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Piletas

A la Pileta. Diseños refrescantes en terrazas, jardines o paisajes naturales

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24 de enero de 2020  • 12:58

Agua, para refrescarse, nadar o simplemente dejarse llevar y un piso amable para caminar descalzos, son de esos placeres que nos regala la vida durante el verano. Aquí, piletas de todo tipo, hechas a la medida de los sueños de sus dueños

Sin vueltas

Crédito: Greg Cox Bureaux

¿Por qué es tan verde el césped que rodea a esta pileta redonda y lúdica? Muy fácil: porque es sintético. Fue el recurso práctico y super canchero de los dueños de casa para vivir realmente sin límites entre exterior e interior. Sin barro ni suciedad, disfrutan el jardín de día y de noche. Cerca del agua, canteros con cactus.

Mirando al río

Crédito: Javier Picerno

En el bajo de San Isidro esta casa proyectada por AB Estudio propone un recorrido ascendente en el que cada peldaño regala una vista mejor hasta llegar a la terraza donde se encuentre la pileta revestida con venecitas. Siguiendo un concepto sustentable en los materiales y la construcción, la la pileta se puede llenar con agua fría o caliente abastecida por la misma caldera de la casa. Tiene una mochila con un flotante que se encarga de mantenerla siempre llena y de renovar, automáticamente, el agua cada vez que se usa.

Petit Hotel

Crédito: Daniel Karp

A pasitos de la atestada Avenida Santa Fe, un petit hotel de los años 40 con sorprendente terraza con jardín destila lo mejor del pasado de una manera personal y luminosa. El jardín terminaba en una punta sin lindas vistas, por eso se cerró para armar un rincón fresco con pileta, plantas y una reposera. Detalle: para no exhibir una flor de cucha, el agua corre por un caño que oculta la madera y cae como una cascada.

Hasta donde la vista alcance

Cerca de la pérgola y a continuación del deck que parece colgado del barranco surge la pileta que mira al paisaje sereno y sin fin de Zanja del Tigre en las sierras uruguayas. Un proyecto del Estudio Mezcla pensado para alejarse del mundo.

Buenas intervenciones

Crédito: Daniel Karp

Como parte de la reforma de esta casa ubicada a una cuadra del río Luján, la dueña, jardinera apasionada, plantó especies tropicales, dejó avanzar las autóctonas y renovó el césped. En la pileta, se cambiaron las venecitas por pintura, y se hizo un deck con escalón en el perímetro.

Un solo carril

Crédito: Santiago Ciuffo

En el fondo de su casa, un antiguo palacio oculto en la ciudad, un nadador de aguas abiertas y su pareja hicieron esta pileta de 25 metros de largo, revestida en venecitas e ideal para entrenar. A la ambientación inspirada en la Alhamabra le sumaron un viejo portón que encontraron durante la reforma.

Saberes ancestrales

Crédito: Belén Imaz y Estudio Ábaton

En la provincia española de Cáceres, el estudio madrileño Ábaton convirtió en casa de fin de semana un antiguo establo abandondado en el punto más perfecto del cerro. Como parte de la intervención, dos arroyos naturales se acanalaron y van por debajo de la construcción hacia la pileta de agua natural que fluye constantemente. Cerca del borde, dos reposeras para contemplar el paisaje antes o después del chapuzón.

Al resguardo del verde

Crédito: Santiago Ciuffo

En este proyecto del Estudio Pondal Malenchini, la pileta ubicada en el deck mira directamente hacia la laguna, como todos los ambientes de esta casa que no reconoce límites entre interior y exterior. El paisajismo, planteado en distintas alturas y texturas transmite belleza, intimidad y algo de magia.

Vista al mar

Juan Hitters
Juan Hitters

Sobre un deck y en línea con los límites que trazan la chimenea y la parrilla revestidas en piedra, esta pileta con jacuzzi permite contemplar el mar a través de una casa transparente. Es como una segunda playa, pero más reparada para disfrutarla incluso a la noche, con una lograda iluminación.

La esquina del sol

Crédito: Daniel Karp

En la terraza de este departamento del edificio Pont Bleu, del Estudio Abramzon, la pileta estaba proyectada en paralelo a las ventanas del quincho, pero en la primera observación del lugar tanto los dueños de casa como los arquitectos optaron por llevarla a uno de los extremos es el área que recibe más horas de sol, se aprovecha mejor el espacio y es más seguro para los chicos. Los bordes, los escalones y el piso son de deck atérmico.

Entre las sierras

Crédito: Daniel Karp

Esta pileta está revestida en venecitas blancas, que lleva el color del agua al verde antes que a un turquesa que aquí resultaría demasiado artificial. En armonía con el paisaje serrano y el proyecto paisajístico, hicieron un borde de ladrillos bien ancho.

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