de programación de los canales, que antes de que finalice el año están cerrando prolijamente sus telenovelas. Hoy, a las 13, por Telefé, termina "Kachorra". La tira, protagonizada por Natalia Oreiro, que había comenzado los últimos días de mayo, cerrará su ciclo con final feliz, como corresponde.

La historia de Kachorra, una chica buena pero de armas tomar que es acusada de un crimen que no cometió, mostró muy buenos momentos y otros no tan interesantes de su protagonista. Entre los primeros estuvieron la frescura de Oreiro para encarnar un papel de mujer fuerte, pero algo excéntrica, que se ocupó de conseguir una nueva identidad, de cuidar de los adolescentes de la familia Moravia, y de enamorarse del hijo mayor, interpretado por Pablo Rago. Del lado negativo, es imposible no mencionar esas escenas en las que su personaje hablaba con un títere hecho con una media. Las heroínas de telenovela acostumbran hablar solas, pero el recurso del títere/conciencia fue demasiado (ya lo había hecho Andrea del Boca en "Antonella").

Más allá de que la tira giró siempre alrededor del papel de Oreiro, los roles secundarios fueron muchos y muy bien interpretados. Entre ellos, estuvieron Verónica Llinás, con su tía Bernarda, una señora bien que de ser estricta a más no poder terminó enamorada del chofer de la familia Moravia. Un clisé que la actriz manejó con todos sus recursos.

Otro papel chico, pero sustancioso, fue el de Pablo, interpretado por Peto Menahem. Casi el payaso de la clase, este personaje jugó a ser galán, ejecutivo y mejor amigo del protagonista, siempre en tono de comedia. También se destacaron Osvaldo Santoro, como el sufrido padre de Kachorra, y María Leal, como la monja encargada de un hogar de niños. Un párrafo aparte merece la participación de María Rosa Gallo en "Kachorra". A pesar de que su personaje, Pierina, perdió continuidad por un problema de salud de la actriz, lo cierto es que siempre que estuvo en pantalla se lució como la ama de llaves algo pícara y muy metida. Tanto que, para el capítulo final de hoy, volverá a aparecer con el objetivo de unir a Kachorra y Bruno para siempre. El -un siempre correcto Pablo Rago-, a punto de casarse con su novia de siempre creyendo que es el padre de su hijo, se enterará de que no es así y suspenderá la boda. Mientras, Kachorra aclarará su problema legal y les contará la verdad de su historia a los hermanos de Bruno y a la tía Bernarda, que partirá para Italia junto a Chichilo (Gino Renni), el chofer convertido en heredero. Claro que antes de irse demostrará que la felicidad hace maravillas cuando ayude a Pierina y los chicos a lograr la reconciliación de Bruno y Kachorra. Cómo será ese momento, habrá que verlo hoy, a las 13, por Telefé. Lo que es seguro es que el personaje de Oreiro elegirá el más colorido y chillón de sus vestidos para darle un toque novedoso al ya gastado "fueron felices y comieron perdices".

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