Valentina Sanz, argentina detenida por el ICE en California: “Pasé 26 días en la cárcel”
Valentina Sanz permaneció más de un mes en una cárcel tras intentar extender su estadía en EE.UU.; donde denunció condiciones precarias y malos tratos en prisión
3 minutos de lectura'

Una argentina de 29 años vivió una pesadilla tras ser detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés). Valentina Sanz, quien viajó originalmente con una visa de turista, decidió permanecer más tiempo del permitido. En una entrevista con LN+ narró su experiencia en prisión.
Cómo fue el arresto de Valentina Sanz, la argentina detenida por el ICE
La detención ocurrió el 23 de julio en el aeropuerto de San Francisco, durante una escala cuando regresaba de Nueva York tras asistir a la final del Mundial 2026 junto a sus amigos. Los agentes la interceptaron, le exigieron su pasaporte y la trasladaron a un centro de detención en el desierto de Mojave, California.

Sanz relató que el procedimiento resultó traumático desde el primer instante. “Me esposaron las manos, me pusieron en una silla de ruedas, me taparon con una manta y me sacaron del aeropuerto”, precisó la joven sobre el momento de su captura. Según su testimonio, durante los trámites iniciales, los oficiales se negaron a realizar las gestiones en español, a pesar de que ella solicitó comprender los documentos legales. Posteriormente, la trasladaron a una comisaría donde le quitaron sus pertenencias y la encerraron en una celda durante el proceso de ingreso.
Durante los 26 días de encierro, Valentina enfrentó dificultades para comunicarse con sus seres queridos. Un fallo técnico en el sistema de llamadas telefónicas le impidió contactar a su familia o al consulado argentino durante casi una semana. La joven debió recurrir a la solidaridad de otras detenidas para conseguir crédito y tiempo para sus comunicaciones. Respecto a las condiciones de vida, la argentina denunció que el agua del grifo resultó no potable y que las detenidas debían derretir hielo para hidratarse. Además, calificó la calidad de la comida como deplorable y aseguró que, en ocasiones, los alimentos estaban en mal estado.
Valentina Sanz eligió la salida voluntaria para abandonar EE.UU.
La joven insistió en todo momento ante las autoridades sobre su voluntad de abandonar Estados Unidos por sus propios medios. “Yo puntualmente desde que me agarraron dije que me quería ir, que no quería poner abogados, que no estaba interesada en pelear nada, pero me denigraron”, sostuvo.
La argentina denunció que el sistema migratorio es un negocio
Para Sanz, el sistema migratorio funciona como un negocio diseñado para extraer dinero a los detenidos a través de costos elevados en productos básicos y servicios dentro del centro. Su percepción sobre la detención migratoria cambió de forma radical tras esta experiencia, la cual describió como un plan orquestado para humillar a las personas.

La resolución de su caso llegó tras ser procesada bajo su ciudadanía italiana, que utilizó para ingresar al país. Las autoridades le dieron a elegir entre permanecer detenida un mes más para ser deportada a Argentina o aceptar el traslado a Europa. Ella optó por la segunda alternativa y días después regresó a Buenos Aires. La justicia estadounidense le impuso una restricción de diez años para volver a solicitar una visa de ingreso. Hoy, Valentina descarta cualquier intención de regresar a trabajar o vivir en ese territorio.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
- 1
2A un año y medio de su separación de Darío Cvitanich, Chechu Bonelli reveló: “Llegué a ir a terapia cuatro veces por semana”
- 3
“Marcha de la bronca”: la izquierda se moviliza a Plaza de Mayo y pide un paro general para “derrotar a Milei”
- 4
La fiscalía rechaza partir en dos el juicio de Cristina y Máximo Kirchner porque sospecha que puede debilitar la condena
