Carolina Cerimedo
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17 de diciembre de 2018  • 10:34

Todo está listo para recibir a una temporada muy prometedora. Mar, montaña, sierras, turismo de bodegas, deportes acuáticos, rutas gastronómicas. ¿Cuál es el norte de tu brújula de escapadas y vacaciones? Conocé todas las propuestas de nuestro país en Vivi Argentina

Córdoba

1. Villa Carlos Paz

Esta localidad del Valle de Punilla es mucho más que teatro de revistas y, por cierto, ostenta un patrimonio arquitectónico poco difundido que vale la pena conocer durante una alegre caminata que bordee el Lago San Roque. Repostería artesanal en una casona del 1900 que restauró (y salvó) una familia de Tanti justo antes de su demolición en Rochetaillee. La calma cordobesa es una muy buena razón para hacerse una escapada: La Posada del Qenti es un all inclusive de bienestar que aguarda en una reserva ecológica enmarcada por las Altas Cumbres, para entregarse a un wellness retreat con ozonoterapia e hidromasaje privado en la habitación. Quien prefiera playa y nightlife, también terminará con una sonrisa sus vacaciones en Villa Carlos Paz.

2. Traslasierra

El valle más alejado de las sierras cordobesas conquista por su propuesta de desconexión y conexión con la naturaleza, más su estética hippie chic. Nono, Villa Cura Brochero, Las Rabonas, Los Hornillos, Villa de las Rosas, Las Tapias, San Javier, Yacanto, Luyaba y La Paz: cada localidad tiene una personalidad propia y propuestas diferentes que evolucionaron continuamente. Además, los mejores lugares para probar escabeches, cabrito, quesos y trucha ahumada. Feria de productores, una comarca biodinámica y senderismo entre vertientes naturales.

3. Valle Calamuchita

Conocido como el "valle azul" por sus grandes ríos, lagos y arroyos, aloja un sinfín de parajes que son ideales para los amantes del turismo rural, con antiguas estancias para pasar un día de campo en el paisaje serrano. Con su magia alpina y delicias centroeuropeas, Villa General Belgrano es el must see de la zona, que además tiene un activo calendario de eventos que acaba de incorporar la 1º edición de la Cordero Fest. Sí o si hay que sentarse en algún patio cervecero a degustar algún ejemplar que respeta la ley de la pureza alemana. En cualquier lugar del Valle Calamuchita el plan siempre sucede con hermosas vistas a quebradas y bosques autóctonos, una plácida energía que renueva a todo el que provenga de la ciudad. También es un buen destino para practicar deportes acuáticos.

Entre Ríos

4. Federación + El Palmar

Una escapada de bienestar para bajar un cambio, descansar el cuerpo y mimar el paladar en Federación, un destino termal que además tiene un lago para hacer kitesurf, el Parque Acuático más importante de la región (un hit para los que viajan con niños) y una fiesta musical en su anfiteatro al aire libre del 10 al 13 de enero. Su nuevo hotel de categoría frente al lago -Arena tiene un spa privado que mira a la costanera- reafirma el gran futuro que tiene Federación junto al turismo. Además, un paseo por Chaviyú, una reserva forestal de playas de piedras semi-preciosas, comida regional y una visita a los apicultores para conocer el fascinante mundo de las abejas y cómo este oficio se abrió al turismo, convirtiéndose en uno de los paseos obligados. A solo una hora de Federación, El Palmar es perfecto para una parada en el camino o como day trip para avistar aves, recorrer sus senderos culturales y pasar un día espectacular de playa a orillas del Río Uruguay.

5. Delta entrerriano

La manera más exclusiva de pescar dorado en el río Paraná es con Golden Dorado River Cruiser y sus programas con guías especializados. Para disfrutar de los mejores atardeceres con comidas a bordo de un barco restaurado y paisajes increíbles. Confort, privacidad y la posibilidad de moverse en busca de la mejor pesca y los niveles del agua.

6. Victoria

En el sudoeste de la provincia, al borde del riacho homónimo, en un paisaje ondulado de colinas, Victoria está llena de paz. El plan relax se completa con la incipiente (aunque histórica) ruta del vino y pequeños hoteles boutique donde también se puede jugar al golf entre viñedos.

Mendoza

7. Valle de Uco

A dos horas de manejo de la capital, Valle de Uco es una alta parada en la ruta mendocina del vino. No sólo por la altitud de su terroir, que potencia los sabores y colores, también por la exquisita oferta hotelera. La experiencia estética es total en Casa de Uco. "Era complejo intervenir en este lugar donde no había nada excepto el espacio infinito. Entonces lo que pensé fue hacer una especie de movimiento telúrico personal del que emergiera una gran losa, como si el edificio fuera el producto de un hecho natural", expresó Alberto Tonconogy, autor del proyecto de arquitectura. Una estructura muy simple. Naturaleza por fuera y por dentro.

8. San Rafael

No todo es malbec en la ruta del vino mendocina: en la zona sur de la provincia, San Rafael es el terruño donde mejor se expresa la segunda uva más cultivada en el país. Viajamos al corazón de la bodega que logra los bonarda más premiados, Algodón, para conocer a esta variedad que está adquiriendo categoría, visibilidad y proyección internacional. Sumá la posibilidad de hospedarse en su wine lodge en la pre-cordillera con una pile rodeada de frutales donde además se sirve comida gourmet tradicional argentina en un entorno natural. Además, en San Rafael hay cada vez más productores de aceites de oliva y programas para conocer las bodegas que se abrieron al turismo, como Roca, con degustaciones dirigidas, visitas educativas y espacios de arte en desarrollos turísticos que generan trabajo local. Un recorrido que mezcla paisajes, buena mesa y aventura con rafting en el río Atuel.

Patagonia

9. Costa Patagónica

Kilómetros y kilómetros de playas anchas que nunca se llegan a atiborrar, un calorcito suave, una brisa fresca y una rambla eterna que es perfecta para andar en bici: Puerto Madryn ofrece una combinación única en temporada de verano. La gastronomía merece un capítulo aparte, con varias opciones como Coirón que tiene como leitmotiv la búsqueda de sabores auténticos. Para hospedaje, Dazzler by Wyndham es muy completo: solarium con vista al golfo, habitaciones que miran al mar azul y spa. En las afueras, Península Valdés promete una gran diversidad de aves, toninas, delfines, lobos y elefantes marinos. Hacia el norte, el turístico balneario Las Grutas; hacia el sur, Playa Unión y Rada Tilly, a tan sólo 10 km de Comodoro Rivadavia.

10. Ushuaia

De cervecerías artesanales a un pueblito de pescadores que se está poniendo de moda (Puerto Almanza), chocolaterías premium y un circuito imperdible de gastronomía, la capital de Tierra del Fuego es puro placer para el paladar. Para un descanso superlativo hay que dormir en Arakur, un hotel de lujo emplazado en un balcón natural en plena Reserva Cerro Alarqué: pura belleza y sensibilidad en el fin del mundo. Para los aventureros, la nueva Expedición Centolla Artesanal a Puerto Pirata que propone Los Cauquenes y los vuelos en helicóptero con los diferentes itinerarios de Heliushuaia. Además, navegación privada por el Canal Beagle y trekking por el Parque Nacional Tierra del Fuego.

11. Lagos

Todo el charme de Villa Llao Llao, un all inclusive en Isla Victoria, las mejores mesas firmadas de Bariloche, visita a la bodega de vinagres de Cassis en Lago Gutiérrez. El Sur para exigentes y para disfrutar en familia en el mejor roadtrip de tu vida. El circuito siete lagos, el tramo de la mítica ruta nacional 40 que resume el corazón de la Patagonia Argentina.

12. El Calafate escondido

Famoso en el mundo entero por su glaciar Perito Moreno, este pueblo patagónico tiene otros escenarios de hielo menos difundidos y un amplio menú de actividades para los amantes del deporte en contacto con las maravillas naturales (hasta kayak entre los témpanos). Cabalgatas, estancias, bosques y alojamiento boutique en un lugar exclusivo, con panorámicas al Lago Argentino y todo el estilo de los materiales nobles. Contemplar y explorar son las dos máximas de este destino que es la fantasía de argentinos y extranjeros. Otra opción es embarcarse y conocer el Parque Nacional Los Glaciares en un crucero.

Costa Atlántica

13. Mar del Plata

Las nuevas generaciones le imprimen un sello diferente a la perla del Atlántico, con un circuito trendy que actualiza sus atracciones. De tiendas de diseño independiente (el festival Trimarchi no para de crecer) a las arenas más cool de la temporada, como Playa Escondida, la única playa naturista del país, y la apertura de Helena Beach (con bajada habilitada para 4×4 y deportes náuticos). La agenda de festivales de música marca imperdibles con reconocidos artistas; además, DJ sunsets y autocine de mar. En la línea de turismo consciente, una vuelta por la casa abierta de La' Pai (una ONG que tiene como objetivo reconectar al hombre con la naturaleza) nos enseña sobre bio construcción, agricultura regenerativa y energías renovables, además de brindar la posibilidad de visitar su invernadero solar pasivo y el bosque comestible. Por su parte, Chapadmalal, además de sus impresionantes acantilados, invita a descubrir sus vinos oceánicos con una visita guiada a la bodega Costa y Pampa, en un terruño inédito que regala muy buenos espumantes.

14. Pinamar y Cariló

En Pinamar, los barrios privados (algunos tienen hasta cancha de polo) son los preferidos de los que eligen este clásico de la costa argentina para alquilar una casa con deco navy muy bien equipada para pasar unas largas vacaciones en familia. Con la sustentabilidad como bandera se multiplican hacia el norte, donde también están la feria de food trucks y el parador que abrió el año pasado en donde empieza "La Frontera": Botavara. Cariló despliega todos sus dotes y calidad de servicios para convertirse en la gran favorita de los turistas de mayor poder adquisitivo. El recientemente inaugurado parador Neruda, una fenomenal obra de arquitectura ecológica en madera, confirma la misión de los nuevos balnearios de la costa: recuperar el frente marítimo y eliminar totalmente el concreto del ecosistema de la playa.

15. Villa Gesell y Mar de las Pampas

Comer mariscos en el puerto, tomar el té en El Churrinche con una degustación de tortas en la casa de Trudy Gesell (un emblema de la gastronomía geselina), descansar de una jornada intensa de Windsurf en Windy, el parador que con su puesta de piratas y sirenas sorprende a los más chiquitos. Cordialidad y buena atención son dos atributos de los lugareños, un gran detalle muy valorado por los que buscan un ambiente relajado y bohemio lejos de las playas snob. Hacia el sur de Villa Gesell, Mar de las Pampas, con sus lindísimos apart&spa, asegura privacidad en el bosque y una escapada para bajar veinte cambios. Las grandes dunas de arenas nómades, secas y suaves son ideales para practicar sandboard, aunque también se pueden alquilar cuatriciclos para disfrutarlas.

16. Las Gaviotas

El secreto mejor guardado de la Costa Atlántica: un balneario tan pequeño como elegante que con cada temporada profundiza su identidad, marcada por el relax y la buena vida de playa: la mayoría de los hoteles se encuentran frente al mar. Para caminar por una orilla que nunca termina, dedicarle la tarde a un libro, hacer yoga al atardecer y cerrar la noche con un sushi fresquísimo.

17. Costa Esmeralda

Es un imán para los que desean un verano en familia en un entorno de bosque y playa súper seguro. Descansar, hacer asados con los tuyos, invitar amigos y practicar deportes (canchas de tenis, fútbol, básquet, paddle y vóley además de campo de golf). Hay tres paradores: el clásico Punta Norte, Cabo Suelto -la nueva propuesta de fast food gourmet dirigida a los deportistas acuáticos- y Pura Vida con música y tragos hasta la medianoche.

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