
La fallida ejecución de una mujer condenada a muerte en Tennessee reabre el debate sobre la pena capital en EE.UU.
Christa Pike sobrevivió a dos inyecciones de pentobarbital y quedó en estado crítico; el gobernador suspendió las ejecuciones en el estado y ordenó revisar el protocolo
6 minutos de lectura'


WASHINGTON.- En la noche del miércoles, en la cámara de ejecución de una prisión de Nashville, Christa Pike, una mujer condenada a muerte por un asesinato en 1995, sobrevivió a la aplicación de dos dosis de un fármaco letal: seguía con pulso, consciente y respirando con ronquidos audibles cuando su defensa presentó una moción de emergencia para que fuera trasladada a un centro médico, en un caso que generó conmoción en el estado de Tennessee y que rápidamente se amplificó a nivel nacional con un intenso debate sobre la pena capital en Estados Unidos.
“Nadie quería que sucediera lo que pasó anoche. Es una tragedia, y me resulta profundamente inquietante que esto haya ocurrido en este estado”, lamentó el gobernador de Tennessee, el republicano Bill Lee, que reaccionó al caso con la suspensión este jueves de la aplicación de la pena capital y una orden de revisión de las políticas estatales sobre los procedimientos de ejecución.
Un abogado de Pike, Randy Spivey, quien estuvo presente en el momento en que le fueron administradas las inyecciones letales, informó esta tarde que la mujer está en “estado crítico” y que recibía atención médica vital.
En un dramático relato, Spivey contó que observó cómo el brazo derecho de Pike se tornaba de color púrpura, especialmente tras la segunda dosis. “Tenemos entendido que, en este momento, ella presenta ampollas y quemaduras alrededor de los puntos de inyección”, señaló.
En medio de los interrogantes que suscitó el caso, entre ellos el uso de inyecciones letales con un solo fármaco para cumplir las sentencias de muerte, Lee prometió una investigación exhaustiva para determinar qué fue lo que falló.
Tennessee GOP Governor Bill Lee on the botched execution of Christa Pike: "An investigation will be thorough and it's going to take time. Therefore, the last scheduled execution for this year will not take place. Tennesseans deserve a justice system that's fair." pic.twitter.com/oEOlP53HXD
— TheBlaze (@theblaze) October 1, 2026
“Tomará tiempo. Por lo tanto, la última ejecución programada para este año no tendrá lugar”, dijo el gobernador a los periodistas. “Hay muy pocas respuestas esta mañana y muchas preguntas. Los habitantes de Tennessee merecen algo mejor y nos aseguraremos de que así sea”, añadió.
La fallida ejecución de Pike, de 50 años y condenada a muerte en 1996 después de que un jurado la declarara culpable de un asesinato cometido cuando era adolescente, se sumó a otra situación similar este año en Tennessee, lo que volvió a llevar los focos a las dificultades que enfrentan los estados norteamericanos para llevar a cabo las ejecuciones letales.
“Este hecho es el peor que hemos visto y no se parece a ninguna otra ejecución fallida de la era moderna”, señaló, por su parte, Robin Maher, directora ejecutiva del Centro de Información sobre la Pena de Muerte. “No existe precedente alguno”, añadió.
En 2024, Tennessee adoptó un protocolo de inyección letal de un solo fármaco con el uso de pentobarbital, un potente barbitúrico. Según señalaron los abogados de Pike en un escrito, los funcionarios penitenciarios de la prisión de máxima seguridad de Riverbend le administraron a la mujer dos inyecciones, lo que le causó una “agonía innecesaria”, pero no la muerte.
El Departamento Correccional de Tennessee informó de la suspensión de la ejecución y que Pike había sido trasladada en ambulancia a un centro médico. Hubiera sido la primera mujer ejecutada en ese estado en más de 200 años.
El caso generó una amplia cobertura mediática a nivel nacional, e incluso se pronunciaron la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (Acnudh, por sus siglas en inglés) y la organización Amnistía Internacional (AI).
#UnitedStates: The case of Christa Pike lays bare multiple reasons why the death penalty should be abolished. The prolonged suffering – physical and mental – arising from multiple failed execution attempts is abhorrent, and cruel. And there are key fair trial questions still… pic.twitter.com/BbblY5TLA4
— UN Human Rights (@UNHumanRights) October 1, 2026
“El caso de Pike expone múltiples razones por las que la pena de muerte debería abolirse. El sufrimiento prolongado –físico y mental– derivado de múltiples intentos fallidos de ejecución es abominable y cruel. Y aún persisten preguntas clave sobre un juicio justo sin resolver. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, insta a las autoridades estatales a no llevar a cabo ningún intento adicional de ejecutar a Pike”, señaló el organismo mediante un comunicado.
“Nos preocupa también el aumento en el número de ejecuciones en Estados Unidos. La pena de muerte no tiene cabida en ninguna sociedad”, agregó.
De los 50 estados que componen el país, en 27 se aplica la pena de muerte, mientras que en 23 fue abolida. Desde 1976, fueron ejecutadas 1682 personas en Estados Unidas, con Texas como el lugar que aplicó más veces el pena capital: 602.
Tennessee’s botched attempt to execute Christa Pike, as witnessed by her attorneys, demonstrates why the death penalty truly is the ultimate cruel, inhuman and degrading punishment.
— Amnesty International USA (@amnestyusa) October 1, 2026
All execution methods are inhumane and unacceptable.
The death penalty must be abolished,…
“El intento fallido de Tennessee de ejecutar a Pike, tal como lo presenciaron sus abogados, demuestra por qué la pena de muerte es verdaderamente el castigo más cruel, inhumano y degradante. Todos los métodos de ejecución son inhumanos e inaceptables. La pena de muerte debe ser abolida, en todas partes”, reclamó la división norteamericana de AI.
En la última década, el temor al dolor que provoca la inyección letal y a la posibilidad de que surjan complicaciones llevó a varios reclusos del corredor de la muerte en Tennessee a optar, en su lugar, por morir electrocutados, remarcó el diario The New York Times. Es uno de los pocos estados donde se empleó la silla eléctrica en años recientes.
La ley permite que los reclusos condenados antes de 1999 elijan esta alternativa frente a la inyección letal, que es el método principal aplicado por las autoridades penitenciarias en Tennessee. Desde 2018, cinco personas optaron por la silla eléctrica.
Uno de los abogados de Pike, Stephen Ferrell, de la organización Federal Defender Services, reiteró el pedido de que se conmute la pena de su clienta, al tiempo que señaló que su equipo legal tuvo dificultades para comunicarse con la oficina del gobernador y con la Corte Suprema de Tennessee. “Las demoras fueron constantes. Nos mantienen a oscuras y en la incertidumbre”, denunció.
El caso de Pike
Pike tenía 18 años en enero de 1995 cuando ella, su novio, Tadaryl Shipp (de 17 años), y un tercer acompañante atrajeron a Colleen Slemmer —una compañera de estudios de 19 años del centro de formación profesional Job Corps, en Knoxville— a una zona boscosa, donde la torturaron y asesinaron con un cutter.

Pike y Shipp confesaron el asesinato y ambos fueron condenados por homicidio en primer grado, en marzo de 1996.
En su momento, los abogados de Pike intentaron sin éxito detener su ejecución, con argumentos que incluían su edad en el momento del crimen, antecedentes de abuso sexual infantil y una enfermedad mental no tratada.
El miércoles, el día en que se llevó a cabo la fallida ejecución, la Corte Suprema norteamericana había anulado una suspensión de última hora dictada por un tribunal inferior.
1
2Oficial y confirmado: Estados Unidos frenó el fin del TPS salvadoreño y mantiene en vilo a unos 200.000 inmigrantes
- 3
Confirman elecciones 2027 en El Salvador y Bukele podría ser reelegido en una votación que EE.UU. mira de cerca
4Demócratas vs. republicanos: quién ganó el debate por la gobernación de California en la previa de las elecciones 2026
