
Un ataque a una mezquita en San Diego dejó cinco muertos, entre ellos dos tiradores
Las autoridades creen que los agresores eran adolescentes y analizan el caso como un posible crimen de odio
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SAN DIEGO.– Un tiroteo en el Centro Islámico de San Diego, la mezquita más grande del condado, dejó este lunes un saldo de cinco muertos, entre ellos los dos presuntos atacantes, en un hecho que las autoridades investigan como un posible crimen de odio.
El jefe de policía de San Diego, Scott Wahl, informó en una conferencia de prensa que tres hombres fueron asesinados durante el ataque y que los dos sospechosos también murieron. Según explicó, ambos sospechosos tendrían 17 y 19 años. Wahl sostuvo además que las autoridades no detectaron ninguna otra amenaza vinculada al episodio.
El jefe policial afirmó ante los periodistas que el hecho se está investigando como un crimen de odio debido al lugar donde ocurrió.
Wahl señaló además que las autoridades manejan la hipótesis de un crimen de odio “hasta demostrar lo contrario”. Según explicó, la policía recibió los primeros reportes sobre un tirador activo alrededor de las 11.43 de la mañana, hora local, y los primeros oficiales llegaron al lugar en apenas cuatro minutos.
El jefe policial describió la situación como una escena “extremadamente caótica” y señaló que entre 50 y 100 agentes participaron del operativo.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar, los agentes encontraron a tres personas muertas fuera del edificio principal del centro islámico.
CNN informó, citando a un funcionario de la mezquita, que una de las víctimas fatales sería un guardia de seguridad del complejo religioso.
Wahl afirmó además que el guardia desempeñó un “papel decisivo” durante los primeros momentos de la emergencia y consideró que, gracias a su intervención, el ataque “podría haber sido mucho peor”.
Casi al mismo tiempo, la policía también recibió denuncias sobre disparos en calles cercanas al complejo religioso.
El ataque ocurrió en el campus del Centro Islámico de San Diego, ubicado a unos 14 kilómetros al norte del centro de la ciudad.
El complejo se encuentra en Clairemont Mesa East, un barrio residencial cercano a la costa.
Funciona tanto como institución religiosa como establecimiento educativo. Allí opera la Escuela Al Rashid, que, según el sitio web del centro, ofrece cursos de idioma árabe, estudios islámicos y enseñanza del Corán.
Además de las víctimas fatales, también se disparó contra un jardinero que trabajaba en la zona, aunque sobrevivió al episodio, indicó la policía.
Poco después del ataque, los agentes localizaron un vehículo detenido en medio de la calle en el bloque 3800 de Hatton Street, a varias cuadras del centro islámico. Dentro del automóvil encontraron muertos a dos hombres, quienes, según las autoridades, serían los presuntos autores del tiroteo.
Las imágenes difundidas por canales de televisión desde helicópteros mostraron a más de una docena de niños tomados de la mano, mientras personal de emergencia los guiaba fuera del estacionamiento del centro islámico. La zona quedó rodeada por decenas de vehículos policiales y equipos de seguridad.
El imán Taha Hassane, director del centro, difundió un mensaje en video a través de Facebook en el que confirmó que había víctimas mortales, aunque aclaró que la situación ya estaba bajo control.
Todos los niños, el personal y los profesores están a salvo y fueron evacuados del edificio, aseguró Hassane. Luego pidió a la comunidad mantenerse alejada del lugar. “Queremos que todos se mantengan alejados del Centro Islámico de San Diego. Permaneceremos cerrados por el resto del día”, señaló.
“Manténganse a salvo, quédense en casa y recen mucho”, agregó el líder religioso.
Más tarde, Hassane declaró ante los medios que el centro islámico “nunca había vivido una tragedia así”.
“Es indignante atacar un lugar de culto”, afirmó. “La gente viene aquí para rezar, aprender y celebrar. No solo vienen musulmanes; tenemos personas de todos los ámbitos de la vida”.
La oficina del gobernador de California, Gavin Newsom, informó que el mandatario seguía de cerca el desarrollo de la situación.
El FBI informó que investiga el posible motivo del ataque. Mark Brimley, agente especial de la oficina de San Diego, afirmó que la agencia estaba “evaluando meticulosamente la situación” y que utilizará “todos los recursos necesarios” para esclarecer lo ocurrido.
Brimley pidió además a la población compartir cualquier información útil para la investigación y señaló que el FBI habilitó una línea digital para recibir imágenes y material audiovisual vinculados al ataque.
“Ninguna comunidad debería atravesar un hecho tan trágico”, afirmó el funcionario.
El gobierno estatal agradeció el trabajo de los equipos de emergencia y pidió a la población seguir las indicaciones de las autoridades locales.
“Estamos agradecidos con los socorristas que acudieron a la escena y trabajan para proteger a la comunidad”, indicó la oficina de Newsom.
El sitio web del Centro Islámico de San Diego define a la institución como un espacio dedicado no solo a la población musulmana, sino también al trabajo conjunto con la comunidad en general para “servir a los menos afortunados, educar y mejorar nuestra nación”.
En el lugar se realizan cinco oraciones diarias y también se organizan actividades sociales y comunitarias junto a organizaciones y personas de distintas religiones.
El ataque ocurrió además durante el primer día de Dhul Hijjah, uno de los períodos más sagrados del calendario islámico.
Agencias Xinhua, Reuters y diario The Washington Post




