Qatar 2022. Poca pasión, dudas por los derechos humanos y sospechas de corrupción: cómo será el Mundial para hombres
Su elección como sede fue polémica y los problemas continuaron con las obras. Con qué se encontrarán quienes sigan a la Scaloneta hasta Medio Oriente
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El fútbol siempre fue pasión. En la Bombonera que hace temblar el suelo bajo tus pies y en una mesa de café cuando la efervescencia tumba un vermú. Termómetro social. Vía de escape de las emociones colectivas. Unión en las diferencias y quiebre en otras similitudes. El Mundial es ese hito insoslayable donde todo se hace pelota.
La próxima Copa tendrá lugar por primera vez en el mundo árabe, en un país ajeno a los ajetreos futbolísticos y cuya selección nunca participó de una competencia de este calibre. Esta Copa bate récords en inversiones y se configura en el que será el Mundial más caro de la historia. Once mil millones de dólares costó el de Brasil 1998; el de Estados Unidos de 1994, 30 millones. En Rusia se invirtieron 10,7 mil millones. Qatar, en tanto, ha calculado inversiones de 200.000 millones de dólares solo hasta el momento en que el balón empiece a rodar. Un informe de la consultora Deloitte dio a conocer que más de 140 mil millones se destinaron a la modernización de la infraestructura de transporte. Las plazas hoteleras rondan las 100 mil, pero espera una afluencia de 1,4 millones de personas, de modo que la Autoridad de Turismo de Qatar invirtió cerca de US$20 mil millones en infraestructura turística.

Como una Brasilia de los nuevos tiempos y pensada bajo la proyección qatarí, Luisail City se ha convertido en una ciudad en construcción lista para albergar parte de la actividad futbolística y con la intención de ser megaproyecto de la ciudad inteligente más grande del mundo. Recolección Neumática de Residuos, planta de tratamiento y manipulación de aguas residuales, un nuevo sistema de refrigeración subterráneo (por donde corren el resto de los servicios), ahorrará 65 millones de toneladas de CO2 al año, 40% del total de especies de vegetación nativa distribuidas en 3,5 millones de metros cuadrados, transporte acuático con 1200 amarraderos, sistema park and ride, una infraestructura integrada de TIC (tecnología de la información y las comunicaciones) incluye wi-fi en toda la ciudad y una red de fibra óptica.
La responsable de Luisail City es Qatari Diar, una compañía de bienes raíces establecida por la autoridad de inversión de Qatar. A 15 kilómetros de Doha, la capital del país, fue establecida por el jeque Jassim bin Mohammed Al Thani, el fundador del Estado de Qatar, quien construyó allí el castillo de Lusail. Es en esta ciudad donde tendrá lugar la apertura y la final de la Copa del Mundo en el nuevo estadio con 86.000 asientos. Según los arquitectos, la grada continua que se ha diseñado es comparable con la icónica The Kop, de Liverpool. Aunque se prometió que todos los estadios tendrán aire acondicionado, se optó por desplazar el torneo a fechas de menor temperaturas.
“Este es un Mundial exótico –opina Claudio Destéfano, periodista especializado en negocios y marketing deportivo–. Primero, por la fecha: noviembre-diciembre. Segundo, por el país en que sucederá, al que la mayoría de la gente que viajará no conoce, lo que agrega un atractivo adicional. Tercero, porque los estadios están cerca entre sí, con lo cual uno puede ir a ver partidos de la Argentina y, tal vez, al otro día, otro. Será un Mundial más activo, tal vez menos turístico, pero más futbolero”.

Corría 1924. La selección uruguaya regresaba ostentando su buena perfomance en los Juegos Olímpicos y Argentina le ofreció un partido de festejo en la cancha de Sportivo Barraca. Los locales ganaron por un gol de Cesáreo Onzari, jugador de Huracán a partir de un tiro de esquina. Nacía el gol olímpico, el mismo que los contrarios calificaron de afortunado, porque el balón había sido ayudado por el viento. Una variable que no siempre sopló a favor de Qatar, cuestionado como destino de la futura Copa del Mundo. Muchas versiones indican que no fueron buenos vientos los que empujaron las gestiones.
El documental, presentado en octubre pasado por Discovery+, The Men Who Sold The World Cup (El hombre que vendió la Copa del Mundo) expone entrevistas con el expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, y el presidente del equipo de la candidatura de Qatar y hoy secretario general del Comité de Organización y Legado de Qatar 2022, Hassan Al Thawadi, con un oficial de inteligencia británico empleado como espía por el equipo de candidatura de Inglaterra para la Copa Mundial 2018, Chris Steele, de 57 años, que fue agente del MI6 en Moscú y dirigió la oficina de Rusia en Londres de 2006 a 2009. Según estas versiones, que en octubre de 2021 publicó como adelanto el Daily Mail, se produjo una connivencia entre Rusia y Qatar por la que ésta invertiría miles de millones en un acuerdo para desarrollar campos petroleros en la península rusa de Yamal, y que las dos naciones harían lo necesario para obtener apoyo mutuo para las candidaturas de las sedes de las Copas del Mundo de 2018 y 2022, respectivamente.
Un viernes en Zúrich a principios de diciembre de 2010, los 22 votantes que componían el Ex Comité Ejecutivo (ExCo) de la FIFA votaron que la Copa del Mundo de 2018 se hiciera en Rusia y la de este año, en Qatar. La alerta internacional sobre los supuestos manejos en esa votación hizo caer al ExCo. Según el propio Steele, ninguna candidatura resultó indemne a la corrupción instalada: ni Inglaterra de 2018 ni la de España-Portugal para el mismo año ni la de Corea del Sur para 2022 ni la de Australia.

El exagente del FBI, Michael Gaeta, localizó pruebas que incluyen detalles de transferencias electrónicas de millones de dólares que se aportaron a la causa estadounidense en 2020. Estas investigaciones harían caer al propio Blatter, quien declaró su sorpresa al descubrir a Qatar como ganador de los derechos para 2022. Consultado por su apreciación sobre los sobornos, en conferencia de prensa respondió: “No sé si pagaron, porque no tengo detalles, pero en el fútbol, para llegar al Mundial, todo es posible”. Aunque fue expulsado de la FIFA en 2015 y definitivamente del mundo del fútbol al comprobarse un pago de 1,3 millones de libras esterlinas (algo más de 1,6 millones de dólares) a Michel Platini, entonces director de la UEFA, no fue declarado culpable de irregularidades en torno de los debates sobre la calificación de las sedes de las Copas del Mundo.
Esas expresiones de corrupción en la FIFA y aledaños no es una sombra nueva. Destapado por el FBI, un escándalo de colisiones entre funcionarios de los órganos constitutivos de la entidad en América del Sur (CONMEBOL), América del Norte, Central y el Caribe (CONCACAF) y líderes de marketing deportivo mostró que los primeros aceptaron hasta 150 millones de dólares en sobornos para la cobertura de derechos de transmisión. “Ningún funcionario en esta investigación parecía preocuparse por el daño que se le estaba haciendo a un deporte que millones de personas en todo el mundo veneran. El único lado positivo es que el dinero ahora ayudará a las personas desfavorecidas que lo necesitan, no a los ejecutivos adinerados que solo querían enriquecerse”, dijo el subdirector a cargo de la oficina local del FBI en Nueva York, Michael J. Driscoll, en una declaración oficial del Departamento de Justicia. Una visión que preanunciaba lo que se gestaba.

Un cargo omitido en esa investigación fue la selección de la sede de la Copa Mundial. La explicación se escudó en que las supuestas transacciones en la elección no involucran a las instituciones bancarias de los Estados Unidos. Entre 1984 y 2004, las sedes de los campeonatos se seleccionaron por separado, cada una con seis años de antelación, una excepción que llegó cuando en el mismo proceso, la autoridad al Comité Ejecutivo de la FIFA decidió elegir la sede de las dos ediciones posteriores en el mismo 2010. Todos los lugares recibieron una calificación de bajo riesgo, excepto Rusia (calificada como de riesgo medio), Qatar (alto); justamente los dos países elegidos para las copas subsiguientes.
Las versiones de corrupción no fueron los únicos problemas que oculta la pelota como un eclipse sobre el fútbol. Lise Klaveness, directora de la Asociación Noruega de Fútbol, sugirió a menos de un año de la realización de la Copa, que la FIFA “debía actuar como un modelo a seguir sobre los derechos humanos y otras cuestiones morales”, haciendo referencia a la entonces reciente invasión rusa de Ucrania. Estas declaraciones concordaron con el anuncio oficial de Gianni Infantino, actual presidente de la FIFA, de su postulación para la reelección por un nuevo mandato, seguido por el detalle de 7000 millones de dólares en ingresos para el ciclo contable 2019-2022, gran parte provenientes de los ingresos por televisión y marketing de la próxima Copa.
Klaveness acusó de “vacilante” a la FIFA en sus decisiones frente a la ausencia de garantía de los derechos de las personas homosexuales y transgénero (la homosexualidad es ilegal en Qatar) y de los trabajadores migrantes heridos o que murieron en la construcción de las obras pre Mundial. Durante las competencias clasificatorias, varias selecciones exhibieron mensajes reivindicatorios de esas irregularidades. Los jugadores de los Países Bajos llevaron camisetas con la frase El fútbol apoya el cambio. La selección de Noruega aportó lo suyo con una inscripción que indicaba Derechos humanos. Dentro y fuera del campo. Alemania y Dinamarca presentaron sendas protestas.
Un informe de Amnistía Internacional de hace un año acusó a Qatar de no investigar las muertes de trabajadores migrantes durante las obras para la Copa. The Guardian estimó en 6500 el número de muertos en estas condiciones. Desde fuentes oficiales sugieren que, si bien se produjeron decesos (informan algo más de 30), se trata para ellos de un margen de accidentes dentro del patrón estándar para este tipo de obras. El país anfitrión, bajo las presiones internacionales, dio la bienvenida al público LGBT+. Fatma Al-Nuaimi, directora ejecutiva de comunicaciones del comité supremo de Qatar para la organización del torneo, en un comunicado oficial informó: “Es un torneo para todos, y donde todos serán bienvenidos”.

Al-Thawadi hizo pública su consideración de que gran parte de las críticas han sido injustas. En su país se ha cambiado el sistema laboral (antes los empleadores podían impedir que los trabajadores migrantes abandonaran el país o cambiaran de trabajo) y también se ha impuesto un salario mínimo. Infantino, a consultas de LA NACION revista, indicó a través de su oficina de prensa que “Qatar ha logrado avances en seis años que en otros países han tomado décadas y organizará la mejor Copa del Mundo de la historia”. El actual cabeza de la FlFA es abogado, de origen suizo-italiano y tiene 52 años. Previamente fue secretario general de la UEFA.
Por su parte, la Oficina Central de Lucha contra la Corrupción y las Infracciones Financieras (Oclciff) de Francia se encuentra investigando los sucesos ocurridos en el Palacio de los Elíseos el 23 de noviembre de 2009, nueve días antes de la votación, en una cena que reunió: al entonces presidente de ese país, Nicolás Sarkozy; a Joseph Blatter, presidente de la FIFA en dicha fecha; el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, quien se convirtió en emir de Qatar tras la abdicación de su padre, el jeque Hamad, en 2013; el primer ministro de aquellos años en Qatar, Hamad bin Jassim al Thani, y Michel Platini, en ese instante a cargo de la UEFA. De hecho, en noviembre pasado, Blatter, actualmente de 86 años, fue citado para comparecer en dicha causa. Infantino, en tanto, dice: “Gracias a la intervención de 2015, hemos podido cambiar de una organización tóxica en ese momento a un organismo rector del deporte mundial altamente estimado y confiable”
La pelota no se mancha
En medio de los tironeos políticos y económicos y los intereses que son empuñadura de la daga deportiva para sus batallas, aquella frase de Diego Maradona en la despedida de su carrera futbolística en 2001 en La Bombonera, reverdece lo que los hinchas desean creer: “El fútbol es el deporte más lindo y más sano del mundo. Porque se equivoque uno, no tiene que pagar el fútbol. Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”. Es que, para muchos, el fútbol es, aunque le pesara a Jorge Luis Borges, mucho más que “once jugadores contra otros once corriendo detrás de una pelota”.

Los buscadores de internet están dando cuenta de las cercanías del evento. En Pinterest, por ejemplo, las búsquedas de selección argentina de fútbol crecieron 1080% localmente en un año. En YouTube, el promedio de visualizaciones diarias de videos relacionados con el fútbol en la región aumentó más del 50% en los últimos 12 meses. Para las búsquedas en Google sobre la Copa Mundial de Fútbol, Argentina es el tercer país del planeta donde se registra mayor interés de la obtención de información.
Dueño de su propia productora, desde la que hace televisión, radio, organiza eventos deportivos y la comunicación de El Klub, el emprendimiento de e-sports de Sergio Kun Agüero, Maxi Palma, una de las caras de ESPN, cree que “hacía tiempo que una Selección no ilusionaba tanto como esta. Creo que la Copa América fue el punto de inflexión para gran parte que los aficionados nos sintamos parte de este proceso. Hasta el propio Scaloni se ha ganado un lugar importante en el equipo, la Scaloneta se convirtió en trending topic”.
Coincide con él Nicolás Sallustro, responsable de marketing de New Rita, la distribuidora local de las figuritas Panini. “El buen resultado de la Copa América, el buen funcionamiento del equipo y la calidez del grupo de la Selección tiene al país expectante. Eso impacta directamente en nuestra colección, donde grandes y chicos quieren llevar el álbum bajo el brazo”.

Entre las ganas de tener ganas y las reales, se ubica Marc Terradas, delegado del LaLiga Cono Sur, catalán radicado en Buenos Aires: “El Mundial adopta su forma según cómo se lo viva. Es un evento donde cada país muestra con orgullo sus peculiaridades, lo que no solo afecta al fútbol, culturalmente te apetece más o menos según el sitio donde se dispute. En Europa, el Mundial es importante cuando llega, pero no se vive con tanta emoción como se vive en Sudamérica”. Sponsor de la Selección, desde el Grupo Sancor Seguros suponen que viniendo de una pandemia que golpeó tan fuerte “este Mundial tiene cierto sabor a revancha –afirma Gabriela Marchisio, gerenta de clientes y marketing–, no solo desde lo deportivo, sino en recuperar eso que nos caracteriza como argentinos y que durante muchos meses dejamos de lado”. Con algo de mesura, Marcelo Romero, gerente de marketing de Newsan, propietario de la marca Noblex, también patrocinador del combinado local, argumenta que “luego de 28 años, la Selección argentina pudo conquistar la Copa América y eso generó un cambio de humor”.
Hassan Al Thawadi, a través de la oficina de prensa de Qatar, refiriéndose a la pasión de este Mundial, dijo a LA NACION revista: “Antes de que Qatar organizara esta Copa, en el mundo no entendían lo que la cultura del fútbol significa para la gente árabe y del Medio Oriente. Con certeza van a encontrar personas que comparten esa pasión y esto va a generar una gran hermandad”.
La Selección conducida por Daniel Pasarella salía de una derrota en Quito por 0-2. Era el 2 de junio de 1996. En la conferencia de prensa, el técnico regaló una de las tantas frases célebres del fútbol local: “La pelota no dobla, así no podemos jugar”. Años después, científicos comprobaron bajo el concepto del efecto Magnus que la densidad del aire sobre la trayectoria de una pelota de fútbol pateada con chanfle efectivamente reduce su curvatura.
Aunque en Qatar no se tendrá esa controversia, habrá otras que han llevado a reorganizar fechas y horarios. Por primera vez, la Copa Mundial no se jugará en el verano europeo. Jugar en Qatar durante el tradicional mes de junio implicaba someter a espectadores y jugadores a temperaturas entre 40°C y 50°C. La Qatar Stars League se lleva a cabo de agosto a abril, con un promedio de 32°C. “Personalmente –dice Terradas– me molesta pensar que ahora podríamos tener un Mundial a la vuelta de la esquina, pero hay que esperar seis meses. Siento que es un Mundial para ellos y que, de alguna forma, perjudica mucho los calendarios ya establecidos”.

Habrá refrigeración en todos los estadios del torneo, todo un desafío en espacios al aire libre. La tecnología ha sido desarrollada por la Universidad de Qatar con energía solar para alimentar ventiladores que aspiran aire y lo enfrían. A cargo del proyecto se encuentra Saud Abdulaziz Abdul Ghani, profesor de Ingeniería Mecánica, apodado Dr. Cool. Consultado sobre el proceso, explicó que “además de enfriar el aire, lo estamos purificando. Quienes tengan alergias no presentarán problemas en nuestros estadios”. Añadió que “usando la técnica de circulación de aire, se la retira, enfría, filtra y expulsa a donde se necesita”.
Otro hito necesario fue la de adaptación a los horarios de televisación. Pero si algo lo hace particularmente especial, ahora desde lo deportivo, es que los 8 estadios en los que se disputará toda la Copa se encuentran en un radio de 50 kilómetros de distancia. Quienes viajen, no tendrán que cambiar de sede o seguir solo a su selección. Desde el Mundial del 30 en Uruguay que no se jugaban todos los partidos en un mismo ámbito geográfico. Los 64 encuentros se disputarán a distancia de subte. La FIFA ya marcó un récord de ventas de 2,3 millones de entradas apenas conocido el fixture, en abril pasado. La expectativa asegura que se rozarán los 3 millones en total.
A pesar de este escenario tentador, entrar a Qatar no será sencillo. Diferentes voceros de la industria turística local, en off the record, revelan que viajar es muy complejo. Todas las plazas de alojamiento han sido tomadas por la organización de la Copa. Una búsqueda en Booking.com (que no quiso dar declaraciones), por ejemplo, arroja cero camas disponibles. Aunque el destino cuenta con hoteles de cadenas internacionales, estos serán para las delegaciones oficiales. Para los visitantes se han construido una serie de complejos dúplex en las afueras (a unos 25 kilómetros) que rondan entre 400 y 500 dólares la noche para 3 o 4 personas.
Ningún visitante podrá acceder a un alojamiento sin exhibir su entrada obtenida en la venta centralizada de FIFA (la reventa ya se largó: un ticket para los encuentros de primera ronda se está cotizando a 1000 dólares). Todos deberán contar con una Hayya Card, un permiso de entrada al Estado de Qatar y acceso al estadio (junto con la entrada para el partido). Ese pase lo otorga el alojamiento luego de haber hecho la compra de la entrada, exhibirla y pagar la reserva. Aquel que desee viajar solamente para vivir el espíritu mundialista, no tendrá posibilidades. Los paquetes, además, son poco flexibles. Para estadía y entradas para asistir a la primera ronda, sin pasajes ni comidas, habría que desembolsar entre 12 y 13 mil dólares por persona. Según los especialistas, asistir a Qatar saldrá tres veces más que ir a Sudáfrica.
“Va a ser un Mundial muy distinto –aporta Palma–. La gran incertidumbre es cómo va a convivir el mundo oriental con la pasión sanguínea de latinos y europeos. Eso construye un gran evento deportivo, cultural, gastronómico y, en este caso particular, también religioso”. Otra contrariedad son los vuelos. Qatar Airways se retiró de la Argentina en plena pandemia. Sigue volando desde San Pablo, pero eso implica unos 600 pasajeros a la semana. Vía Europa reduce entre 1600 y 2000 dólares el costo total del vuelo. “La gente después de la pandemia tiene ganas de viajar, eso juega a favor”, dice Destéfano.
La dinámica de lo impensado fue el título del primer libro de una de las plumas más exquisitas del periodismo deportivo, Dante Panzeri, hombre de ideas férreas y declaraciones incómodas. Director de El Gráfico, dónde se incorporó en 1940, y al que renunció una década después, fue un fuerte opositor a la realización del Mundial 78. Fue Jefe de Deportes de La Prensa hasta su fallecimiento, dos meses antes del inicio de esa Copa. El título de su obra definió como nadie al deporte que, ahora en Qatar, se vuelve a poner en juego con polémica y claroscuros.
Modernidad y lujo; rascacielos con desierto y playa; centros comerciales futuristas con mercados souqs tradicionales, y gastronomía local e internacional. La seguridad no es un problema, tampoco el transporte, accesible y moderno. Se habla árabe, pero la mayoría sabe inglés. El clima es desértico, con altas temperaturas de día y bajas de noche. Se estima que durante el Mundial habrá entre 20°C y 30°C. Facundo Chidini es propulsor de actividades desde la Cámara de Comercio Argentinoqatarí. Gracias a su contacto frecuente, tiene la posibilidad de derribar algunos mitos comunes entre los que miran desde lejos. “Debido a la relevante presencia de extranjeros residentes, Qatar tiene aspectos multiculturales. La sociedad se maneja sobre las bases de la religión musulmana para la que exigen respeto, pero sin extremismo. Tolerancia y flexibilidad”.
El consumo de bebidas alcohólicas estará permitido en los hoteles y bares con licencia, fan zones y lugares especialmente habilitados. En esos lugares se pide identificación para corroborar mayoría de edad. No está permitido el consumo en la vía pública ni el estado de ebriedad. Se sugiere que la ropa, tanto para hombres y mujeres, cubra los hombros y rodillas. En determinados lugares habrá más flexibilidad, como en las playas privadas, y un protocolo más conservador en edificios gubernamentales y museos. “No hay restricciones de acceso a la comunidad LGBT+ –prosigue Chidini–, solamente existen en relación con las demostraciones de afecto en público, para todo tipo de parejas que no podrán tomarse la mano, besarse o abrazarse en la vía pública”.
Entre la decena de actividades ecuménicas que lidera, Melody Amal Kabalan es responsable del Departamento de Relaciones Internacionales en The Halal Catering Argentina, la certificación Halal. Nació en Buenos Aires, es de familia musulmana, practica el Islam y difunde la cultura árabe e islámica en el país desde muy joven. Como ocurre con la comida kosher de la comunidad judía, en el mundo árabe un alimento debe ser certificado. Se lo considera Halal cuando no presenta en su composición ingredientes o sustancias provenientes de animales prohibidos en el Corán. Además, los animales deben ser sacrificados tal como indican las leyes islámicas. Frente a la gran pregunta que significa Qatar para muchos, ella creó Qatarizate, una plataforma para entender a ese país. “Es un destino adaptable como plan familiar, de amigos o incluso para mujeres que solo desean pasear –explica–. Es seguro, las piscinas son mixtas, no hay segregación entre hombres y mujeres como se cree. Pero, a su vez, para el público más tradicional, hay playas y piletas con días discriminados por género. Nos cuesta entender la diversidad que habita en Qatar. Todo convive con total normalidad, nadie está allí con el dedo acusador o preguntando cuál es tu fe”.
Para Destéfano, Qatar será un Mundial para hombres. “No se tiene muy claro adónde van a poder ir las mujeres, qué pueden hacer, cómo deben vestirse, si pueden compartir transporte con hombres. Muchas mujeres no ven el atractivo. Será un Mundial de amigos varones y muy caro”. Getty Images, la agencia fotográfica con presencia global, desplazará 4 equipos de 5 fotógrafos cada uno y más 16 de ellos trabajaran exclusivamente para la FIFA. David Ramos, fotógrafo de deportes en la entidad, sugiere que “la gran diferencia se vivirá fuera del terreno de juego. Las 32 aficiones convivirán durante dos semanas en una misma ciudad. Esto hará que Doha rebose fútbol y color. Habrá que ver cómo la ciudad absorbe esa cantidad de aficionados”. Junto a ese despliegue se entreteje el negocio. “Será interesante ver el comportamiento de las marcas –comenta Destéfano–. Las marcas que quieran colarse y hacer “ambush marketing [publicidad de emboscada], van a tener muy pocas oportunidades, porque se agudizaron los controles para proteger a los mega auspiciantes”.
Denise Picot, directora de marketing de Coca-Cola para Argentina y Uruguay –marca que desde 1978 es patrocinadora de la Copa–, dice que su acción de promoción será “la más grande de los últimos tiempos con una de las actividades más esperadas: el Trophy Tour que, entre 32 países, visitará el nuestro. La oportunidad de tener en Argentina la Copa del Mundo por algunas horas será un gran momento”. La gran sorpresa en términos comerciales lo dio Binance, la primera plataforma de intercambio de criptomonedas que auspicia a una selección en todo el mundo, y lo hizo con la nuestra. Maximiliano Hinz, director general para Latinoamérica de la compañía, reúne una serie de factores que atrajeron a la marca: “Por un lado, obviamente, su visibilidad. Todos estamos expectantes sobre su desempeño. El cuerpo directivo de la AFA tiene interés por llevarla al mundo 3.0, e introducir las criptos y los NFT en el día a día de la Selección. Desde Binance buscamos hacer crecer nuestra visión a través de alianzas estratégicas. Seguramente, en el Mundial 2026 veamos tickets en formato NFT como algo normal. Empezar a llevar el tema hacia el público permite allanar el camino de cara al futuro”.
Del lado de las figuritas, Salustro espera “un resultado similar a las últimas copas. Las colecciones calaron en los hogares. Ha sumado adeptos adolescentes, jóvenes y adultos. Pareciera que el diferimiento de la fecha en vez de afectar está generando crecimiento de la expectativa”. Newsan, propietaria de Noblex, sponsor de la selección argentina, empezó a representar a High Sense, patrocinador socio de la FIFA, una marca china de televisores que fabrica en Tierra del Fuego. “Una misma empresa va a poder comunicar con los dos sombreros. Es algo que no se acostumbra”, afirma Destéfano, quien también advierte sobre un fenómeno particular: “Hay bebidas alcohólicas, cervezas principalmente, que son auspiciantes de distintas selecciones y del propio Mundial. Va a ser interesante ver cómo se mueven”.
Más incógnitas que certezas. Se están gastando diccionarios intentando comprender la Copa que se viene. Panzeri diría que “la palabra no ha sido inventada para no decir lo que pensamos. Para callar y ocultar se inventó, antes, el silencio”. Faltan apenas cuatro meses para que el decir lo tome la pelota.



