
Un rodaje muy animado
"Dibu, la película": el film, que lleva al cine el popular ciclo televisivo, exige de sus protagonistas una serie de desafíos técnicos.
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Once de la mañana; tercer día de rodaje de "Dibu, la película", en el kartódromo de Ciudad Evita. La cámara está lista, sobre una grúa, y los extras comienzan a moverse. Atento a la orden de los directores, Germán Kraus se para detrás de la valla, a un costado de la pista, y como si fuera lo más natural del mundo comienza a hablar con una mochila azul, vacía. "Haceme caso Dibu, tenés que tener cuidado con la curva", susurra el actor.
Para los extras, los actores y el equipo de filmación, la escena no tiene nada de absurdo. Y parece que a nadie le sorprendiera que las palabras, los gestos y la mirada de Kraus se dirijan a la nada.
Es que para ellos, acostumbrados a esta historia desde hace casi un año, de verdad no tiene nada de absurdo.
Es más. Al mediodía, en un alto de la filmación, los directores, Carlos Olivieri y Alejandro Stoesse y los actores Kraus y Alberto Anchart, asegurarán a La Nación que "Dibu está" y que ellos lo ven.
Puede ser. Dibu, la creación de Rodolfo Mutuverría, tomó cuerpo en abril del año pasado, cuando empezó a emitirse por Telefé, "Mi familia es un dibujo".
Fue también entonces cuando empezó a crecer la idea de traspasar la pantalla chica para llevar la historia de esta extraña familia al cine. Y hace cinco meses, después de algunas reuniones, el equipo de directores de TV se unió a Patagonik Film para rodar la película que se verá a mediados de julio en el país.
Pero lo cierto es que para cualquiera que no sea parte de la película, Dibu no es más que una ilusión. No aparece en las escenas ni interviene en el ritmo de la filmación. Y su presencia apenas se intuye por la misteriosa voz que sale de la garganta de, la misteriosa también, Cecilia Gispert.
De hecho, el famoso dibujito pelirrojo recién se incorporó al film el sábado último, cuando su creador volvió de vacaciones. Recién desde entonces Mutuverría se sienta, junto a un equipo de 70 dibujantes, a trabajar en la difícil tarea de unir ficción y realidad en una sola película.
Dibu pionero
Así, "Dibu, la película" se tranformará en el primer film argentino que utiliza esta técnica. Algo que ya se vio en el cine con las conocidas producciones de Hollywood, "Quién engañó a Rogger Rabbit" y "Space Jam".
Pero para eso todavía falta. Por ahora, los actores y de directores, de carne y hueso ellos, están en plena tarea de rodaje. Tarea que se extenderá hasta el 9 de marzo, cuando filmen las últimas escenas en la localidad neuquina de San Martín de los Andes.
Justamente allí aparecerá una de las sorpresas del film: "Buji", la nueva integrante animada de la familia Marzoa, que conforman Kraus y Stella Maris Closas; sus tres hijos humanos, Facundo Espinosa, Andrés Ispani y Marcela Kloosterboer, y el abuelo, Alberto Anchart. Así, la presentación de Buji, vía pantalla de cine, servirá para incorporarla luego a la tira televisiva, que comenzará a emitirse nuevamente en abril.
Dibu tuerca
El rodaje en el kartódromo de Ciudad Evita comenzó a las siete de la mañana. A esa hora, con sol a favor, Kraus, Anchart e Ispani empezaron a ensayar la que será una de las principales escenas de la película: la carrera de kártings con Dibu al volante.
De acuerdo a la historia escrita por Ricardo Rodríguez, Pepe, el abuelo y Leo (Kraus, Anchart e Ispani respectivamente) llevan a Dibu en la parlante mochila azul para que espía desde allí una carrera.
Pero una vez en el kartódromo, el dibujito quiere participar, animado por los recuerdos de su padre que alguna vez también corrió. Obviamente, su deseo se transforma en un inconveniente: Dibu no puede aparecer en público, así que habrá que ingeniársela para que el pequeño diablo pueda cumplir su sueño.
Con ese telón de fondo, la escena en el kartódromo transcurrirá entre los inconvenientes que genera la participación de Dibu ( a quien hay que disfrazar para que pueda subirse a un kárting) y la aparición de un vecino competitivo que intentará dejarlo fuera de carrera.
Pero a eso falta sumarle, claro, los inconvenientes que genera trabajar con un personaje ausente. Eso, aunque el equipo de filmación asegure que Dibu está y ellos lo ven.





