
Abuso
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NUEVA YORK.– La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, designó a la oficina de la fiscal general del estado, Letitia James, como fiscal especial para supervisar la investigación sobre la denuncia de una mujer que aseguró haber sido violada en grupo en una fraternidad de la Universidad de Cornell.
La mandataria justificó la decisión al afirmar que había perdido la confianza en la capacidad del fiscal de distrito local para conducir el caso y anunció que, desde ahora, la pesquisa quedará bajo la órbita de James. El anuncio se produjo el jueves, un día antes de que ambas funcionarias brinden una actualización sobre la investigación.
Tonight, I signed an executive order appointing Attorney General Letitia James as special prosecutor in the Cornell sexual assault case.
— Governor Kathy Hochul (@GovKathyHochul) October 2, 2026
New information has raised serious questions about how this case was handled, and I’ve lost faith in the Tompkins County DA’s ability to… pic.twitter.com/R1YvXc3TPa
Hochul dijo que tomó la medida después de conocer “detalles preocupantes” sobre la forma en que las autoridades manejaron inicialmente las acusaciones. Entre ellos, cuestionó que el fiscal de distrito hubiera cerrado el caso sin que se entrevistara a la denunciante ni, según sostuvo, a otras personas involucradas en el presunto ataque.
“¿En qué mundo el fiscal de distrito ni siquiera entrevista a la joven, ni a ninguna otra persona involucrada, ni siquiera solicita la transcripción completa?”, dijo Hochul. “Esta mujer, esta joven, ya había soportado algo que es absolutamente indescriptible. Y luego, a cada paso, fue defraudada por personas e instituciones que tenían la obligación de protegerla”.
“No permitiré que nadie esconda este caso debajo de la alfombra”, agregó.
La gobernadora también apuntó contra el Departamento de Policía de la Universidad de Cornell, al que acusó de no haber transmitido íntegramente a los fiscales el relato de la mujer.
“Después de que esta joven se presentó, habló con la policía. Pasó horas con ellos y les contó exactamente lo que le había sucedido. Y, según nuevos informes, no podría haber sido más clara al decir que estaba 100% segura de que había sido violada”, afirmó Hochul. “Sin embargo, sorprendentemente, esas palabras nunca aparecieron en el informe que la policía de Cornell envió a los fiscales”.
El caso había sido cerrado inicialmente en 2024 sin que se presentaran cargos. Sin embargo, el mes pasado la mujer presentó una demanda civil y el fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, decidió reabrir la investigación penal. Desde entonces, su actuación quedó bajo creciente escrutinio por las críticas a la rapidez con la que había dado por terminada la pesquisa original.
Con la intervención dispuesta por Hochul, la fiscal general supervisará ahora la investigación y, si considera que existen elementos suficientes, podrá presentar las pruebas ante un gran jurado.
“La joven que está en el centro de este caso merece saber que cada hecho será examinado y que se buscará hacer justicia”, afirmó la gobernadora en un comunicado.
El episodio provocó conmoción en el campus de Cornell, una de las universidades de la Ivy League, y volvió a poner bajo la lupa la respuesta de las instituciones académicas frente a las denuncias de agresión sexual.
La mujer, identificada como Jane Doe en los documentos judiciales, informó a la policía del campus en noviembre de 2024 que había sido víctima de una agresión sexual. Más tarde también relató lo ocurrido a investigadores internos de la universidad, en el marco del proceso disciplinario de Cornell.
En una demanda presentada contra siete miembros de una fraternidad, la propia universidad, la fraternidad Chi Phi y otras personas, la mujer sostiene que le suministraron drogas y alcohol y que posteriormente fue sometida a actos sexuales por varios hombres mientras se encontraba parcial o completamente incapacitada.
Según la presentación judicial, uno de los integrantes de la fraternidad envió un mensaje por redes sociales a otros miembros para advertirles sobre lo que estaba ocurriendo e invitarlos a participar.
Los abogados de dos de los hombres mencionados en la demanda rechazaron las acusaciones contra sus clientes. Uno de ellos aseguró que su defendido no participó en ninguna agresión sexual y otro sostuvo que su cliente ni siquiera había tocado a la mujer.
Agencias AP y Reuters




