
Viaje a las estrellas argentinas
Personaje: William Shatner, el actor que se hizo célebre como el Capitán Kirk de "Star Trek", llega para participar de Fantabaires.
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Después de pisar planetas remotos y fantásticos, conocer las culturas más exóticas y sortear peligros inimaginables, el célebre Capitán James T. Kirk - alias William Shatner- se apresta a aterrizar en Ezeiza.
Aunque nació en Canadá, Shatner es una especie de héroe de ciencia ficción norteamericano. Comandante de la nave Enterprise en los primeros años de la serie "Viaje a las estrellas", es la cara humana -en esto el orejudo señor Spock no le hizo sombra- de un culto sin precedente para un programa de televisión.
Shatner/Kirk llega invitado por la organización de Fantabaires, tercera convención de ciencia ficción, cómics y humor, que desde mañana y hasta el domingo próximo se desarrollará en la Rural. Este actor, director, escritor, productor y hasta cantante pop dará en ese contexto media docena de charlas, saludará a sus fans -conocidos en todo el mundo como trekkies, numerosos también en la Argentina- y firmará autógrafos.
"No suelo ir a muchas reuniones de este tipo. Soy muy cuidadoso antes de aceptar invitaciones. Pero sí he recorrido buena parte del mundo; voy donde la intuición me lo indica", dice Shatner vía telefónica a La Nación en medio de un zumbido que invita a imaginarlo en la sala de turbinas del Enterprise, si tal cosa existiera.
Sentado en realidad en las oficinas de su representante, el actual escritor de libros de ciencia ficción y productor de cine y TV en la misma tónica recuerda aquellos años de travesía: "No teníamos idea de lo que la serie llegaría a ser. De hecho, en un principio no fue ningún éxito. Creo que sólo a mediados de los setenta se convirtió en una especie de fenómeno cultural. Nos dimos cuenta cuando notamos que abuelos y nietos se sentaban juntos a mirar los viejos capítulos".
Justamente, uno de los puntos más curiosos del fanatismo por "Star Trek" es que los episodios originales y más recordados se hayan producido sólo entre 1966 y 1969, mucho después llegaron los dibujos animados, media docena de largometrajes y una remozada tira. Se necesita algo más que buena televisión para que 30 años más tarde haya gente que circule por las calles de Buenos Aires luciendo buzos celestes y negros como los de aquella tripulación. Pero ni siquiera su principal protagonista lo tiene claro: "No sé cuál puede ser el atractivo que haya tocado ese elemento universal en la gente -admite-. No estoy seguro. Debe de ser una combinación de la historia, los personajes, los actores... Y, claro, la mitología. Sí, eso: la mitología."
Sin la pirotecnia de FX que alimentó a la posterior filmografía del género, "Viaje a las estrellas" apostaba al intelecto. "La actual ciencia ficción me encanta. Con la tecnología moderna se pueden hacer efectos especiales increíbles. Pero nosotros no contábamos con nada de eso." Entonces se apoyaban en la historia... "Exactamente, ése era el punto. Nos las teníamos que arreglar con muy poca producción y sin efectos especiales sofisticados. En esas condiciones, las historias necesariamente debían ser buenas, atrapantes."
Tan cautivantes resultaron que algunos de sus consumidores sufren hasta hoy extraños efectos colaterales. "He visto muchas derivaciones insólitas de este culto, pero la más llamativa debe ser el Klingon, un idioma inventado a partir de la serie. Hay profesores y alumnos que enseñan y aprenden a hablarlo, incluso se ha editado un diccionario."
El más trekkie de todos
¿Se considera Shatner un trekkie más? "De alguna manera, diría que sí -responde-. Pero yo me metí en todo esto de una forma en la que nadie más lo hizo. Porque además de actuar en la serie, he escrito varios libros como el Capitán Kirk." Como otra evidencia de la tenue frontera entre ficción y realidad, el actor -que alguna vez grabó un disco con versiones de "Lucy in the sky with diamonds" y "Mr. Tambourine Man"- reconoce que Leonard Nimoy, es decir Spock, es actualmente uno de sus mejores amigos.
-¿Se parece el presente al futuro que anunciaba "Star Trek"?
-Sin duda. Las fotos que llegan de Marte, los avances en medicina, en informática... En muchos puntos, las cosas superan a "Star Trek".
-Entonces es optimista.
-Lo que pasa es que, junto con esos adelantos, también ocurren desastres ecológicos; problemas que si no encaramos entre todos pueden llegar a complicar las cosas gravemente. Este es un tema que me preocupa mucho y del que trato de hablar donde me invitan.
-¿No viaja sólo para saciar la curiosidad de los trekkies?
-Es que de eso se trata lo mejor de "Star Trek": que tiene un mensaje profundo, algo que decir. Siempre fue hecha desde el concepto de que la gente se merece algo más.




