
Una historia de conflictos
"Acrobacias del corazón", producción nacional (1999) en colores, presentada por Distribution Company. Hablada en español. Dirección de arte: Santiago Elder. Fotografía: Marcelo Camorino. Música: Leo Sujatovich. Intérpretes: Teresa Costantini, Virginia Innocenti, Gabriel Goity, Cecilia Dopazo, Alejandro Awada, Antonio Grimau y otros. Guión y dirección: Teresa Costantini. Duración: 98 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 16 años. Nuestra opinión: Buena .
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Teresa Costantini demostró, tanto como productora y actriz de cine y de teatro, una notable prolijidad y una concepción aguda para reflejar sus temáticas que, casi siempre, se insertan en los conflictos del hombre frente a las más diversas circunstancias del entorno cotidiano.
Con "Acrobacias del corazón" hace su debut como directora y, basándose en un guión que le pertenece, decidió transitar aquel camino que ya conocía y que, al parecer, tiene muchos puntos de contacto con su vida personal.
Ello no significa que este nuevo aporte a la pantalla grande sea una mera biografía ni que apunte a la simpleza de un feminismo mal interpretado o mal expuesto desde ese lugar.
Por el contrario, el guión que desarrolla aquí Teresa Costantini se transforma con el transitar de sus situaciones. Y lo hace con una cálida mirada a los fracasos, los amores y las dudas de un grupo de personajes que, casualmente o no, tienen como denominador común el competitivo mundo del espectáculo.
Equilibrios y acrobacias
Marisa es una directora de cine que se dispone a rodar su próxima película. Rafael, su actual marido, escribió el relato para Lola, íntima amiga de Marisa, pero Lola queda fuera de carrera y Rafael y Marisa se separan.
Otros personajes se unen a estos conflictos de pareja y, dentro y fuera del set, estos hombres y mujeres deben vencer obstáculos y librar sus batallas entre lágrimas, risas, dolores y cierto sabor amargo de desesperanza. A estos estados emocionales les seguirá algún resquicio de alegría construida con momentos de vida pendientes, de equilibrios y acrobacias.
La trama intenta la emoción. Y la logra en casi todo su desarrollo, a pesar de que el film tiende a un modelo pretencioso que, con figuras circenses y guiños a veces poco claros, desbarranca una historia que contenía todos los aditamentos para acercarse a las fibras más íntimas del corazón.
Con estos puntos, más a favor que en contra, la historia está concebida con absoluta sinceridad, lo que no es poco en el cine argentino, y tuvo en Teresa Costantini a una directora inteligente y sensible y a una actriz de indudable convicción dramática.
No menos interesante es la composición de Virginia Innocenti como esa actriz que debe luchar entre su obsesiva profesión y sus profundas crisis anímicas.Gabriel Goyty, en tanto, demuestra sus excelentes condiciones para el cine, ya que posee un rostro maleable a todos los estados anímicos y una fuerza que manifiesta en cada grande o pequeño gesto.
Excelente elenco
Exacta en su personaje, Cecilia Dopazo reitera su vibración para componer los tipos más disímiles, y Alejandro Awada es un descubrimiento actoral merecedor de más oportunidades en la pantalla grande.
La excelente música, la prolija dirección de arte y la impecable fotografía son sólidos aportes que ayudan a hacer de "Acrobacias del corazón" un film que, pese a cierto aire presuntuoso, deja margen para la calidez y la reflexión en un territorio que no siempre está abierto a esta última.






