
La falta de lugar nos obliga muchas veces a proyectar los ambientes con el fin de optimizar cada metro cuadrado, sobre todo en aquellos hogares que cada vez son más acotados. Para aprovecharlos mejor, algunos trucos para una organización estratégica de los espacios
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1. Cuanto más ordenado y prolijo esté el lugar, más amplio parecerá.
2. Para que se vea más extenso, lo ideal es apoyar todas las funciones a lo largo de las paredes: muebles de guardado, bibliotecas, mesa, cama, etc., dejando el centro libre y reservado para circular.
3. Al incorporar muebles, considerá que cumplan más de una función: banquetas que se puedan usar como mesa auxiliar, un sillón-cama, que la mesa haga las veces también de escritorio, etc.
4. Al planear la cocina, más allá de su distribución, apostá a los lugares de guardado y almacenamiento cómodos y de fácil acceso.
5. Si en vez de elegir una mesa de comedor optás por una barra, que ésta no tenga menos de 40cm de profundidad. En lo posible, complementala con banquetas que permitan apoyar la espalda y sean apilables.
6. Los estantes en cualquiera de sus versiones (flotantes, con ménsulas, con tensores) son siempre muy buenos aliados. La clave será que tengan el mismo tono que las paredes para que se camuflen. Si los destinás al guardado de objetos de uso poco frecuente, ubicalos a partir de 1.70m de altura.
7. Que la cama que no tenga respaldo y esté sin almohadones hará que pase más desapercibida y sea visualmente menos pesada. En lo posible, elegí un modelo que te permita guardar cosas debajo (puede tener cajones incorporados o permitir levantarse para incorporar debajo cajas con ruedas que son súper prácticas).
8. Pensá en el balcón como en una expansión del interior; si tenés un par de sillas o un pequeño juego de jardín incorporalo al espacio.
9. Si bien no es lo mejor dividir los ambientes, podés contener un poco más algún con una división virtual.
10. Lo ideal es que las paredes sean monocromáticas pero con un toque de color que puede aparecer a través de los detalles, como por ejemplo, los adornos y objetos utilitarios que tengas. También apostá al color en aquellas cosas que sumés en el balcón, como las macetas y los muebles.





