
Trump, Zelensky y Netanyahu despiden al influyente senador Lindsey Graham en Washington
Los restos del fallecido legislador republicano fueron llevados al Capitolio y a la Catedral Nacional de Washington en el comienzo de los homenajes a su memoria
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WASHINGTON.– El senador Lindsey Graham, hijo de propietarios de salones de billar que llegó a convertirse en uno de los políticos más influyentes de su generación, fue reconocido este martes como un servidor público “audaz” y un “genuino estadounidense” durante los servicios conmemorativos en su honor en Washington.
Los restos de Graham llegaron al Capitolio, donde sirvió durante más de 30 años como un artífice de acuerdos que hablaba y reía y presionaba a sus colegas para que actuaran. Su féretro, cubierto con la bandera, fue llevado al interior por un equipo de las Fuerzas Armadas, en reconocimiento a su servicio militar.
Tras ello seguía un funeral en la Catedral Nacional de Washington con legisladores y líderes extranjeros, testimonio de su estatura en el escenario global.
“Lindsey era una figura imponente”, afirmó el líder de la mayoría del Senado, John Thune, y añadió que “no había nadie más capaz de hacer reír a toda una sala”. “Espero con ansias los días en que nos hagas reír a todos otra vez”, expresó Thune, conteniendo las lágrimas.
El presidente Donald Trump, el líder ucraniano Volodimir Zelensky y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu fueron de la partida en el funeral de Estado de Graham, un guiño al papel de Graham como uno de los principales creyentes en el poder de Estados Unidos y de su Ejército para intervenir en los problemas del mundo.
Graham murió repentinamente el 11 de julio en su casa de Washington por una probable rotura aórtica, según hallazgos preliminares. Acababa de regresar de un vertiginoso viaje a Ucrania y a una cumbre de la OTAN en Turquía, donde celebró su cumpleaños. Tenía 71 años. El miércoles será el sepelio en su natal Carolina del Sur, en tanto la Base Conjunta Charleston será rebautizada en su honor.
El vicepresidente JD Vance lo describió en las ceremonias de este martes como una figura audaz “que irrumpió con brío en el Senado” a quien era imposible no apreciar. “Un genuino estadounidense”.
Elegido por primera vez al Congreso en 1994, rápidamente ganó notoriedad como uno de los encargados del proceso de juicio político al presidente Bill Clinton, y fue elegido al Senado en las elecciones de 2002.
Allí, forjó una alianza con el senador John McCain, republicano por Arizona, y el senador Joe Lieberman, independiente por Connecticut, en lo que se convertiría en los “tres amigos” que recorrían el mundo centrados en asuntos de seguridad nacional.
Camaleón político
Durante décadas, Graham estuvo en el centro de la acción –miembro de prácticamente cada “pandilla” bipartidista en el Congreso– con una capacidad implacable para cambiar de forma y adaptarse a las realidades políticas, particularmente cuando se trataba de Trump.
Quizá en ningún lugar quedó tan a la vista la destreza política de Graham como cuando navegó su relación intermitente con Trump. Graham lo había denunciado como un “chiflado no apto para el cargo” cuando ambos fueron rivales al inicio de las primarias de 2016.
Una vez que Trump fue elegido, Graham se fue ubicando gradualmente junto al nuevo presidente, hasta que Trump azuzó a la multitud que asaltó el Capitolio el 6 de enero de 2021, intentando revertir la elección de Joe Biden.
“Era un gran político y un verdadero caballero. Al principio nuestra relación fue un poco complicada porque él competía por la presidencia en 2016. Empezamos con algunas fricciones, pero con el tiempo el vínculo se hizo cada vez más fuerte", afirmó Trump este martes en una entrevista.
El mandatario aseguró que con los años ambos desarrollaron “una gran amistad” y describió a Graham como “prácticamente un miembro de la familia”.
Trump también destacó el firme respaldo que el senador brindó durante años a las Fuerzas Armadas y bromeó sobre su perfil marcadamente intervencionista en política exterior.
“Lindsey nunca vio una guerra que no le gustara. Le gustaban las guerras, la verdad. Era muy apasionado en ese aspecto. Yo construí un Ejército fuerte y él me ayudó. Lo fortalecimos durante mi primer mandato y todavía hoy seguimos utilizándolo", sostuvo.
El presidente elogió además la capacidad de Graham para tender puentes entre legisladores y construir consensos, una cualidad que, dijo, contribuyó a consolidar su influencia en el Senado durante décadas.
Según informó The Washington Post, la muerte repentina del senador provocó un fuerte impacto emocional en Trump. De acuerdo con fuentes cercanas a la Casa Blanca citadas por el diario, el mandatario preguntó en reiteradas ocasiones a sus asesores si la intensa agenda de viajes de Graham pudo haber influido en su fallecimiento.
La desaparición del senador ocurrió, además, poco antes del segundo aniversario del intento de asesinato sufrido por Trump durante un acto de campaña en Butler, Pensilvania, un episodio que reforzó las reflexiones del presidente sobre la fragilidad de la vida y el paso del tiempo.
Días antes de su muerte, Graham había conseguido el respaldo de Trump para una propuesta bipartidista para imponer sanciones a Rusia por la guerra en Ucrania, uno de los esfuerzos más contundentes de Estados Unidos hasta ahora para obstaculizar la capacidad del presidente ruso Vladimir Putin de prolongar el conflicto.
Agencias AP y ANSA



